martes, 21 de enero de 2025

La adolescencia en el amor.

¡Ah! Vosotros que amasteis el verbo,
la dulce carne amorosa, temblando 
en el primer encuentro.
Abristeis las esclusas de vuestra alma,
con un caudal incipiente de agua derramada,
desde la pupila azul del cielo.


Vosotros, amantes de las sombras, 
bajo el pálido reflejo de la luna 
o la estática piedra, perfilada por la escasa luz
y oculta al deseo.


Vosotros, que divagasteis en amores, 
de cuya constancia os hablaron voces eternas.
Buscabais la blanda hechura de un corazón 
palpitante.
Diapasón de sentimientos, cuya resonancia 
aún perdura, como un eco 
en vuestras memorias.


Amasteis en la pubertad, el roce angelical 
de unas manos de seda.
Nada limitaba esa cercanía de un pecho
alborozado que, buscaba el contacto 
en la órbita de unos labios,
 besando imposibles, imaginando 
esferas de luz, sobre las cabezas
de vuestros rostros resplandecientes.


Vosotros, locos perseguidores de sueños,
alborozados en la credulidad de una belleza,
que la luz de la bondad irradiaba sobre
vuestras vidas.


Esos instantes, grabaron vuestros nombres 
y el amor nació en vosotros,
 bajo un relámpago de dicha imperceptible.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 20 de enero de 2025

Un espacio, un tiempo.

Cada cosa tiene un tiempo y un espacio,
un momento que vivir en plenitud
y depende, en todo caso, en la actitud 
que anteceda a su labor en el prefacio.


Cada edad tiene su tiempo en la memoria,
por un paso decisivo en nuestra vida 
y es cuestión de administrar, en su medida,
el hueco que su huella hará en la historia.


Cada tiempo es pasajero y no perdura,
pues la vida se presenta sin aviso,
así pues, para vivir será preciso,
suavizar su cara de toda angostura.


Pues, si angosto es nuestro tiempo y no remite,
deberemos de acudir con un remedio,
no se trata de poner tierra por medio,
si la vida en su razón, no lo permite.


Es más bien, tomar un tono responsable 
y saber administrar cada momento,
con la inercia que nos lleva a un nuevo intento,
que nos pueda parecer más razonable.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Un enigma sin resolver.

La humanidad se pierde en el espacio,
que intenta desde siempre comprender 
y lentamente, al caos se va despacio,
al punto en que nos puede sorprender,
que queda una frontera infranqueable,
que emerge desde un desconocimiento,
que por desconexión, se rompe el cable,
que ignora por cada descubrimiento.


Absortos, contemplamos las estrellas,
por un afán, que al ser contemplativo,
dejamos de observar las cosas bellas,
que llenarán sin duda, otro motivo.


Se escapan sus enigmas de las manos,
tratamos de encontrar en el abismo,
algo muy diferente, en otros planos 
cuando la realidad está aquí mismo.


Y como siempre, existe una frontera,
que debe completar su exploración,
porque el mayor misterio, no está fuera,
está escondido en nuestro corazón.


Del ser humano, poco se conoce,
su mente es un enigma a resolver,
pues entre sus neuronas, sólo un roce,
invita a regresar, para volver
a casa, hacia el espíritu indomable,
que rige la razón, y nos permite 
volver a reparar lo reparable,
sabiendo lo que ello nos transmite.


Volver a casa siempre, hacia el origen
a caminar seguros y despacio,
porque las fuerzas que ahora nos dirigen,
no se hallan solamente en el espacio.


Están alrededor y gravitando,
a punto de poder ser descubiertas
y es algo que, tal vez se esté olvidando,
cuando cerramos ciegos, nuestras puertas.


Así, desconocemos nuestra tierra 
y la matriz de toda creación,
en la investigación, también se yerra,
si no se encuentra pronta solución.


Nuestro planeta muere lentamente
y nuestros ojos ven en la distancia,
los mundos que ignoramos pobremente 
y hay temas que tienen más relevancia.


Debemos de trazarnos una meta,
en nuestras voluntades, como humanos 
y es preservar con celo este planeta,
antes de que se muera en nuestras manos.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 19 de enero de 2025

Gotas de puro amor.

El agua brota en la vida,
fluyendo en su manantial 
y alguna gota perdida 
llevará un brillo especial.


Son las gotas de rocío,
bajo un sol primaveral.
Son nostalgias ¡Amor mío!
transparentes, cual cristal.


Son las lágrimas de amor,
que, en la tierra derramadas,
producen ese verdor 
en la esperanza soñada.


El poema resumido
en la emoción, que te embarga
y por amor, lo has sentido 
porque es dulce y no te amarga.


Agua que fluye y destila 
sentimientos deseados,
que brotan de la pupila
en rostros enamorados.


Agua pura, que del alma
son su frescor y consuelo,
cuando se medita en calma
y es el fruto de un anhelo.


Agua, que de la emoción 
es un caudal incesante,
y no existe más razón 
en el corazón amante.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 18 de enero de 2025

Nada muere eternamente.

No digáis que acabó su vida, tan sólo 
se detuvo un instante en la reflexión.
Voló con un pensamiento fijo, hacia otras lindes no resueltas, 
a punto de descubrirse,
bajo el misterio de una hoja que,
 oculta su envés a los rayos del sol,
para proteger el aliento de vida,
 de su clorofilada existencia.


No mencionéis su nombre en pretéritos cauces, 
no caminados, no soñados, 
tan sólo percibidos en la imaginación.
Nada muere, dentro de la hermética nuez
de la memoria.


Vestid vuestros recuerdos con blancos hábitos 
y navegad en la luz, en ese radial que gira
en torno de los destinos, pronunciados 
como sentencias no resueltas, no declaradas.


A buen juicio, se perpetúa una imagen,
que fluye entre las sombras 
de una noche eterna, para descubrir 
su cuerpo desnudo, ante la luz 
de un nuevo amanecer.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 17 de enero de 2025

Hay locuras insanas.

Por el colmado andamio de las flores,
camina sobriamente y con premura,
el síndrome cruel de la locura
que halaga con su paso a los amores.


Si escuchas el cantar de un ruiseñor
y luego, va siguiendo en su momento,
el grito desgarrado de un lamento,
sin duda es el prefacio de un horror.


Vivimos entre varias convulsiones,
que agitan el sentido de la vida,
la mente que adolece de una herida,
refugia su tensión en emociones.


Perdida entre guarismos que no entiende,
en una selva extensa y complicada,
a fin de cuentas, no comprende nada
y es amplio el enigma que se extiende.


Procura en su locura, discernir 
aquello que es real o imaginario,
ante un razonamiento que es precario,
cuando es lo primordial… ¡Sobrevivir!


Por lo senderos, se mueve la calma
y por su orilla franca, la locura,
es triste comprobar, tanta amargura,
que anida en lo profundo de su alma.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El Viaje Inacabado.

Apenas, a duras penas, el labio febril 
roza la espuma en el borde ávido besando 
la playa. Su aliento es la brisa, vestida de tules.


Nunca se presta a la insensatez de acercarse,
sin emitir un sonido de advertencia.
Es ave que se precipita sobre las aguas resueltas y después flota,
 entre sus caprichosas mareas,
pero siempre hay una nota que huye lejos,
desde el impecable rumor de sus olas.


En el vértigo, se cuentan historias de abruptos 
arrecifes y promesas rotas sobre las quillas 
de sus barcas, otrora engalanadas.
(novias recientes, bajo el altar de un límpido 
cielo)


Algunas migajas en la memoria,
 dejan constancia de los recuerdos 
y la nostalgia invade cada rincón, en donde 
el agua no llegó a calar dentro 
de sus conciencias.


Hubo una marejada con vientos nuevos 
y una tilde sobre los hombros, que fueron 
descargando un inusual peso de párpados 
insomnes, en cuyos pliegues se guardaban 
todas las distancias que quedaron por recorrer,
en su travesía hacia otros mares de leyenda.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 16 de enero de 2025

Por tu gracia al caminar.

Me mira dulcemente, me seduce.
Es espuma de sueños inconcretos,
la cúspide que reina en los abetos,
su estrella rutilante, siempre luce.


Sonrisa hacia abra abierta,
de un mar sereno, y la sal
de la gracia prematura,
que lleva con la premura 
de su grácil caminar.


Cuando la ves caminar,
el ritmo en sus caderas,
lleva en su movimiento,
la suave caricia del viento,
danzando en la primavera.


Flor de fresca lozanía,
voz que, naciendo de un beso,
produce un total embeleso,
a quien conoce y admira 
su pausado caminar.


Ella es la vocación,
que, en el amor, manifiesta 
el beso en su breve ingesta,
porque la miel de su boca,
endulza y no empalaga,
para que así, se deshaga 
un verso, que no equivoca,
porque en su alegre dicción,
se me va la vida entera 
y se ama, aunque no se quiera,
se quiere amar, pues se puede 
amar, porque no se hiere
ni su candor, ni su ciencia,
ni el verbo de su verdad,
ni el fruto de su bondad,
pues en ella se conjugan 
la bondad y la belleza,
como una firme promesa 
de hallar la felicidad.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”. 





miércoles, 15 de enero de 2025

Los Ángeles Caídos.

Los bordes recientes de la estéril piedra,
el tiempo que pasa, insomne, precario,
sobre una constancia, que a veces no medra 
en el devenir de un torpe diario.


El ángel caído, que nunca se duerme,
e intenta a diario, conseguir volar,
un diablo no habita un espacio inerme,
porque en su maldad, no lo puede evitar.


Sus ánimos pueden perder compostura 
y alzarse en un grito procaz, cavernario,
tan sólo su rabia persiste y perdura
desde la alta torre de su campanario.


Echado del cielo, es el mensajero 
de humanas traiciones y penas que crecen,
como el ruido eterno de su sonajero,
que lanza gemidos a los que adolecen.


Ánimas en pena, dolientes suspiros,
de la boca ávida, que exhala su alma,
volviendo la espalda en sus raudos giros,
y al azul del cielo imploran su calma.


Ignoran el credo de aquél que los hizo 
de tierras y de fuego, de agua y de viento,
ignoran que son de aquel frágil granizo,
ardiente en las plagas, por su testamento.


Ángeles terribles, tormentas atroces,
negrura en el cielo, de extenso capuz,
lejanas se escuchan, sus tremendas voces,
en un raudo rayo, cegando su luz.


Nada fue creado, tan sólo se inventa,
ahora se recrea, mientras luego crece,
así queda oculta la feroz tormenta,
que, en la voz del trueno, de pronto aparece.


Ángeles caídos, demonios del daño 
que envueltos en sombras, al género humano,
le prestan su ayuda, en hábil engaño 
y luego su espada le amputa su mano.


Ángeles que mueven nuestras voluntades,
de amargas sentencias, hasta someternos,
frágiles conciencias, ante sus maldades,
nuestras almas arden entre sus infiernos.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 14 de enero de 2025

Oda a una cuerda.

La cuerda es para saltar
en los deseos pueriles 
y llegar a imaginar 
nuestros juegos infantiles.


Saltar y alcanzar el cielo,
con un salto decidido,
que es el fruto en un anhelo, 
de un horizonte perdido.


Cuerda para sujetar 
nuestro impulso en la locura 
o comenzar a jugar 
con nuestra pueril ternura.


Cuerda que siempre recuerda 
el pulso de la razón,
de cada persona cuerda,
que pone su corazón,
en toda esa decisión,
para llegar a la meta,
en aras de una ilusión 
y que esta te comprometa,
a guardar en tu equipaje,
lo que ha de ser necesario,
al emprender nuestro viaje,
con un trayecto diario.


La cuerda sirve en el juego,
para hacernos a la mar,
sirviendo de amarras, luego
al barco que va a atracar.


La cuerda es maroma fría,
que el puerto delimita,
la rutina, que en su día,
queda como ley escrita,
ante un mar de incertidumbre,
profundo, como esa pena,
que por fuerza de costumbre,
de nuestra ansiedad, se llena.


La cuerda, por vegetal,
en el tiempo queda inerte,
pues su frágil material,
tiene el sabor de la muerte.


Cuerda que ahorca conciencias 
en sinrazones profanas,
para matar imprudencias
en los  meses y semanas.


Cuerda para el desatino,
de una ley que es impartida,
para cambiar el destino,
segando una triste vida.


Cuerda para liberar 
la nave que nos conduce,
hacia el cielo o hacia el mar,
si la idea nos seduce.


Cuerda que a los pensamientos,
los priva de libertad,
nudos en los sentimientos,
que sujetan su verdad.


Maroma, por cuya hechura 
se compone la horrorosa 
ley de una dictadura,
negando una vida hermosa.


¡Rompe la cuerda y libera 
tus alas, para volar!
Que la vida es pasajera 
y la debes disfrutar.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 13 de enero de 2025

El verso más hermoso.

Entre todas las mujeres, sólo una
me hechizó con su porte y su candor,
descubriendo el secreto del amor,
bajo el pálido reflejo de la luna.


Trasladó su carisma  hacia mi historia 
despertando mi ilusión, en la inquietud 
de mi loca canción de juventud,
escribiendo su poema en mi memoria.


Y la amé, como se ama a todo sueño,
que mantenga mi atención, porque despierto,
me elevé, como una voz en el desierto,
y clamaba en mi razón, su dulce empeño.


Descubrí la sensación de proyectarme,
hacia ella, por amor, en lo divino,
trasformando mi tristeza en dulce vino,
cuando supe comprender, que pueda amarme.


En la núbil esperanza de los días,
ya lograba enfatizar esta emoción 
y el amor, me fue llenando el corazón,
en el gozo de sentir sus alegrías.


Era joven y alocado, en el impulso,
que nos mueve a dedicar a la ternura,
la razón hacia una cándida locura,
que mantenga en el latido, un nuevo pulso.


Era joven y alocado el sentimiento 
que crecía, al estar enamorado 
y era algo, tan profundo y delicado,
que no supe describirlo en su momento.


Con el tiempo, por tu amor, yo descubrí, 
que el sentido de la vida es el amor,
desde entonces, sólo he sido un trovador,
por el verso más hermoso que escribí.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 12 de enero de 2025

Mecido entre las olas de tus mareas.

Tus pestañas, abanicos que se agitan 
bajo la espesura de la sombra bruna, 
sobre el esplendor de tus ojos.
Ojos marinos, olas en el vaivén 
de las emociones.
Lágrima viva que se mece en las mareas.


Ala volátil de cuervo en ciernes, atrapada
por un vuelo de palomas.
Si, es esa ternura de ave nívea, la que cautiva 
mi alma, estrellándome sobre los arrecifes 
de tus caderas.
Es esa presencia núbil, que asalta la razón 
con su belleza.


Esa demarcación de la ilusión, 
hacia lo imposible, para trepar (a duras penas)
hacia la cima de tus senos, alcanzando 
un cielo de leche y miel, o ese fresón cautivo,
que tus labios me ofrecen 
en cada beso furtivo.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



No busco tu aplauso.

No es necesario un halago,
cuando en verdad, no se siente 
ese destello en tu frente,
por todo lo que escribo y hago.


No me alimento de sueños 
que jamás vieron mi escrito,
soy un poeta proscrito,
que está en lid con sus empeños.


Soy el ave, que transita 
el azul de un amplio cielo,
que, en el fruto de su anhelo,
vuela si lo necesita.


Soy un mundo, que asumiendo 
sus líneas sobre un poema,
se reconoce en el tema,
que ahora voy reconstruyendo,


Un fracaso, que no asume,
morirse en anonimato,
soy ese feto nonato,
que ya, de nada presume.


Una intención, un guarismo,
que ha vencido su ignorancia 
y apuesta en la relevancia, 
descubriéndose así mismo.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 11 de enero de 2025

¿Qué sabemos del futuro?.

El cielo se derretía en plomo, 
sobre las angostas calles.
La lluvia incesante, impedía ver la belleza 
de los tejados, huyendo de la rutina, hacia 
un cielo cubierto de negros presagios,
en la densidad de las nubes.


Se buscaba la claridad en el ojo de la tormenta 
y al elevar los ojos, un rayo de sol dibujaba
un arco de color entre el cielo y la tierra.


Lo venablos de agua, se partían al estrellarse 
sobre el pavimento y un repiqueteo
 de cascabeles, anunciaba el exasperante 
destello de un rayo, cayendo sobre las copas 
de los árboles.

La nostalgia visitó las habitaciones vacías 
de mis pensamientos y el destino abrió 
las puertas hacia un incierto futuro, visto 
desde la predicción de un presente insondable.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Me anegas el alma con tu amor.

La luz irradia belleza 
desde el balcón de tus ojos,
desciende con ligereza.
deshaciendo mis enojos.


La calma anega mi mente,
voy notando un hormigueo,
que todo mi cuerpo siente,
cada instante en que te veo.


Tu voz es de una ternura,
que aseda mis pensamientos,
parecerá un locura,
pues brotan mis sentimientos.


Y en esta bendita calma,
mi corazón extasiado,
lleva hasta mi boca el alma,
con un beso enamorado.


Ese mágico momento,
al paraíso me eleva,
transportado por tu aliento,
con una promesa nueva.


En un caudal de emociones,
navegan nuestros sentidos 
y el ritmo en los corazones,
llevan los mismos latidos.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 10 de enero de 2025

Meditación en una noche cuajada de estrellas.

Ascendiendo por los escalones de una locura,
comúnmente aceptada, damos paso a una 
permisiva genialidad.
La encontramos en el enmarañado ramaje
de ideas que fluyen. Unas fluyen hacia 
el abismo y otras gravitan en la imaginación,
Cultivadas con tiempo, en los márgenes 
de lo imposible, abren las puertas del huerto,
donde la tierra yace, bajo la humillación 
de una azada.


Curiosamente, se sepulta una semilla para ver
brotar la vida, desde la entraña.
El útero marino contiene el líquido amniótico 
que crea la vida de dioses y besa los cuerpos 
recientes de las medusas.


La tierra gime en silencio, el cielo llora 
y la consuela.
El viento susurra una nana y todo duerme 
en la paz y tranquilidad, de una noche 
cuajada de estrellas.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Suicidio de la razón en los arrecifes de la locura.

Los pájaros obscenos que anidan 
en los huecos de tu cuerpo, huyen, se elevan 
desde el guano de sus propias miserias 
y ascienden hacia las cumbres de las rocas 
marinas, para caer en picado y desplomarse 
sobre las crestas de los arrecifes.


En la inexacta locura de un febril tiempo,
durante esa inercia, la razón sucumbe 
ante los ojos atónitos de un oficiante que,
consagra cada sacrificio, como justo y necesario.


La impura vida, deshace su cuerpo 
entre las arenas de impávidos desiertos.
Concluye un período de resignación,
cuando el mercurio brota desde los ojos
de los amantes ciegos.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Los frutos de amor.

El amor es vibración 
que fluye en nuestro vivir,
porque el amor es sentir 
el pulso de una emoción.


Amar no es la posesión,
que se pretende guardar,
porque el secreto de amar,
consiste en la aceptación.


En abrir tu corazón 
ante el éxito o fracaso,
a lo demás, no hagas caso,
conduce a tu frustración.


Para amar, piensa primero,
que se trata de ofrecer,
nada puedes recoger,
si nunca has sido sincero.


Siempre es dulce su sabor,
si en tu tesón y paciencia 
hallas la correspondencia 
en los frutos del amor.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



No basta con un remiendo.

Hay algo que nunca entiendo:
Evadir la solución,
por tener la presunción 
de que bastará un remiendo.


Si a medias dejas las cosas,
no acabas por resolver,
eso que tratas de ver 
en situaciones jocosas.


Y ante la incomodidad 
de un problema “No resuelto”
una vez que está revuelto,
suma inestabilidad.


Un remiendo sobrehilado,
queda al final, descosido,
te lleva un tiempo perdido 
y queda mal remendado.


En toda buena labor,
un remiendo no es seguro
y no resuelve un apuro,
pues nos deja un mal sabor.


Debemos considerar,
que lo que está bien, nos place,
perdura y no se deshace
y no hay nada que arreglar.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 9 de enero de 2025

A tumba abierta, te digo.

A tumba abierta, declaro 
que, no tengo propiedad,
sobre el destino o mi edad,
para pasar por el aro.


En toda esa divergencia,
opino que la razón,
no es poner el corazón,
si gobierna la impaciencia.


A tumba abierta, mis huesos,
me recuerdan, siempre a mano,
que sólo soy un humano,
entre mortales confesos.


Por eso pienso y medito 
sobre el fin de la existencia,
porque aún, teniendo paciencia 
lleva algún toque maldito.


Si no sabes disfrutar 
de cada instante vivido,
será ese tiempo perdido,
que no puedes rescatar.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.