miércoles, 5 de febrero de 2025

Errores de juventud.

Ardo en deseos de hallar
un amor, como los de antes,
sin engaños, sin desplantes
y por horizonte, el mar.


En la calma de un segundo,
se puede hallar la quietud,
lejos de la multitud,
al descubrir, todo un mundo,
que nos haga desear 
que el tiempo, se perpetúe 
y que lentamente actúe,
sin tener que repasar
el fondo de la conciencia,
por amar, con la prudencia,
que hay que considerar,
si se trata de un amor,
que nace de nuestra alma,
con el tesón y la calma,
que brota del interior.


Amores que recordar,
para cerrar esa herida,
de una juventud dolida,
que no se supo expresar
y rendía pleitesía 
a un ideal fantasioso,
porque resultaba hermoso,
actuar con cortesía.


El alba fue despuntando,
hallándome en soledad,
la cruel realidad,
sin duda me fue enseñando,
que el amor es un abismo,
difícil de franquear,
para comenzar a amar,
debes amarte a ti mismo,

Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






martes, 4 de febrero de 2025

Entre la bruma de mis recuerdos.

Sólo tú, cabellera al viento, formando algas 
en el arrecife de mi puerto y allanando vegas,
donde el sol madura la flor que nunca marchita.


Sabes del silencio, que guardan los mares
en calma y en el apóstrofe de los cielos,
brillas toda, con esa genialidad dorada,
de destellos oblicuos que, descienden 
sobre la rada.


Barandales de esperas inequívocas, 
que en los ojos se pierden, imágenes 
de tu presencia no resuelta en la memoria,
pero imborrable en el compás de mis latidos.
Se acentúa el ritmo, mientras la vista cansada,
trata de reconocer el último fulgor 
de tu mirada.


¡Ah! La constante búsqueda del amor, 
entre los restos de cada naufragio, 
y esa latente actitud de silencio, cuando todo 
se sabe o se ignora, porque hay secretos 
no revelados, en el misterio de la vida 
y el amor es un ave vencida bajo la lluvia,
con las alas mojadas en la incertidumbre,
que acompaña al día y lo tiñe 
del gris ceniciento, que las nubes guardan
en sus volátiles cuerpos 
de bruma condensada.


Hoy la añoranza es una perla engendrada,
no en el dolor, sino en un vacío que espera
llenarse con tu presencia.
No, por un ritual de dolor admitido, sino por 
el último destello de luz, que se pierde 
en la bruma, originando difusas visiones,
de esa realidad que huye entre los árboles 
y bajo tierra se sepulta entre sus raíces, 
y sin embargo crecieron hacia un cielo 
de promesas.


Sólo tú, decididamente bella e inaccesible,
naufrago en la isla de mi soledad, a la espera 
de tu rescate.
Llueve y el sol, tímidamente ilumina mi rostro,
una lágrima desciende desde mi pasado,
para posarse en mi presente, a la espera 
de un mejor futuro.


Quise amar sin timón, en rutas inexploradas 
y el día cayó sobre mí, con su peso 
de interrogantes, mientras miraba hacia 
el horizonte, por ver si aparecías radiante,
entre los rayos del sol.

Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.


© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El llanto y el grito desgarrador de nuestro planeta.

De las entrañas de la Tierra emerge una voz,
un llanto lastimero, grave y apagado,
desde la profunda garganta del abismo.


Es el sonido de la muerte, que se pasea 
por los pasillos vacíos de una vida sin sentido.
La Tierra llora desde las raíces del árbol talado,
mutilado en las ramas, que antaño, arañaban 
el cielo en busca de respuestas.


Hoy los árboles sucumben en la celulosa 
que fabrican las papeleras o bajo el fuego 
de las chimeneas de ricos hacendados.


En su lenta agonía, la Tierra vomita un odio 
de incandescente lava y se agita convulsa,
estremeciendo los cuerpos de quienes 
intentan salvar su vida y su memoria.


Aún queda un ápice de piedad, reflejado 
en los rostros humanos que, pueden ver
la realidad, detrás de los espejos ahumados,
que ignoran la resplandeciente belleza 
de la Naturaleza.

Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





lunes, 3 de febrero de 2025

Hagamos una pausa en el camino.

Hagamos una pausa en el camino,
no todo se resuelve al caminar,
de vez en cuando, habrá que descansar,
que al fin se llegará a nuestro destino.


La calma en esta vida, es importante,
todo tiene su tiempo, y es preciso 
hacer alguna vez, un breve inciso,
por todo lo que queda por delante.


Atrás queda el recuerdo, en la memoria,
las cosas que vivimos gratamente 
y algún que otro pésimo incidente,
para escribir el paso de una historia.


Hagamos una pausa en reflexión,
detén ahora el paso, al contemplar,
el tiempo que nos lleva respirar 
o el ritmo, en que nos late el corazón.


Dejemos campo abierto a la intuición,
hallemos en la vida, esa belleza, 
que surge, al detener nuestra cabeza,
sintiendo una indudable perfección.

Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Te nombro…Libertad.

Te llamo en soledad y se te nombra,
buscando claridades y remedios,
para una libertad, sin los asedios,
que alcance un ala negra con su sombra.


Te busco, libertad y no me asombra
no hallarte, pues te sientes desvalida
en la breve punción de nuestra vida,
que extiende sus miserias en tu alfombra.


Te busco en las paredes encaladas,
que antes llevaran citas y consignas,
con frases que, sentimos como dignas,
en unas proporciones deseadas.


El cielo, antes se abría a nuestro paso,
hoy cierra sus postigos, a la suerte,
negando una respuesta, en esa inerte
sentencia, ante un próximo fracaso.


No cabe rendición en este caso,
porque la libertad, así lo exige,
un sólo mandamiento, es lo que elige,
que llegue siempre a punto, sin retraso.


Algo que reavive la esperanza,
que sea de razón y compartida
en esa situación de nueva vida,
que sea una virtud, que nos alcanza.


Te llamo en soledad, con el preludio 
de ver, que por mi voz, se va cumpliendo 
el sueño que mantuve, decidiendo 
su luz, porque a la sombra la repudio.


En toda la esperanza, hay claridad,
cumpliendo en este sueño, un nuevo anhelo,
abriéndose de nuevo un amplio cielo,
que brille con tu nombre, Libertad.

Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




domingo, 2 de febrero de 2025

En la pureza del Agua.

Agua pura, en filamentos plateados,
sonidos de cristal que, descendiendo
en gotas de lluvia, van cayendo 
sobre los campos secos, desolados.


Agua pura, que ahora limpia los pecados 
a los seres egoístas porque, impíos,
arrastran sus torrentes, como ríos,
que llevan ya sus cauces desbordados.


Agua pura, en cascada hacia el abismo,
que genera el perdón en la conciencia.
Agua limpia, que se siente su presencia 
en la fe, que se muestra en el bautismo.


Agua al fin, con atributos minerales,
consecuencia del fluido, que derrama 
esa voz, que en su misterio nos reclama,
su presencia en los ámbitos morales.


Agua inquieta, en los abismos abisales,
qu, al fondo se declara en emoción
y nos llega al interior del corazón,
conformando sentimientos esenciales.


Somos agua, levemente retenida,
que, fluyendo dentro de nuestro interior
se destila en la pureza del amor,
por caudales de los ríos de la vida.

Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 1 de febrero de 2025

La aciaga suerte y el destino.

Todo surge de un misterio 
a punto declarar
lo que se puede encontrar,
desde el fin del cautiverio.


La vida es un improperio,
que pretende desatar,
toda la furia del mar,
para mantener su imperio.


Pero es aciaga su suerte,
más aún, su cometido,
pues breve es su recorrido
y al final está la muerte,
como causa y consecuencia 
de su agitada función,
que no es, sino proyección 
del lastre de su conciencia.


Porque el tiempo se limita 
a frenar sus inquietudes,
a pesar de las virtudes,
que guarda en el alma inscrita.


Y aunque en su fe, se entretiene,
al fin, la vida concluye,
lentamente se diluye 
y la muerte, la detiene.


Una pausa en el camino,
decide la suerte aciaga,
logrando que se deshaga 
nuestra ruta y su destino.


Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Abrazo al amor contigo. (Tú me elevas)

Resucitas sobre mi cuerpo inerte,
aurora que brilla, desde el ángulo reciente 
de mi sombra, proyectada en tu luz.


Suavidad es tu sino, acaso descubrimiento 
de seda en la ternura o gota de rocío,
en la emoción reciente de una prometedora 
mañana.


Tú me elevas, ánimo que brota, entre sonidos
de besos y silencios a punto de quebrarse 
entre tus dientes.
No debo pronunciarte ¡Amor!
El deseo no es la forma de acercarse 
y el jadeo se entrecorta en mi respiración,
cuando en la añoranza, mi cuerpo danza,
como polilla que arde a la luz de una bombilla.


Sin embargo, en la quietud, adoro tu presencia,
sin romper el molde que guarda en mi ser,
el sentimiento que brota, libremente hacia ti.


Amo la brevedad de esa mirada que cala 
hasta los huesos y el telúrico movimiento que 
agita mi corazón y mis pulmones.
Ha nacido el amor y no lo voy a vestir 
de adjetivos.
Que se muestre desnudo para abrazarlo
sobre tu cuerpo.

Escrito en Febrero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 31 de enero de 2025

Menú de lo esencial.

Me aturde alguna cosa, cada día,
y es no cambiar de aspecto, ni medida,
dejando al tedio, paso en nuestra vida,
sembrando su cruel monotonía.


El mundo nunca fue monocromático,
pues lleva profusión en sus colores,
son únicos y varios, sus sabores,
dentro de un abanico demográfico.


Supimos del placer y de la espina,
que acude al paladar, y en su sabor,
supimos de la ruta del dolor 
y el tiempo que se emplea en la cocina.


También, de aprovechar esa ocasión,
que brinda el arte, en toda su medida,
y da un nuevo color a nuestra vida,
llevando nuestra vista, a la atención.


Cambiar de nuevo el curso, es primordial,
buscar un nuevo espacio, sin demora 
que obligue a la razón, vivir ahora,
un tiempo que se presta a lo esencial,

Escrito en Enero 2025 por Eduardo L. Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Puente de Palabras.

Desde el oleaje, a la profunda sima 
la vida se agita y manifiesta,
en días laborables o de fiesta,
como una sola voz, que se aproxima.


Cada cual, arrima el ascua a su sardina,
en un mundo donde toda competencia,
es feroz y va  anulando la conciencia,
ignorando todo el mal que se avecina.


Y que cae sobre laderas y pendientes,
bajo un cielo, que se muestra ceniciento,
se detiene toda acción, en el momento 
en que sufres, apretando ahora tus dientes.


Va brotando una flor, y no es cultivo,
pues es fruto de una amarga reflexión,
al tomar una valiente decisión,
que recuerda tu labor de seguir vivo.


Una lucha que nos nace desde dentro,
y en la mente se decide trasladar
una idea, más allá del ancho mar,
ocupando sus raíces, desde el centro.


Son las voces de los pueblos y ciudades,
de la tierra donde vibran y renacen,
los clamores que siempre nos satisfacen,
porque habitan las más puras realidades.


Sus principios tomaremos como buenos,
guardaremos su verdad y su talante,
toda voz que es emitida, es importante,
no podemos ignorarlos, como ajenos.


Hoy vivimos con la inercia de la prisa,
cuando siempre se desea perpetuar,
el secreto de la vida, para amar 
la dulzura de una fresca y suave brisa.


Así pues, debemos siempre respetar,
el sentido que se muestra en nuestras vidas
y dejar atrás sus pesos y medidas,
comenzando nuevamente a caminar.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 30 de enero de 2025

Compartiendo mis alegrías.

Abre la puerta, María,
hoy me siento muy contento,
me trae un ligero viento,
colmándome de alegría
y lo quiero compartir,
pues pienso que no está mal,
no es un fuerte vendaval 
se puede sobrevivir 
y disfrutar del momento.


Cuando la brisa es un viento,
que refresca nuestra tez,
el sol es la insensatez 
de querer estar moreno 
y se sabe que no es bueno 
vivir con tanta estrechez.


Abre tu puerta al cielo,
en la ilusión, se mastica,
un placer, que no sé explica,
porque es fruto de un anhelo.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Mi vacío existencial.

Confieso que no he vivido 
como quería vivir,
he intentado resistir,
aun sabiéndome perdido
en un mar de incongruencias,
conservando mi latido.
Lo que pudo ser, no ha sido,
tal vez por mis imprudencias.


Aposté fuerte en la vida,
pues creía en el amor 
y nunca tuve el honor
de completar la partida,
con una intención suicida,
la carne en el asador 
puse. siendo el trovador,
en una causa perdida.


Creí mi propia mentira,
al pensar que el mundo es bueno 
y me ha estallado de lleno,
mientras en  mi entorno gira,
una maldad que es latente 
y además, nos mortifica,
una maldad que, edifica 
su castillo entre la gente.


Confieso, que en mi ilusión 
se construyó una quimera,
muriendo en la lenta espera,
sin razón, ni remisión.


Quise encontrar la razón 
de tan cruel desatino,
si tenemos un destino,
no ha encontrado la ocasión 
de mostrarme la bondad,
que otorga a quien se imagina,
que la suerte, en una esquina,
manifiesta su verdad.


Tal vez sea la obviedad 
de quien nace sin estrella 
y aunque la vida es muy bella,
la ensucia nuestra maldad.


Y así surge el gran vacío,
de quien esperando en vano,
fluye a través de su mano,
creándose un desvarío.


La vida es agua de un río,
que en el tiempo se diluye
y solamente se intuye,
por su humedad y su frío.


Perdiendo la calidez
del amor, que fue prohibido,
cuando de sobra, es sabido 
que es frágil, su sencillez.


Confieso que no retengo,
ese momento preciado,
ya no estoy enamorado,
nada espero y nada tengo.


Mi vacío existencial,
lo cubro de poesía 
y así vivo cada día,
para no sentirme mal.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



miércoles, 29 de enero de 2025

Ríos de Púrpura.

Ríos de púrpura, caudal de sangre,
azuladas venas, que recorren el interior 
de la orografía del cuerpo.
Cuerpo en ebullición por las pasiones.
Sangre toda, palpitando sobre las sienes,
en un ápice de locura o genialidad.


Impulso y motor de vida, en el vértigo 
de asomarse desnudo, ante el abismo 
de nuestras limitaciones.
La sangre fluye, y con ella, los pensamientos 
irrigados por el deseo de completar 
el recorrido, en la ascensión hacia los vértices 
de la sabiduría.


Ríos de púrpura, derramados por la impía causa del dominio, cuando la vida 
está fluyendo, reciente y nueva en las carnes
inocentes de un niño.


Desvío del cauce, con la intención de otorgar 
una donación de sangre, para salvar una vida,
en lugar de sustraer el último aliento que,
su boca retiene, ante el temor de la guerra.


Ríos de púrpura, en la emoción inscrita 
en el corazón. Válvulas de la razón que,
en el amor se abren hacia otros cauces,
otras vidas idénticas a la tuya, con el mismo 
caudal de sangre.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 28 de enero de 2025

Diálogos de amistad.

Prefiero no madrugar,
para salir a la calle 
y que falte algún detalle 
para poder caminar.


Quiero una calle asfaltada,
para dejar con mi huella,
esa firmeza, que sella 
mi voluntad enmarcada.


Después de esto, ya nada
me puede quitar el sueño,
si por mi tesón y empeño,
tengo mi meta alcanzada.


Procuro siempre el saludo,
porque ante todo, es preciso,
que me brinden su permiso
y es algo que siempre dudo.


Busco la improvisación,
por fuerza de mi costumbre 
y encuentro una luz, que alumbre,
mi gesto en la corrección.


Porque, por mi educación,
me conduzco entre la gente,
de la forma más prudente,
que brote en mi corazón.


Y esta es una gran lección,
pues quien camina y transita,
su tarjeta de visita,
es obrar con intuición.


Estoy atento a quien me hable
y en mi silencio, el respeto 
guardo, aunque espero inquieto,
que sea conmigo amable.


Abriendo mi corazón,
voy conociendo a la gente,
que se muestra inteligente,
en esta conversación.


Aprendo más, escuchando,
que rompiendo mi silencio,
porque declaro y sentencio,
que me está gratificando.


Lo que he aprendido, lo escribo,
al poner en vuestras manos,
la amistad, que franqueamos 
con acuse de recibo.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





lunes, 27 de enero de 2025

Así es la vida traidora.

Nunca te debes callar,
el labio trémulo vibra
y la palabra equilibra 
lo que se quiere narrar.


En tu largo caminar,
a través de una ensenada 
lo que queda atrás, no es nada
que te deba preocupar.


Se abre un horizonte nuevo,
en todo lo que acontece,
pues cada día amanece,
rompe su cáscara el huevo
y el sol sale y te saluda.



Por si cabe alguna duda,
ha de comenzar el día 
y entre sombras, se porfía 
ese nuevo resplandor,
que brota, cuando hay amor 
y te aferras a la vida
con tus uñas y tus dientes,
caminando entre las gentes,
que dudan, si habrá un mañana,
pero tú, en hora temprana,
comienzas con tu andadura,
trazando la arquitectura 
de un futuro en el presente,
dejando atrás a la gente 
que te ha negado su apoyo,
sin saber salir del hoyo.


El rico se come el bollo
y el pobre piensa en comer,
cada nuevo amanecer,
que llega a su desarrollo,
hasta ver su sepultura.
Así es la vida traidora,
sin retraso, ni demora,
porque esta vida es muy dura.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El angosto camino de la poesía.

Caminamos calle arriba 
y es muy difícil subir,
todo se debe escribir,
si hay alguien, que aún escriba.


Hay quien se niega y blasfema 
y jamás quiere emprender 
el camino a recorrer,
pues la vida es un poema 
con rima y ritmo en la gente,
que lo aprecia diferente,
pues no saben discernir 
la razón de la locura 
y es difícil su escritura,
si se trata de vivir.


Caminos para escribir 
y narrar en cada día,
las penas y la alegría,
porque merecen contarse
los segundos que traicionan,
a las mentes que razonan
y escriben su poesía.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 26 de enero de 2025

La muerte es sólo un paso hacia la eternidad.

La muerte puede esperar,
porque prisa, nunca tiene,
nada se debe entregar,
pues tarde o temprano, viene,
con su túnica raída
y su cara descarnada,
pronto acaba con la vida,
la vida no vale nada.


Es ese instante de suerte,
que como un rayo veloz,
deja un espacio a la muerte,
en una visión atroz.


Porque nada persevera, 
todo se va deshaciendo 
en la forma más severa,
sin saber qué está ocurriendo.


La vida es un suspirar 
y en su suspiro, se muere,
nada se puede esperar,
porque el tiempo nos ingiere.


Nuestra vida va pasando 
en silencio, entre las sombras,
el tiempo la va enredando 
y por temor, no la nombras.


Vida que, queda ingerida 
en un tiempo que es letal 
y es consecuencia en la vida,
este destino fatal.


Muerte, vida y ascensión,
para salir de un infierno,
hacia una nueva visión,
que diagnostica lo eterno.


La muerte es la realidad,
que en el tiempo se deshace,
brotando una eternidad,
que en nuestras vidas subyace.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Nuestra Conciencia.

La conciencia es un lago en la memoria,
donde flotan los sucesos de las vidas,
porque emergen desde el paso de la historia,
por las huellas que quedaron sumergidas.


Los recuerdos pesan sobre las acciones,
que llevamos como carga que, aliviada,
en el fondo, sólo en nuestros corazones,
se han sentido, cuando ya no queda nada.


La conciencia es esa angustia desmedida,
que nos queda en una trágica labor,
cuando tarde en sanarnos, esa herida,
que mancilla en el recuerdo su dolor.


El amor es como un bálsamo a diario,
aplicado en nuestra triste soledad,
pues resulta en su obviedad, tan necesario,
que queremos convertirlo en realidad.


Siempre queda un gran vacío en la impaciencia,
angustiados por llegar hasta una meta,
que permita rescatar en la conciencia,
esa paz, que al asumirla, comprometa,
a encontrar por su razón, todo el sentido,
pues amarga es su experiencia, si nos falla,
la maldad tiene un destino perseguido 
y nos busca en esta vida, que es canalla.


La conciencia es una carga o un alivio,
que libera o que destruye nuestra idea,
abocada sin remedio hacia el suicidio,
cuando falta un motivo en que se crea.


La verdad cuando se siente nos mitiga 
un dolor que surge en nuestra complacencia 
y es muy cierto, que en la vida nos persiga,
para hallar el fondo mismo, en la conciencia.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




sábado, 25 de enero de 2025

La intensa mirada del fuego.

La mirada incandescente del fuego,
mirada iracunda que hace crepitar la madera
de un viejo árbol.


Bajo su ardiente aliento, el viento extiende 
su poder de manto bermellón o carmín 
y se entremezcla con el púrpura de la sangre 
caliente que, un corazón bombea desde 
la incertidumbre y el temor.


Los ojos del fuego emergen desde la tierra 
y sus lenguas lamen el cielo nocturno,
en un extasiado conjuro.
El temor y la fascinación se unen, ante el terror 
a la devastación o la calma, en el confortable 
calor de la leña ardiendo en el hogar.


En el brillo de nuestros ojos, se reflejan 
las llamas y el alma se desnuda
como descubierta pon infinitos aguijones 
de luz.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zunaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Sin volver la vista atrás.

Todo lo que queda atrás 
y lo que en su día has hecho,
en el surco del barbecho,
tal vez lo hayas olvidado 
y en tu memoria, el arado 
es algo que no tendrás.


Dejaste de ser quien fuiste,
(El fruto de esa inquietud,
que marcó tu juventud)
aunque tú, no lo quisiste.


Tantas vidas, tantas muertes,
fueron en cada ocasión,
como una resurrección,
en tu camino y tus suertes.


Nadie quedó sobre el lienzo,
se ha borrado la pintura,
la travesía fue dura
desde tú pueril comienzo.


Descubriste en su color,
la obra que ibas plasmando 
y se fue deteriorando 
al marchitarse el amor.


Mantuviste tu verdad 
y fuiste evolucionando,
pero atrás se fue quedando,
surgiendo otra realidad.


Otra vida en otra edad 
otro impulso, en el momento 
que mantuvo un sentimiento 
pese a una gran soledad.


En tu soledad, te hallaste,
por esa conversación,
que es soliloquio en acción,
porque por fin, te encontraste.


Pasamos toda una vida,
sin encontrar la respuesta 
pero así ha de ser la apuesta,
esté ganada o perdida.


Para bien o para mal,
no mires hacia el pasado,
porque si eres descuidado,
quedas convertido en sal.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.