miércoles, 25 de febrero de 2026

El carmín de tu sonrisa.

Repasas el carmín de tu sonrisa.
Fuego sobre los labios y hielo en tu mirada.
Segura de ti misma, con la frialdad escénica 
de una cariátide, o el mascarón de proa
de un galeón que, sumerge su quilla 
en las aguas de un Atlántico océano.


Dibujas una sonrisa artificial, para calmar 
la ansiedad de tu boca, al besar unos labios,
que pecan murmullos atrevidos y silencios 
cómplices.
La grana estalla en tu boca, como una sangre
toda, que palpita y emerge voluptuosa 
hacia las orillas de tus labios.


Pálido el sol se queda, al  crepitar 
de un incendio que se propaga 
entre tus dientes, o ese vuelo 
de blancas palomas, que nombran 
todas las palabras que no fueron sentidas
y vuelan lejos del agravio.


Hay una hoguera en tu alma, que asciende 
hasta tu boca y muere en el crepúsculo 
de tus labios.
Repasas el carmín de tu sonrisa, 
ante un espejo que copia cada gesto,
para dejar constancia de la dificultad 
que entraña, fingir una felicidad 
de cuento de hadas.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Somos líneas paralelas.

Somos líneas paralelas, y no es bueno,
porque nunca rozaremos el instante 
de encontrarnos de una forma interesante,
disfrutando del amor, desde su seno.


Somos mundos paralelos y distantes,
generamos el dolor en nuestra angustia,
la belleza del amor, nos nace mustia
y se pierde su color, unos instantes.


Somos mundos paralelos ¡Qué fastidio!
No poder llevar a cabo, coincidir,
como una nueva forma de vivir,
esas líneas que se unen, las envidio.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

Volver al Amor, reconciliados.

Las campanas enmudecieron  en la torre
de la iglesia.
Había un silencio tenso, como una palabra 
sin pronunciar, al borde del labio 
o el paladar.


Mis brazos fueron una extensión 
de mi espíritu, queriendo abarcar 
el vacío de tu ausencia.
La calle parecía más grande, 
de lo que soy capaz de recordar y estaba impregnada 
de olores a frituras y perfumes femeninos.


Las esquinas de las calles abrieron sus codos,
para recostarse sobre los transeúntes 
y un decidido vuelo de cigüeñas, cruzó el cielo 
con dirección al campanario.


Abril se vistió de flores y ternuras. 
En el breve espacio entre un silencio y otro,
un beso dedicó su armónico estallido,
posándose sobre unos labios carnosos,
núbiles y enamorados de la magia del instante.


Volvió la reconciliación con el encuentro 
y las campanas volvieron a sonar con júbilo 
en la torre de la iglesia.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 24 de febrero de 2026

Un desgarrador lamento.

El lamento nunca cesa,
va recorriendo la calle,
desde la montaña al valle,
su voz es triste y espesa.


Los perros muerden la vida
imperiosamente seria,
dejan rastros de miseria,
en su dolorosa herida.


El lamento es esa queja,
que nadie apenas escucha,
la necesidad es mucha,
pero la gente se aleja.


Guerras, caos y homicidios,
hambruna en tiempos sombríos,
vientres hinchados, vacíos
y silencio en los presidios.


Carne sobre una alambrada,
gotas de sangre en la tierra,
el dolor de tanta guerra 
en gente desesperada.


Edificios destruidos,
no queda techo, ni hogar,
un avión en el hangar,
tiene un tétricos sonidos.


Bombas para transportar 
la muerte a un pueblo inocente,
un poder que mata y miente.
No se puede soportar,
la injusticia de otras manos,
que en vez de labrar la tierra,
ha declarado la guerra,
destruyendo a sus hermanos.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Mentiras Arriesgadas.

La mentira es arriesgada,
por ese riesgo, en verdad,
es nuevamente apoyada 
por otra mentira dada,
con igual facilidad.


Así se crea y se mueve,
la mentira va aumentando 
su volumen, y rodando 
como una bola de nieve,
necesita, por su aumento,
otro sólido argumento,
para quedar encubierta,
escondida tras la puerta,
aunque jamás lo merezca.


Toda mentira es odiosa,
pues su raído ropaje,
lo lleva como equipaje 
de una fama deshonrosa.


Vivimos en la falacia 
de una sociedad ficticia,
que tiene la gran pericia 
de hacer que, la democracia 
suene como algo muy cierto,
cuando ese fallido intento,
sucumbirá en el momento,
puesto que ha nacido muerto.


Mentiras, sólo mentiras,
la verdad es obsoleta,
ya no es el fin, ni la meta,
si divagas y deliras,
dudas del consentimiento,
de un fiel reconocimiento 
que apoye la verdad y muestre
todo aquello que demuestre,
que tiene su validez,
en medio de otras verdades,
que vagan por las ciudades 
con su extrema palidez.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





lunes, 23 de febrero de 2026

Escucho la voz del viento.

Escucho al viento en su arrullo,
parece una confesión 
y por su declaración,
suena idéntico a un murmullo.


Me habla de las madrugadas,
en que quería bajar,
una estrella del lugar 
en las mañanas templadas.


Esas estivales notas,
con sus brillos nacarados 
y espejos puros, soñados 
en las corrientes remotas
de los ríos, que he surcado,
vadeando las orillas 
de sus vaguadas sencillas,
que tantas veces he amado.


Los arroyos plateados,
discurren por las cañadas,
sus voces son escuchadas,
por oídos asombrados.


Y en ese instante de calma,
mi corazón detenido,
lleva su pulso y latido 
a encontrarse con mi alma.


Escucho al viento y declaro 
un gozo que me estremece,
mientras el día amanece,
sobre un horizonte claro.


Siento la vida y disfruto 
en el preciso momento 
de la paz del pensamiento,
una paz, que da su fruto.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Alma de roble.

En el silencio cautivo 
guardo mi esencia y mi sino,
decidido en mi destino,
por el cual, aún sigo vivo.


No me planteo cuestiones,
o preguntas sin respuestas,
tampoco busco propuestas,
que excedan sus proporciones.


Porque sobran las razones,
para el fiel mantenimiento,
del más puro pensamiento,
que sin duda, ya supones.


Si falta la sobriedad,
que pueda al fin, convencerme,
nunca lograrás vencerme
y en honor a la verdad,
he de decir, convencido,
que no puedo ser herido,
si hablas con sinceridad 
y carísma en la razón,
partiendo de un corazón 
que ha encontrado su verdad.


Porque en su afán, ha previsto 
el camino ha recorrer 
y habrá en cada amanecer,
algo nuevo, nunca visto.


Cada día se soslaya 
en un nuevo aprendizaje,
uniéndose al mestizaje 
de una idea que se ensaya.


Porque vaya donde vaya,
siempre he podido encontrar
algo que me haga pensar,
a la orilla de una playa.


El aire huele distinto,
cuando me voy acercando,
me siento bien respirando,
tal vez sea por instinto.


Pues brota del corazón 
un gozo que, incomprensible,
hace mi vida plausible,
pletórica en la emoción.


Al sentir la cercanía 
de la tierra en que nací,
hace tiempo prometí
que jamás me marcharía.


Como un árbol viejo y noble,
en ella están mis raíces,
los colores y matices,
en la madera de un roble.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





domingo, 22 de febrero de 2026

La herida del desamor.

Tengo una herida al costado 
que espero cicatrizar
y ya no puedo esperar,
me tiene martirizado.


Me duele, cuando te pienso 
me resulta lacerante,
porque duele en ese instante 
en el cual, me siento tenso.


Es esa incomodidad,
que desde un tiempo se nota,
una dolencia remota,
que merma mi realidad.


Día a día, voy sintiendo,
que vuelve a abrirse la herida 
y mi alma está dolorida,
por lo que voy padeciendo.


Quiero dejar en olvido 
el día en que yo te amé,
te alejaste y te llamé 
con un gesto dolorido.


Y en esta herida culmina,
la triste historia de amor,
sólo nos queda el dolor,
cuando nuestro amor termina.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Un paso hacia delante.

Si retorno sobre el paso,
caminaré como un ciego,
pues en el fondo de un vaso,
no puede beberse luego,
las mieles que, en el pasado,
crearon nuestro futuro,
y además, lo más seguro 
es que el alma dolorida,
no encuentre jamás la entrada,
pues está muy despistada 
en el punto de salida.


Acaso, sea un exceso 
volver a un origen cierto,
cuando el pasado se ha muerto,
preso de su propio peso.
Así se siente la vida,
cuando ya no queda nada
de una época pasada,
que dejamos dividida.


Nuestro tiempo es la conciencia,
de la experiencia que hallamos,
porque cuando caminamos,
no perdernos la paciencia,
que se impone en la razón,
pues el presente es muy grato,
si se vive con recato.


Sólo en un presente vivo 
podemos desarrollar,
lo que se puede entregar,
por más razón y motivo.


Porque lo más relevante,
es vivir en el “Ahora “
sin tardanza y sin demora,
con un paso por delante.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 21 de febrero de 2026

La búsqueda de la verdad.

Nada de lo que te digan 
se ajusta a tu realidad,
porque sólo tu verdad,
ha de ser la que prodigan.


Cada cual, da su versión
sobre el fondo de un asunto,
dando por cierto, o presunto 
según calificación
de lo que exprese y te cuente,
como algo que se compone,
de una verdad que supone,
por descubierta y reciente.


Pues, si esconde su cabeza
y niega lo que es evidente,
miente a los demás, y miente 
su criterio con torpeza.


Todo lo manifiestado
es, sin duda comprobable,
desde una palabra amable,
hasta un matiz infectado,
por un “Ego”desmedido,
tratando de disfrazar 
lo que se quiere ocultar,
sin medida y sin sentido.


La verdad, en alta estima,
se difunde y se defiende,
pues nuestra vida trasciende,
una vez que se aproxima.


La búsqueda es infinita,
con larga y tediosa espera,
nos lleva una vida entera 
para obtener su visita.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


El alma de las cosas.

Todo tiene una función 
en este mundo que habito 
y así, cuanto necesito,
me aporta una explicación.


Porque la interpretación 
de aquello que se ha estudiado,
deja las dudas a un lado,
llegando a su comprensión.


Se va meditando en calma
y encontramos vibraciones,
en cada cosa que pones
un nombre y sientes su alma.


El alma es la vibración 
de todo, bajo el influjo 
que en su día se produjo 
en torno a su creación.


Hasta lo más puro o inerte,
lleva una nota escondida,
como un impulso de vida,
que está burlando a la muerte.


El alma se manifiesta,
cuando la sientes vibrando,
su pulso nos va indicando,
que hay una nueva propuesta.


Nada está hueco o vacío,
todo tiene un continente
que, de forma inteligente,
nos muestra su desafío.


El cual, evita la acción 
de un continuo movimiento,
porque en su conocimiento 
se encierra una reacción,
que nos dice, que la vida,
al estar paralizada,
queda latente en la nada,
como una verdad dormida,
que brotará, al comprender 
que nada se acaba o muere,
tal vez, porque no se quiere,
remotamente ofender.


El principio del misterio,
que no ha sido desvelado,
lleva en su alma, grabado 
el signo de su ecuación,
que surge de la intuición,
llevando su magisterio,
hasta aquello, que revela 
su alma y aparta el velo,
para remontar su vuelo,
dejando una clara estela.


Vida latente, o dormida,
que despierta, al descubrir 
que el secreto de vivir,
se halla en tu propia vida.


Alma que, de la materia,
se transforma en energía
y aparece una luz fría,
dejando atrás su miseria.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”






viernes, 20 de febrero de 2026

Espectadores de nuestras propias vidas.

Vemos la vida pasar,
como si no se quisiera 
advertir que, a su manera 
nos deja huella, al rozar
el fondo de la existencia,
pues no tenemos paciencia,
ni voluntad de observar.


No es un cuento que narrar,
se trata de la consciencia 
de aprender por experiencia,
algo que nos va a importar.


Pues somos protagonistas 
y en primera línea estamos
para vivir, y exportarnos 
al mundo, las mejores vistas.


Como si al paso del día 
se pudiera constatar,
que nada de puede atar,
va fluyendo todavía
y hay que vivir, mientras fluye,
pues importa, darse cuenta 
que en el tiempo, se alimenta,
lo que tu vida construye.


Pues, vivir en la consciencia,
es ganar intensidad 
dentro de tu realidad,
valorando tu presencia.


Porque a nada se resiste 
el paso que, en esta vida,
cambia de forma y medida 
en todo aquello que existe.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Maneras de vivir.

De toda forma y manera,
siempre tenemos en mente,
que ha de llegar, de repente 
lo que se ansia y se espera.


Vivimos con la ilusión 
de completar una meta,
con esa actitud inquieta 
que trastoca la razón.


Esa ha de ser la cuestión,
vivir ese tiempo honroso,
pensando en lo milagroso 
que es sentir tanta ilusión.


Creyendo por merecido,
hallar un buen resultado,
pues, si bien se ha deseado,
ha de ser bien recibido.


La víspera del suceso,
cuando se siente tan cerca,
nos da una vuelta de tuerca
y queda en la mente impreso,
que con ilusión, se espera 
un cambio que es importante,
para seguir adelante,
para no quedarnos fuera.


Seguir trazando un camino 
que al guardar en la memoria 
relatará nuestra historia 
y también nuestro destino.


Obrar, para caminar 
en una recta vereda,
para sufrir en su espera 
lo que se quiera lograr.


Sintiendo el inmenso ardor 
de una nueva perspectiva 
de vida, que nos motiva 
algo más prometedor.


Un cambio de dirección,
que marque un paso a seguir,
son maneras de vivir
con una nueva ilusión.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





jueves, 19 de febrero de 2026

El esbozo de un poema

Una rama está crujiendo 
bajo el peso del calzado,
porque alguien la habrá pisado,
mientras está anocheciendo.


El vacío en la emoción 
nos conduce a la tristeza,
nublándose la belleza 
desde nuestro corazón.


Algo muy distinto y nuevo,
que por temor, no se nombra,
es descubrir que una sombra
de proyecta sobre un huevo.


Que, en su suave redondez,
una luz ha proyectado,
la sombra que le ha dejado 
en su oronda desnudez.


Si detenemos la acción,
se termina echando en falta,
la idea que nos asalta 
en nuestra imaginación.


Cualquier propuesta es un tema
que surge, si va naciendo
en lo que estás escribiendo 
y es esbozo de un poema.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Apocalipsis Nuclear.

Se abre el cielo en amplia ruptura,
nada puede al fin, detener su paso,
grande fue el error y también el fracaso,
cuando se desploma de su arquitectura.


Abierto se queda en lágrima viva,
en llanto, o la lluvia que apaga el furor,
donde su temible y frío resplandor,
es una advertencia en muerte selectiva.


Se está abriendo el cielo y todos tememos 
la suerte del fuego, que de él se derrama,
viscosa y temible por cruel, su llama,
el pánico cunde y nos escondemos.


Todo se propaga por una explosión,
que por la inconsciencia, lentamente mata
y es por la codicia, que nos arrebata,
generando caos, muerte y confusión.


Mientras nuestra angustia, lentamente crece,
la tierra se cubre de fuego y ceniza,
así contemplamos, viendo que agoniza,
nuestra humanidad, mientras se perece.


En la mano ruda de la voluntad,
se abrió la miseria, dejándolo todo,
cubierto de polvo, cenizas y lodo,
marchitando ahora nuestra realidad.


Átomos al fin, que en su rebeldía,
explotan y cambian el rumbo y la suerte,
sembrando cosechas de hambre y de muerte,
cubriendo de sombras el fulgor del día.


No queda esperanza, ya se hizo muy tarde,
el error es grave por su dimensión,
quedamos absortos en una oración 
y nuestro destino se consume y arde.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 18 de febrero de 2026

El genio y la voluntad.

La idea esculpe el motivo 
que se quiera realizar 
y en el acto de crear,
es generar algo vivo.


Algo que inunda la mente,
un impulso en el proceso,
que ha dejado de estar preso
y se muestra permanente.


En toda la creación 
hay un reflejo nativo,
que lleva en sí, el atractivo 
que genera dicha acción.


Perdemos la posesión 
de esa idea que, libera
todo aquello que se espera,
sin pausa, ni interrupción.


La mente es un triste erial,
si se pierde el movimiento 
de su impulso, en el momento 
que roza lo material.


Atrás queda la ceniza 
de una idea trasnochada,
cuando es finalizada 
y en el tiempo se eterniza.


El genio y la voluntad,
perdurarán, pues la idea 
genera aquello que crea
un eco en la eternidad.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Desde el ático de nuestra insolencia.

Las torres, las derribadas torres de la insolencia.
Contempladas desde el ático de nuestros
perjuicios, van cayendo.
Desmayadas madejas de un absurdo, 
que imploran ser aceptadas, aún no siendo 
remotamente comprendidas.


Críticas elaboradas con agujas de hueso,
que penetran en las carnes, cuando los dedales ruedan, 
perdiéndose por los rincones.


Habito en la casa de la soledad primera 
y en mi cuarto hay una luz incidente, que brota 
de mis pensamientos más puros e inteligentes.
Todos los jueves yacen temerosos, en espera 
de un viernes, que promete un próximo 
fin de semana.


Acaso es el final de alguna cosa, 
lo que provoca el temor a un repentino vacío,
o esa intuición poderosa que nos refleja 
y delata una angustia del tamaño de todas 
nuestras limitaciones.


La muerte es una paz que no deseamos,
porque sentirse vivo, es esa incomodidad 
de permanecer despierto, en la inconsciencia 
de no saber, si somos porque sentimos, 
o sentimos porque somos y nos reconocemos 
en todos los espejos que vamos quebrando,
desde los errores, o las múltiples distorsiones 
que van apareciendo en nuestra imagen 
menos agraciada.


Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 17 de febrero de 2026

Noche de sueño y cenizas.

La noche cae sobre el lomo 
de su espalda plateada,
se hace el silencio en la nada,
huele a ceniza y a plomo.


Su espalda brilla de canto,
como no brilla ninguna,
bajo ese rayo de luna,
que en la penumbra es espanto.


Donde el silencio es el llanto 
penitente, de un amor,
que ha apagado su fulgor,
oculto bajo su manto.


La noche vaga en silencio,
con una voz silenciada,
la vida no vale nada
y en su oscuridad, presencio 
un sueño que me adormece,
hasta llegar a la aurora,
tal vez, transcurrió una hora,
mas, en el tiempo perece
de una mortal cuchillada.


La noche entrega su plazo,
en su experiencia soñada,
cayendo sobre el regazo
al llegar la madrugada.


Sueño que, en la oscuridad,
lleva tintes de penumbra,
la luna, muy poco alumbra,
dada su plasticidad 
y permanece dormida 
ante un cielo que, estrellado,
aparece desvelado,
llorando una amarga herida.


Su sueño es una quimera 
que se deshace mintiendo,
mientras está amaneciendo 
el día, en su larga espera.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 16 de febrero de 2026

Un alma noble y sincera.

No tengo puerta o ventana 
dentro de mi corazón,
pero existe una razón 
y es que no me viene en gana.


Mi alma no es  hermética,
siempre permanece abierta,
de par en par y sin puerta 
y no será por estética.


Es porque siento el latido,
de quien en paz, se declara,
aunque suene extraña o rara
su voz, su porte y sonido.


Le muestro mi confianza,
porque creo en la persona 
que es fiel y no decepciona,
pues aún me queda esperanza
al creer que, en realidad,
en medio de tanta gente,
alguien más inteligente 
defiende su integridad,
sin reservas, ni temores,
llevando un gran ideal
y eso, no está nada mal.


Su virtud, colma de honores 
a quien me da por respuesta
un paso hacia la amistad 
y por su sinceridad,
voy a aceptar su propuesta.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 15 de febrero de 2026

Nacidos del Agua.

Del agua venimos,
de sus proporciones 
y en las emociones,
por ellas nacimos.


Algo mineral 
que el agua sostiene,
la tierra no tiene 
ese material.


La tierra fecunda 
el fruto de vida,
rama florecida,
que el agua la inunda.


Sobre el agua brota 
la vida postrera
y de esta manera 
surge gota a gota.


El agua es la impronta 
desde el nacimiento 
y en ese momento 
su cauce remonta 
como un desvarío
que quiere mostrar 
su plácido río 
huyendo hacia el mar.


Piélago distante,
que un día surcamos,
mientras navegamos 
con el sol delante,
hacia la locura 
de una vida plena,
que de agua se llena.


Agua triste y dura,
lágrima que, inmensa,
desde el corazón,
lleva la emoción 
que atesoro y siento 
desde el pensamiento 
en mi vida intensa.


Del agua nacemos,
agua que es bebida,
manantial de vida,
agua que ofrecemos,
por ley y sustento,
para el caminante,
que va delirante,
cansado y sediento.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







¡Éramos tan jóvenes!

Con una zapatilla desatada,
corrimos en senderos de inconsciencia,
la juventud, fruto de la impaciencia,
apenas de su sueño es despertada.


Tuvimos ese tiempo inmaterial,
que fuimos disfrutando, a duras penas,
tuvimos juventud ¡A manos llenas!
y un punto en la distancia cardinal.


El norte se nos fue, desmenuzando,
bajamos hacia el sur, hacia un abismo
y así, al encontrarse en uno mismo,
nos fuimos lentamente desgranando.


Los días fueron aves pasajeras,
que fueron poco a poco descendiendo 
y en nuestra rebeldía consumiendo 
las noches de jolgorio y borracheras.


La sensatez llegó con la cordura,
trazando nueva meta hacia un respeto,
que apaciguó un espíritu que, inquieto,
pausó en aquellos gramos de locura.


Tan jóvenes y locos de deseo,
nos fuimos abocando en la pericia,
que acaba en la inocencia, sin malicia,
como ese tiempo muerto, en el recreo.


Y así, se fue llegando a madurar,
porque la madurez es algo innato,
que llega hacia el final de este relato 
que acabo ahora mismo de narrar.


¡Tan jóvenes! Y acaso por crecer,
nos fuimos levantando del pupitre,
con un sabor a mar, por el salitre,
que en nuestra piel, creímos merecer.


Toda esa juventud, se fue acostando,
sobre un lecho de amor, en los amores,
que luego mitigaron los ardores,
mientras la juventud, se fue agotando.


Ahora en la quietud, rememoramos 
un tiempo que nos fue un regalo breve
y tras el ventanal, siento que llueve 
sobre nuestra memoria y…recordamos.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


sábado, 14 de febrero de 2026

Conjugando verbos de Vida.

¡Óyeme bien y escucha!
Nada debes de impedir,
pues la experiencia es vivir 
y toda esta vida es lucha
que se muestra debatiendo,
para hacerse un sitio claro,
como una voz o un disparo 
que en el verbo va incidiendo.


Así, la resolución 
de toda una vida, muestra 
una ruta que es maestra
en aras de la ilusión.


Pues quien tiene corazón
y aún le quedan arrestos,
consigue los mejores puestos,
dada su dedicación.
a la misión de su entrega
y ya nada se le niega 
por su determinación.


En esta vida, luchar 
es una constante meta,
para quien se comprometa
con lo que quiera lograr.


Aprendiendo a conjugar 
los verbos que le han servido,
para marcar su latido 
cuando se decide a amar. 

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Desde el centro hacia mi esquina.

El centro es a la esquina 
un completo disidente,
que domina desde el frente 
aquello que se adivina.


Mas, en su clara visión 
se siente desamparado,
al ser, nuevamente observado, 
desnudo y sin remisión.


En el centro, la intuición 
es claramente visible 
y puede ser muy posible 
un cambio de vibración.


La soledad en el medio,
va a llegar a incomodarte,
si no sabes adaptarte,
sin llegar jamás al tedio.


En el centro, la atención,
va recogiendo miradas 
que no fueron deseadas 
y nos crean confusión.


El centro es atrevimiento,
cuando se ha salido al coso
y no hay posible reposo,
pues no hubo consentimiento.


Por las esquinas se quedan 
los temores infundados 
y los gestos despiadados,
que en nuestras vidas se enredan.


Y dan lugar a un conflicto,
que al centro, muestran primero,
con el talante guerrero,
de aquel que se siente invicto.


En el centro de la nada,
al carecer de decoro,
nos puede matar un toro,
con una mortal cornada.


Más vale la previsión,
ante un posible problema,
que mantenerse en la flema
de una falsa erudición.


Viendo la que se avecina,
el centro queda obsoleto
y antes de aceptar un reto,
lo observo desde mi esquina.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 13 de febrero de 2026

Mi vida, resumida en versos.

No pensar en ti, me cuesta,
pero trato de olvidar,
pues no quiero recordar,
si acaso perdí la apuesta.


Lo di todo en el amor 
y nunca fue suficiente,
he pecado de inocente,
sólo conseguí dolor.


Hasta el último momento,
nunca me di por vencido 
y he quedado malherido,
maltrecho en mi sentimiento.


Sumido en mi soledad,
fuí descubriendo en el día,
que mi destino sería 
una triste realidad.


Y me acostumbré a pensar 
desde ese maldito día,
que por toda compañía,
me tendré que acostumbrar 
a estar con mis aficiones,
pues no quedan más razones 
que se puedan presentar.


Como único subterfugio 
me queda la poesía 
y plasmo en fotografía 
mis rincones y refugio.


Viajar, es esa emoción 
que en lo nuevo, me redime,
esa experiencia, se imprime
en esa palabra escrita,
que yo tengo por bendita 
dentro de mi corazón.


El poema, es en mi vida,
la vida misma que espera 
brotar, siempre que se quiera 
verla en versos resumida.


Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 12 de febrero de 2026

Las Semillas de la Muerte.

Ya no queda nadie en casa,
el techo se ha derrumbado,
un artefacto ha explotado,
nadie sabe lo que pasa.


Dicen que estamos en guerra
y la muerte nos rodea,
mala suerte, y no es que crea
en la paz sobre la tierra.


Ante un conflicto negado 
por toda la población…
¡Qué no me hablen de nación,
si un decreto se ha dictado!


Se han creído los burgueses,
que estamos para servir,
hasta el punto de morir,
por oscuros intereses.


Quien dictamine y decida,
que la solución es Muerte,
¡Ve lejos, no quiero verte!
Es una misión suicida.


La paz no se garantiza,
sobre papeles mojados,
nos sentimos engañados,
( Leyes escritas con tiza)


Que alguno las  borrará,
los políticos, sin más,
darán un paso hacia atrás,
pues nadie se explicará.


La semilla de la muerte,
en la guerra se germina
y el conflicto no termina,
decidiendo nuestra suerte.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El tiempo no es oro. El tiempo es vida.

En la calmada quietud 
de una hora que es extraviada 
el tiempo no vale nada,
no le debes gratitud.


El momento es recibido,
como algo que pertenece,
a todo lo que acontece 
en un único latido.


Un instante es un segundo,
que va rodando a su orilla 
y por su experiencia, brilla 
en un estado profundo.


Para caer, resbalando 
por la sima del olvido,
sin una voz, ni sonido,
mientras se sigue alejando.


Tan sólo es la sensación 
de eternidad del instante,
un paso va por delante
de nuestra respiración.


Sin duda, en otra ocasión 
que el tiempo nos la conceda,
regresará, aunque no exceda
en nuestra contemplación.


La vida es sólo un instante,
que en el recuerdo se pierde 
y es el tiempo, quien nos muerde,
en una forma insultante.


Cuando ya, no queda nada
que es digno de señalar,
la vida puede acabar,
sin fecha aún señalada.


Así es nuestro triste sino,
porque no hay mayor verdad,
sin ver su caducidad,
se hace visible el destino.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Hoy es un día feliz.

En la claridad del día,
el sol es una promesa  
de vida, que ahora se expresa 
con la máxima alegría.


El cielo, de gozo henchido,
en sus azules presencias,
abre un hueco en las conciencias,
tras un hermoso sonido.


Las aves cantoras vuelan,
mostrando un tapiz, sus alas
luciendo todas sus galas
sobre un mar, que siempre anhelan.


Aves marinas, procaces
en vuelo instintivo y pleno,
de aventuras, en el seno
de pensamientos audaces.


Claridades derramadas 
sobre el lienzo del paisaje,
el corazón por bagaje 
de rimas emocionadas.


El poema se completa 
al llegar hacia el ocaso,
la noche bebe en un vaso
la sensación más inquieta.


El amor está servido
y para ello, se precisa,
beber muy suave y sin prisa,
su agradable contenido.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






miércoles, 11 de febrero de 2026

Mantén firme tu palabra.

Busca el sosiego y la calma,
para la paz de tu alma
y una razón coherente 
para iluminar tu mente.


Siempre actúa con destreza,
pues todos tus pensamientos,
tendrán sólidos cimientos,
si brotan de tu cabeza.


A nadie mientas, ni engañes 
si no es preciso, y evita
esa sensación maldita,
antes de que sea escrita.
No te vengues, ni te ensañes.


Actúa con diligencia,
pon en ello voluntad,
sé fiel a tu realidad,
ten un poco de paciencia.


Todo termina llegando,
aún siendo larga la espera,
todo aquello que se quiera,
se estará manifestando.


Pues, tu mejor cualidad,
en su virtud, tiene un eco
y no va a quedar un hueco 
precario, en tu lealtad.


La lealtad se confiere,
si a tu voluntad, le agregas 
el amor en las entregas,
cuando se decide y quiere.


Porque en la amistad se labra
un vínculo poderoso 
y te sientes orgulloso 
de mantener tu palabra.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 9 de febrero de 2026

Mordiendo la vida, temerosamente.

Me pierdo en la emoción de la empatía,
unida a una paz, cordial y sana,
es como contemplar una manzana,
que no quieres morderla todavía.


Ante la duda, pones asterisco 
porque al final, te muestras decidido,
pues nada va a pasar, si la has mordido 
y vuelves a obsequiarle otro mordisco.


Lo bueno de la vida, se disfruta,
debemos compartir su bienestar,
pues todo en esta vida es comenzar 
mordiendo nuestra vida, como fruta,


La gente que ha evitado el compromiso 
de averiguar aquello que se asienta,
portan sobre su mente cenicienta,
el rastro de una sombra, en caso omiso.


La sombra de su duda, es aspaviento,
de todo lo que ahora se desdeña
y acaso por temor, todo se adueña,
por falta de un vital conocimiento.


Es riesgo es de la vida, su sicario,
te eleva, o te domina ante un espejo,
al cual, te has escondido a su reflejo,
pues tu temor lo vives a diario.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Tiempo de Sueño y descanso.

Luna de sangre y de hielo,
que mora en la lejanía,
al agonizar el día
y nuestro sueño es anhelo.


Soñar es el parpadeo,
que va provocando el sueño,
abandonando tu empeño,
( mitigado, según creo)


Horas vacías, felices,
en la inconsciencia sumidas,
que pasan inadvertidas 
con sus variados matices.


Tiempo de sueño y descanso 
en dimensión paralela,
para quien su mente vuela
a la orilla de un remanso.


Tiempo fugaz que genera 
la energía suficiente,
para que alcance la mente,
su meta, en compás de espera.


Nuestra regeneración 
depende, y tiene su causa,
en ese tiempo de pausa,
o en nuestra meditación.


Soñar despierto, o dormido 
y ver qué va sucediendo,
al tiempo en que vas durmiendo 
en un descanso asumido.


La vertiente original 
del sueño, tiene respuesta 
y así mismo te contesta 
desde un punto cardinal.


Por el este, sale el sol,
por el oeste, la luna,
sin mención, ni cita alguna,
siempre fuera de control.


Pero la luna es soñar
y en la noche, siempre eterna,
su imagen, que es dulce y tierna,
la podrás imaginar.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 8 de febrero de 2026

¿Cuál será nuestro destino?

Anuncios de neón, en plena calle,
la gente va encorvada, musitando,
mientras su celular, lo están mirando,
sin observar el mínimo detalle.


Sumidos en un mundo artificial,
todo lo natural, se está olvidando,
la vida ante sus ojos va pasando 
y pienso que este mundo va muy mal.


Se observa un nuevo renacimiento,
sobre una inteligencia programada,
pues nuestra mente está desorientada,
en ese malestar del pensamiento.


La gente, ya no piensa, ni medita,
no queda tiempo ya, para pensar,
dejamos que todo pueda pasar,
es obvio que ya no se necesita.


Un corte de energía con maldad,
produce un caos que, siendo irrevocable,
impida conectarnos a ese cable,
que carga con nuestra electricidad.


Y así volvemos a la antigüedad,
nos vemos como un mono desnudo,
que acaso siempre fuimos, no lo dudo 
por causa de una infausta terquedad.


El caos puede alcanzarnos ese día,
que llegue a convertirse en dependencia,
perdiendo la salud y la conciencia,
a falta de razón y de energía.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





sábado, 7 de febrero de 2026

Por piedad…

Yo quise ver en la piedad,
la ruta que nos lleve a ese destino 
de un bien, que se reparta en el camino,
forjando una nueva realidad.


Se pasa por delante de un herido,
con gesto de total indiferencia 
y faltos de empatía y de conciencia,
marchamos sin haberlo socorrido.


Allá por donde vayas, haz lo que vieres,
mas, no le niegues nunca su rescate,
a aquel que quede herido en el combate,
la vida es muy hermosa, si no mueres.


La vida es el derecho de vivir,
se exite, porque estás en conexión 
con toda una ingente población,
que intenta como tú, sobrevivir.


La vida se transmuta y nos revela,
que ahora, ha de prestarse buena ayuda,
pues todo va cambiando, todo muda,
debemos conducirnos con cautela.


Piedad, no sólo es palabra escrita,
es esa voluntad y compromiso,
que lejos de olvidar un caso omiso,
socorre siempre a quien lo necesita.


Mañana puede ser, llegando el día,
que deban socorrerte, si es el caso,
en la piedad no existe ese fracaso 
que llegue en el temblor de tu agonía 

Escrito en Febrero 2026! por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.