de mis pensamientos vengo,
me muestro tal como soy
y mi juicio no entretengo.
Me asiste una claridad
que nace del intelecto
y no es por mi vanidad,
sé que el camino es correcto.
En mi razón se sustenta
el curso de mi verdad,
tan sólo en ello se asienta
mi base y mi realidad.
A nadie debo, ni pido,
no necesito saber
a quien saludo o despido,
si puedo reconocer
a quien me guarda o entretiene
para su propio provecho,
conozco y sé cómo viene,
si lleva el surco derecho.
Si viene con mano amiga,
o pretende, en el engaño
y aunque esté mal que lo diga,
sólo busca hacerme daño.
Soy viejo en esta batalla,
que se prodiga en la vida,
siempre otorga aquel que calla
y su batalla es perdida.
Mi abogado es razonar
y adelantarme en el paso,
para luego comprobar
el éxito o el fracaso.
Escrito en Noviembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
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