viernes, 15 de noviembre de 2024

El Equilibrio Vital.

Menos mal, todo se rige
en una compensación,
entre energía y acción,
una fuerza lo dirige.


El defecto se corrige,
cada cual tiene su suerte
y su equilibrio es la muerte,
porque la vida lo exige.


Entre muerte y nacimiento,
existe compensación,
llevando esta ecuación 
segura en cada momento.


En medio de la inmundicia 
del ego y de su vileza,
toda vida se tropieza 
con esta cruel justicia.


Que nivela en su rasero,
al pobre y al hacendado,
porque su hora ha llegado,
no importa quién va primero.


Tanto si es pobre, o si es rico,
si ha vivido en paz o en guerra,
a todos, la misma tierra 
nos sepulta y lo predico.


Caja de pino o caoba,
total, eso me da igual,
si llevas al funeral,
un cetro o una triste escoba.


En este mundo se quedan
tus bienes o tu pobreza,
termina aquello que empieza 
en lo que falten o excedan,


Nada que tuviste es tuyo,
fue un préstamo concedido,
porque una vez, fallecido,
se enterrará con tu orgullo.


Porque desnudos nacemos
y todo cuanto tuvimos,
perdemos cuando morimos
y así, desnudos volvemos.


Polvo somos en verdad,
efímera es nuestra vida
desde el punto de partida,
buscando la eternidad.


Pero al llegar nuestra muerte,
aunque no se decida o quiera
detrás de esta vida espera 
a todos la misma suerte.

Escrito en Noviembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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