viernes, 15 de noviembre de 2024

El valor sentimental.

Muy grande es nuestra ambición,
pero más antiguo y viejo,
es mirarse en el espejo,
que está en nuestro corazón.


Con una actitud adusta
vemos las imperfecciones,
que escapan de las razones 
y esto además… Nos asusta.


No nos traiciona el espejo,
no queremos admitir,
que no podemos mentir 
nuestro ser, por su reflejo.


Todo se vuelve pequeño, 
al observar la grandeza,
no nos entra en la cabeza,
que pueda tener un dueño.


Pero es tan grande el empeño,
que en desmedida ambición,
vendemos el corazón 
y con él, va nuestro sueño.


Por un singular descaro,
en nuestro insano desprecio,
ponemos a todo un precio 
y nos resulta muy caro.


Lo que tenga más valor,
nunca se podrá comprar
y tan sólo, al intentar,
puede causarnos dolor.


El valor no está en la pieza
de un costoso mineral,
pues su precio es material,
su valor, no es su riqueza.


Es algo sentimental,
que, en lo físico, trasciende
y tan sólo se comprende 
en el plano espiritual.

Escrito en Noviembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





No hay comentarios:

Publicar un comentario