sábado, 21 de diciembre de 2024

Hoy, Ayer y Mañana.

Hoy ha fallecido Ayer
y Mañana, no ha nacido,
el Ayer ya se ha perdido,
Mañana está por nacer.


Y aunque pueda parecer,
que es locura o desatino,
son las bromas del destino,
cada nuevo amanecer.


Hoy existe en la verdad 
que se manifiesta y sientes,
todo el tiempo son presentes,
flotando en la eternidad.


Mañana es sólo un anhelo 
y nuestro Ayer, ya está muerto,
vagaba por el desierto,
murió y ascendió hasta el cielo.


Hoy mantiene en el suspenso,
un Mañana que no existe,
porque siempre se resiste 
en todo lo que ahora pienso.


El Presente hace la historia,
que se mantiene a la espera
y va rodando en la esfera 
curva de nuestra memoria.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El parpadeo nocturno de las estrellas.

Cerca de las estrellas, los ojos atentos 
de la noche velan los sueños
 de los durmientes.
Una pizarra oscura es el marco, hacia donde
ascienden, como ingrávidas nubes,
nuestros anhelos.


El cielo es un propósito que se extiende.
Pupila azul sobre el horizonte y un mar
de declarada y nívea espuma, recama y borda
las aristas de una isla solitaria, que emerge
de la nada cada amanecer, como perla 
de nacarados brillos.


Se desdobla la vida exultante, en páginas 
que narran cada segundo impreso
en nuestras memorias.
Hay una tensión latente, que impregna 
las capas más sutiles del aire y se respira 
una calma marina de atardeceres bermejos,
sobre la quilla de las embarcaciones, 
que tímidamente retornan a sus correspondientes puertos.


La vida aletargada, duerme tranquila 
sobre el escenario de la noche y sobre ella,
un travieso parpadeo, acompasa cada instante 
a los celestes sueños.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 20 de diciembre de 2024

El poder de la Naturaleza.

El ojo de la tormenta 
tiene la visión precaria,
en la medida diaria 
que al cielo niega o se inventa.


Parálisis momentánea,
para tomar nuevos bríos,
haciendo crecer los ríos 
de una manera espontánea.


Agujas de agua constante,
generan esas crecidas,
su tributo son las vidas,
en un caudal desbordante.


Revuelve destino y ciencia 
y sin una previsión,
aprovecha la ocasión,
dañando toda conciencia.


Nos plantea otra verdad,
en una horrible visión,
que desborda la emoción,
por nuestra fragilidad.


Una lección de humildad,
de temor, ante la queja,
por la huella que nos deja 
a toda la humanidad.


Nos creemos unos dioses,
con la singular torpeza
que nuestra naturaleza,
disputa en sus vanos roces.


Son consecuencias atroces,
si pretendemos ganar,
por el hecho de alterar 
las tormentas y sus voces.


Pues desde el cielo, reclama
el relámpago, su trono 
y va aumentando su tono 
alzando su voz en llama.


El equilibrio en las ciencias
de toda naturaleza,
tiene un gesto, cuando empieza 
a ahondar en nuestras conciencias.


Y tenemos que admitir,
que nada se puede hacer,
cuando comienza a llover,
tan sólo…Sobrevivir.


La Naturaleza advierte 
a todo el género humano,
que nada está en nuestra mano,
ni la vida, ni la muerte.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 19 de diciembre de 2024

El deseo en la tentación.

La tentación desafía
a toda moralidad,
porque sabe, que en verdad
ha de vencer la porfía.


La tentación es el tacto 
delicado del deseo,
debilidad de Perseo,
en el favor del contacto.


Atrae a la luz difusa,
que brota en la oscuridad 
y alarga su eternidad,
hacia el busto de Medusa.


Cometiendo la torpeza,
de una promesa incumplida…
Medusa, pierde la vida,
cuando corta su cabeza.


Dioses de la tentación,
vuestra voz, eco profundo,
resuena en el inframundo,
con aires de perdición.


Tentaciones de la vida,
jugando en la infausta suerte
que se agota hasta la muerte,
porque su acción es suicida.


Como garras de un halcón,
así son las tentaciones,
pues las buenas intenciones,
sucumben por dicha acción.


¿Alguna vez te has notado,
hundido en la tentación?
¿O el peso de la razón 
parece haberlo evitado?


Frágil es el corazón,
la vida, en sus devaneos,
busca unos nuevos Perseos,
cayendo en la tentación.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Línea directa con Dios.

¿A qué dios debo implorar,
sí creo que Dios existe,
pero en su afán, se resiste
o no me quiere escuchar?


No es un acto de impiedad,
es por mi fe y confianza,
que mantengo la esperanza 
y creo en su gran verdad.


Pero a veces, la tardanza 
en manifestar su gracia,
me hace caer en desgracia,
inclinando la balanza.


No pido o busco el perdón,
por mis errores humanos,
pretendo tocar sus manos,
hallando la redención.


Porque así nos ha creado 
y debemos prosperar,
yo quiero evolucionar 
a un plano más elevado.


Que es fruto de nuestro anhelo,
al remontar esa cima,
que la humanidad estima
y se disfruta en el Cielo.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Cuando todo se ha perdido.

Un cuenco vacío,
un lastre en la conciencia,
un reto al desvarío,
una infame imprudencia.


Un toque de egoísmo,
carencia de empatía
con tintes de cinismo 
¡Más grave, todavía!


Las manos que imploran 
en calles vacías,
los ojos que lloran 
piedad en los días.


Algunas hogueras 
en calles de invierno,
que encuentra cualquiera
un billete al Averno.


La suerte está echada,
lo han perdido todo,
ya no tienen nada,
quedó bajo el lodo.


Amanece temprano 
en la oscura calleja,
extendida su mano
y ahogando su queja.


Perdieron su hacienda,
también su trabajo,
esto no hay quien lo entienda,
todo se ha venido abajo.


Poco vale la vida,
cuando no tienes nada,
es amarga la herida,
si tu ayuda es negada.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




miércoles, 18 de diciembre de 2024

Cuando se aquieta el alma.

Atrapado entre los muros 
de una fría soledad,
elijo en mi intimidad,
unos logros más seguros.


En plena meditación,
mi pensamiento se agrupa,
porque a todos nos preocupa 
una pronta solución.


En el tiempo detenido,
mi pensamiento es más claro 
y aunque te parezca raro,
es más nítido y fluido.


Se quedan desdibujadas 
las imágenes que alcanzan 
la mente, y se afianzan 
en olas y marejadas.


Surgiendo con prontitud,
la calma, que necesita 
todo aquel, que se permita 
su paso en la rectitud.


Así pues, cuando se aquieta 
el alma, surge un destello,
todo parece más bello 
en su elevada meseta.


Desde allí, la perspectiva 
es por más fiel, más sincera,
la calma es tiempo de espera, 
necesaria y efectiva.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 17 de diciembre de 2024

Sobre las llamas de la pasión.

Late la tierra convulsa
y el fuego que la consume,
hacia el exterior lo expulsa,
pero es algo que no asume.


Hay una ardiente tormenta 
que el cielo, no se merece,
el humo que  la sustenta,
tristemente lo oscurece,


No habrá piedad que remita,
en toda naturaleza,
porque el fuego que vomita,
es de una extraña dureza.


Así sucede en la vida
y de idéntica manera,
una pasión desmedida,
es tan letal  y tan fiera
que, donde hubo belleza,
el terror va desafiando.
y es tan cruel su fiereza,
que nos va desintegrando.


El amor es suavidad,
dedicación y ternura,
compromiso en la verdad,
hasta llegar a su altura.


Ese instante irrepetible,
queda sobre la memoria 
y puede ser predecible,
que sea tu propia historia.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 16 de diciembre de 2024

El valor ante la arrogancia del poder.

Quédate, guarda silencio 
y observa a tu alrededor,
nuestra falta de valor,
que ahora declaro y sentencio.


Una actitud arrogante,
se sostiene en el poder,
durante el anochecer,
ante una estrella rampante,
que, de forma fulminante,
incendia un campo de avena,
sin sentir temor, ni pena,
porque lo siente distante.


Nada les puede afectar,
carecen de corazón 
y se extiende su infección 
hasta llegar a matar.


No les duele su imprudencia,
si acaso les afecta algo,
es el valor de un hidalgo,
que esté hurgando en su conciencia.


Se necesita un Quijote 
y un Sancho en esta aventura,
(La razón y la locura)
Y así, lograr que se note,
que, en medio de esta inmundicia,
vuelve a reinar la razón,
al poner el corazón, 
con lealtad y justicia.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Celebremos una Navidad auténtica.


La Navidad no es un saldo 
para vender mercancías,
disfruta todos tus días,
la vida es un aguinaldo.

Cada día, Jesús nace
y no se presta atención,
se busca una distracción
en un vídeo o en un enlace.

Dejamos en los espejos,
una imagen, que es ficticia:
Un beso o una caricia,
que ya han quedado muy lejos.

Y celebramos un día,
la Navidad que se miente,
porque en verdad, no se siente 
y es sólo una hipocresía.

El hijo de Dios nos nace,
dentro de ese corazón,
y no es por obligación,
pues el alma se deshace,
cuando sientes su verdad,
palpitando en tu conciencia.
¡Siente ahora esta experiencia 
y vuelve a su realidad!

Dios habita en cada ser
y desea ser sentido,
en el pulso y el latido,
que surja en tu amanecer.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Diaz Exposito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Melancolía Poética.

El ser humano se inquieta 
para encontrar la razón 
de por qué, en su corazón 
brota el alma del poeta.


A veces piensa y estima,
que todo surge y empieza,
cuando busca esa belleza 
que le hiere y le lastima.


Y trata de comprender,
el sentimiento profundo,
que mueve el eje del mundo,
pues piensa que es su deber.


Encuentra en sus sentimientos 
una razón de existir 
y comienza a dirigir 
y ordenar sus pensamientos.


Quiere que, su propia historia,
sea fiel a lo que siente,
porque no engaña, ni miente 
la imagen en su memoria.


Nace un poema sentido,
pues le ciega en su esplendor 
la belleza del amor,
que brota en cada latido.


Por eso, sufre y escribe,
reflejando en cada día,
tal vez, esa poesía,
por todo lo que recibe.


Ama la vida y se llena 
de voluntades y empeños,
para lograr, que sus sueños,
trasciendan sobre su pena.


Y narra en su soledad 
el poema que refleja,
tan sólo, esa dulce queja,
de su triste realidad.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






viernes, 13 de diciembre de 2024

Alta es la cima del poema con rima.

Rima y ritmo en la cadencia,
de esa musicalidad,
que es fiel a mi realidad 
y me impregna su presencia.


Poesía que, sin fin
acude a mi pensamiento,
expresando un sentimiento 
con un ritmo saltarín.


Otras veces, más pausado,
lleva tintes de tristeza,
anegando mi cabeza
de lágrimas que he llorado.


Verso, canción o plegaria,
que sobre el papel discurre,
narrando lo que ahora ocurre,
con una visión precaria.


¿Cómo se debe expresar 
el eco del pensamiento 
resumirlo en un momento,
sin que se llegue a olvidar?


Si un instante es la explosión 
de esa idea que nos nace
y en el subconsciente yace,
sin consuelo o remisión.


Si el instante creativo,
busca sólo tu atención,
poniendo tu corazón,
para ser más asertivo.


El poeta va muriendo 
poco a poco, en el poema,
su poesía se quema,
mientras la sigue escribiendo.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El genio nocturno de la Poesía.

Invoco al genio nocturno,
que, en cada noche, me invita 
a que la palabra escrita,
deje al papel taciturno.


Blanco papel, deshojado
entre algunas correcciones,
que quedan en creaciones,
por lo que haya imaginado.


Forma verbal o universo,
que viene a mí, resultando,
que el poema va brotando 
y la rima vuelve al verso.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Nos complicamos la vida.

El viento mueve el molino,
y lo contempla la gente,
toda idea inteligente,
decide nuestro destino.


Camino con alpargatas 
por este suelo mojado,
es todo lo que ha quedado,
si me las quitas…me matas.


La vida jamás fue sencilla,
porque se niega el amor,
aguanta firme el dolor, 
no hurgues en su postilla.


Unos dicen la verdad 
y otros explotan el bulo,
unos ven la realidad 
y otros piensan con el culo.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.


© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Cuando no nos quede nada.

Aquí yacen los siglos desmembrados,
por todos los errores cometidos,
el tiempo ha detenido sus latidos,
la humanidad quedó sin sus sembrados.


Las leyes nunca fueron oportunas,
jamás han sido justas, y por eso 
se ha ido acelerando este proceso,
sumiéndonos a todos en la hambruna.


Si hablamos de piedad, nombro a la muerte,
que fue segando poco a poco toda vida,
toda nuestra esperanza está perdida,
los vivos no tendrán la misma suerte.


El tiempo que nos queda, por incierto,
plantea un gran reto en el futuro,
pues nada es ya visible, ni es seguro 
y vamos caminando en un desierto.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 12 de diciembre de 2024

A pie de página.

A pie de página, escribo
lo que pienso y no resumo,
ni destaco, ni presumo,
doy aquello que recibo.


Mi palabra es la experiencia 
que en mi camino ha quedado,
nada omito, ni he borrado,
su huella está en mi conciencia.


Tengo la edad suficiente,
para seguir aprendiendo
y lo que voy escribiendo,
me sirve de referente.


Siempre levanto mi frente 
para beber tu mirada
y en la edad, si es avanzada 
respeto a quien no me miente.


Creo que es inteligente 
escuchar un buen consejo,
si quiero llegar a viejo,
debo captar su simiente.


A pie de página, intuyo 
que mi palabra es el verso,
que vaga en el universo 
y es tan mío como tuyo.


En toda esta creación 
he buscado la verdad,
que plasmo con la humildad 
que brota en mi corazón.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



miércoles, 11 de diciembre de 2024

La pura Verdad.

El barro no es impuro,
ni sucio, estoy seguro.
Sucia es la alcantarilla,
el fisgar por la mirilla,
hablar alto, haciendo ruido,
sin apreciar el sonido 
de una palabra bien dicha,
o pasar moviendo ficha,
porque quieres demostrar,
lo que quieres encontrar
cuando, por tu fortaleza,
pretendes estar seguro 
y entonces dices: Procuro 
llevar alta mi cabeza.


Hay quien se cubre de gloria,
dentro de su estupidez
y otros, desde su honradez,
siguen rodando en la noria,
hasta que pueden salir,
convencidos, sin ayuda,
porque no les cabe duda 
y saben sobrevivir.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La incertidumbre arde en la hoguera de la razón.

Levantarse desde el polvo macilento 
y lograr alcanzar en las estrellas 
ese arte que poseen las cosas bellas,
es loable por su generoso intento.


Conseguir en competencia con el viento,
declamar el poema de tu vida
y lograr despertar de tu guarida,
disfrutando cada día del momento.


Somos polvo, reunido en la materia 
y también la inteligencia que se expresa,
decidiendo en la razón, toda una empresa,
cuando sales del emporio de esta feria.


Y decides tu sendero, aún precario,
porque así lo has decidido y tienes suerte 
de burlar con tu alegría, tanta muerte,
que contemplas con tristeza en tu diario.


No es tan sólo un pensamiento lapidario,
es el fruto de un tesón, que convencido,
acompasa día a día tu latido 
y lo lleva a la razón, por necesario,


Donde guardas el registro en cada acierto,
los errores sólo sirven como muestra 
en la vida, que ha de ser mejor maestra,
cuando tratas de evaluar lo descubierto.


La razón es una hoguera, y en su lumbre 
se consume toda duda y se despeja,
porque queda en el lugar, donde se deja
el asombro de una vana incertidumbre.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



 

martes, 10 de diciembre de 2024

No esperes más. ¡Actúa!

Los ojos se llenan de melancolías,
dentro del alma, los espejos rotos,
recuerdos que quedan de tiempos ignotos,
las pesadas huellas de todos los días.


Lágrimas frutales que el tiempo madura,
mientras nuestro ánimo, solemne agoniza
y esa sensación de que se eterniza 
haciendo la espera, algo más sobria y más dura.


El tiempo, sin duda sigue paseando 
sobre los recuerdos, y en el más reciente,
deja la tristeza, su cruel simiente,
mientras uno sigue en silencio, esperando.


Esperando acaso, la luz pionera 
que inunde la mente y por esclarecida,
cambia a un rumbo nuevo, nuestra aciaga vida,
cansada de hallarse, siempre en esa espera.


Queremos un cambio, tal vez milagroso,
pero nunca llega, pues no se produce 
y esta loca vida siempre nos conduce 
hacia otro sendero, frío y peligroso.


Debemos tomar otra decisión,
un camino nuevo para comenzar,
no pensemos nunca en volver a esperar,
si hemos agotado una gran ocasión.


Y ahora permitidme, que os hable y os diga,
que el mayor secreto de nuestro existir,
es sólo atreverse, porque proseguir,
es tomar las riendas, tú eres el auriga.


La vida es un carro tirado por bueyes,
debemos cambiar algunas enmiendas,
sujeta tu vida y no sueltes las riendas,
controla tu fuerza, tu sino y sus leyes.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







lunes, 9 de diciembre de 2024

Hijos de la incertidumbre.

Somos el cauce que fluye 
sobre un tiempo detenido,
que inicia su recorrido 
en la vida que se intuye.


Somos la vida en acción,
la pregunta reflexiva,
que abarca con su misiva 
toda la interrogación.


El paño, donde se enjuagan
las lágrimas que vertieron 
aquellos que no nacieron 
y al nacer se les halagan.


El motivo de una duda
a punto de resolver,
porque también, al nacer,
se ha necesitado ayuda.


Se inicia angosto camino,
porque se ha de caminar,
sin saber qué va a pasar,
ni cuál será ese destino.


Abrimos paso al dolor,
con la amargura de un llanto,
que ha de convertirse en canto,
cuando aparezca el amor.


Huérfanos de la ilusión,
en esa vulgar sentencia,
que prueba nuestra paciencia 
y en valor del corazón.


No se admite un mestizaje,
cuando no se tiene claro,
si nuestro concepto es raro,
durante el aprendizaje.


Nos mentimos la piedad,
en busca del infinito,
pues si muero…resucito
y hallaré una gran verdad.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




domingo, 8 de diciembre de 2024

Oración y petición a un Ángel.

Ángel que sigues mis pasos
y nunca has aparecido,
conoces bien mi latido,
mis éxitos y fracasos.


En ocasiones yo imploro,
dada tu benevolencia,
que me concedas paciencia 
y un recatado decoro.


Aunque no soy de rezar 
y nunca pido un favor,
en el nombre del amor,
sé que me vas a escuchar.


Óyeme bien el pedido,
porque no es para mí mismo,
atrás quedó un egoísmo,
del cual no saqué partido.


Hoy pido por la verdad,
que estoy viviendo y me habita,
ayuda al que necesita,
que sea una realidad,
el fruto que, de su anhelo,
quiere verlo realizado,
pues la vida le ha negado 
y alzó los ojos al cielo.


Que se administre justicia,
la estamos necesitando,
por eso te estoy rezando,
confiando en tu pericia.


Sabes que, en esta oración,
no es personal mi interés,
mi corazón, ya lo ves
y es justa mi petición.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Valencia, sumergida en el llanto.

El agua, si se detiene,
jamás moverá un molino,
pero por desgracia viene 
a cambiarnos el destino.


Levante, ya lo ha sufrido 
y en Valencia, se ha cebado 
deteniendo su latido,
quedando todo inundado.


Un infierno, que sin llamas,
con el agua nos declara,
el peor de nuestros dramas,
sin que nadie se enterara.


Aguas bravas, turbulentas,
con un acopio incesante,
la peor de las tormentas,
que arrasa todo al instante.


Valencia sufre una muerte,
en las aguas sumergida
y por esta mala suerte,
algunos pierden su vida.


Valencia, tierra de fuego,
pólvora y celebración,
qué se podrá decir luego,
después de la inundación.


En un esmerado intento, 
debemos colaborar,
porque ese callado aliento,
tendrá que recuperar.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La banda sonora de tu vida.

La música es vibración,
es voluntad y presencia,
y un estado de conciencia,
se altera en tu corazón.


La música es emoción,
son recuerdos compartidos,
en los más puros sonidos
y somos su diapasón.


Sonidos que lleva el viento,
que nos arroba y traslada,
desde una bella balada,
a un rítmico movimiento.


Se disfruta en el momento,
en que se goza escuchando,
las notas que están sonando,
ponen su tilde y acento.


Y nos permite soñar,
crear paisajes sonoros,
los más hermosos tesoros 
que se puedan recrear.


La música te hace amar
el sonido y la cadencia,
que brotan en su excelencia 
como las olas del mar.


Ondas de sonoridad,
viajan por el infinito,
y nada más necesito,
para calmar mi ansiedad…


Que la música flotando 
en sus armoniosas notas,
melodías que, remotas,
lentamente van llegando.


En mi vida siento ahora,
que las notas escuchadas,
componen varias baladas
que son mi banda sonora.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Nunca antes, pero aún…todavía.

El azúcar se derrite bajo la lluvia 
y en los callejones se respira una luz densa,
amarga y amarillenta que, parpadea al ritmo 
de las polillas, que van quemando sus alas,
ante las últimas bombillas incandescentes,
durante una noche que agoniza ante 
un incierto y nebuloso amanecer.


Caminamos con los ojos sellados 
con cinta americana y nuestros labios están 
cosidos con los temores que recogen 
las larvas que se ocultan en los cementerios 
abandonados.


Una guitarra tañe sus cuerdas 
con voz lastimera, mientras los perros roen 
los huesos abandonados por la miseria,
desprovistos de carne tierna.


El mundo es agrio y enjuto, con un gris
que se apodera de los corazones 
de los caminantes extraviados, que buscan 
la salida de esta ciudad, en medio del caos
reinante, que huele a aceite rancio y al alcanfor 
que aún queda en los armarios vacíos.
Nunca antes, pero aún…todavía.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 7 de diciembre de 2024

Tenemos un hermoso planeta, que proteger.

Con fuego, plomo y estaño,
queremos sembrar la tierra,
en el fragor de una guerra,
que persiste año tras año.


El poder está podrido,
no piensa que, en realidad,
se muere la humanidad,
por su ego desmedido.


La tierra nos pertenece 
a todos en la igualdad 
y no existe más verdad,
que este mundo que perece,
porque las ideologías,
sólo quieren competir 
y olvidan sobrevivir 
en los sucesivos días.


No sirven al pueblo llano,
centrándose en su egoísmo 
y así, el totalitarismo,
se ejerce con dura mano.


¿Por qué no usar la razón,
sabiendo que no están solos 
y dejan los protocolos 
para mejor ocasión?


¿Por qué pensamos en Marte,
cuando la mayor riqueza 
desmontamos pieza a pieza
y esto debe preocuparte?


¿Para qué sirve la N.A.S.A,
explorando el Universo?
Si nuestro mundo es diverso
y lo mejor, ya está en casa.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 6 de diciembre de 2024

El dulce tacto de un sueño de amor.

Cojo tu cándida mano y cierro los ojos,
como queriendo atrapar un sueño que,
puede evadirse al entornar de nuevo 
los párpados.


Acaricio tu tibia piel y un rubor emerge 
hasta mis sienes en el éxtasis del momento.
No quiero perder ese instante, en que 
tu cuerpo es calor de hogar, ternura de pétalos 
primaverales y brisa suave, que a mis oídos 
susurra frases de amor.


Me siento cáliz, que llega a contener 
el vino dulce que destilan tus labios.
Beso aéreo, que flota fragante en la habitación,
donde se amainan las olas del deseo,
para dejar paso a una escritura sin palabras
que, con mis dedos imprimo sobre tu piel,
en delicadas caricias.


Mis ojos permanecen cerrados, temerosos 
de robarte con mi mirada, la belleza
 que emana de tu rostro.
Te abrazo firme y suavemente, para guardar 
en mi alma, todo el amor que fluye desde
la generosidad de tu corazón.


Tal vez sea un sueño que, se desvanecerá 
al abrir mis ojos, por eso sigo soñando,
para sentir que es una realidad, 
en la que siempre estés presente.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Saludar es desear Salud (Salud- dar)

No quiero que suponga un compromiso,
tener que saludar, pues es ficticio,
no quiero dedicar un estropicio,
a algo que ha de ser, breve y conciso.


Si tengo que pedir ahora permiso,
no fluye libremente mi saludo,
pues soy varón correcto, y por sesudo,
ya noto la actitud, sin previo aviso.


Ya sé, si es buen momento o es negado,
porque el instante no es idóneo al punto,
prefiero olvidarme de este asunto,
ya buscaré sin duda el adecuado.


Procuro que mi tiempo, en ese inciso 
sea muy relajado y favorable,
el gesto y la actitud, que sea amable,
pues sólo te demando, lo preciso.


Me gusta un buen saludo en la quietud,
que llegue mi deseo hasta tu alma,
despacio y disfrutándolo con calma,
porque ese saludar, es dar salud.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 5 de diciembre de 2024

Declaración de Amor desde el Cielo.

En tus ojos, el fulgor no se ha apagado,
caminaste sin cesar, en la mar bella
y en tu largo caminar has encontrado,
en la noche el tintineo de una estrella.


Te contemplo en esa noche, sin luceros,
sobre un cielo despejado al horizonte 
y te veo atravesar, por un momento 
el camino que forja a los caballeros.


Son tus ojos dos luciérnagas furiosas,
que en la noche iluminan mis esperanzas 
y no acierto a pensar en otras cosas,
las estrellas, me hipnotizan con sus danzas.


Contemplando su divino resplandor,
al oído me susurras suavemente:
Estoy bien, nada temas ya, mi amor,
aún te amo, no me seas impaciente.


Estoy bien y cada noche, te hago un guiño
y te calmo esa angustia y tu inquietud,
sabes bien que no ha mermado mi cariño,
aunque nunca he sido acopio en la virtud.


Confía ahora en mí, mantén la calma,
aquí no existe el tiempo, se ha dormido.
te llevo siempre muy dentro de mi alma,
nunca olvides que te quise y te he querido.


No ha existido más motivo o más razón,
que llevarte junto a mí, pero en el cielo 
sólo puedo sentir tu corazón 
y tu amor, que es el fruto de mi anhelo.


Ten paciencia y si un día, al cielo subes,
estaré con impaciencia, aquí esperando,
con mis sábanas de seda entre las nubes,
pues en esta eternidad, te sigo amando.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Hoy le grito a la vida.

Con la ligereza de la tibia espuma,
va flotando sobre aguas turbulentas,
una vida que  transcurre en horas lentas,
deshaciendo sus tejidos en la bruma.


Con su frívola actitud, siempre serena,
agota el tiempo, que nos ha marcado un día,
el silencio que llenó de algarabía,
una voz, que declamaba a boca llena.


Hoy se agrava el gesto amplio, en ese puerto,
que arribamos al llegar junto a la casa
y en la espera, se consume en fiera brasa
ese fuego que en cenizas, yace muerto.


Con la simple tristeza que me habita,
alzo al viento, mi palabra necesaria,
por sincera en la honradez y lapidaria,
porque se, que alguna gente necesita
revocar con blanca cal, esa tristeza,
que nos llena con dolor el alma entera,
pues, si es larga y angustiosa, toda espera,
es amable todo gesto de nobleza.



Y hago todo lo que siento que es posible,
en el tiempo que dispongo y necesito 
para alzarme ante la vida con un grito,
que tal vez pueda sonar incomprensible.


Hoy le grito a la vida, porque miente
ese tiempo, que ahora pasa galopando,
y se queda absorta, muda y esperando 
 a que brote de su seno, otra simiente.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








miércoles, 4 de diciembre de 2024

El amor vuela en libertad.

Si al fin vas a marchar,
no des tu despedida,
la vida es disfrutar,
jamás será una huida.


Si algo se ha acabado 
y sientes que termina,
tal vez, se ha disfrutado 
y en ello se culmina
toda esa ligereza,
en que ese sentimiento 
huye de tu cabeza 
y acaba en su momento.


Que nada permanece,
aunque se sienta eterno,
el día que amanece,
también lo hará en invierno.


El amor que bendigo,
sufre sus inclemencias,
hay que poner abrigo
y tesón en las conciencias.


El amor no se muere,
se muda por su estado,
quien ama, siempre quiere 
que esté siempre a su lado.


Pero es banal intento,
tratar de sujetar,
todo ese sentimiento,
si sabes qué es amar.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Esperando la mejor ocasión.

Cuando ya nada se espera,
todo pasa por delante 
y hay que estar muy expectante,
la ocasión pasa ligera.


Cuando todo lo que se hace,
no alcance una solución,
deja todo en un rincón,
si eso no te satisface.


Habrá otra oportunidad,
como siempre, sin aviso,
por eso mismo, es preciso 
buscar la prosperidad.


Ocurre, cuando no esperas
el milagro cotidiano 
y otro acude hasta tu mano,
moviéndose en tus esferas.


Puede ser muy divertido,
si consigues atraparlo,
si no, es mejor dejarlo,
pues es un tiempo perdido.


El tiempo, sólo te salva,
si en ese preciso intento,
aprovechas el momento,
la ocasión la pintan calva.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 3 de diciembre de 2024

El mar es vida en nuestro planeta.

Si el mar jamás existiera 
sobre la faz de este mundo 
¡Qué tristeza tan enorme!
¡Qué planeta tan deforme!
¡Qué dolor tendrá su esfera,
tan inmenso en lo profundo!


El mar vive entre madejas
de algas verdes y corales
y entre simas abisales,
se ahogan penas y quejas.


En el mar, el nacimiento 
de una amniótica esperanza,
la vida surge en su danza,
de incesante movimiento.


Útero, donde la vida
se engendra en la profusión,
de toda la creación 
de una fauna que, dolida,
vive la amarga aventura 
de la pesca radical 
y va creciendo su mal
en desmedida captura.


Mar de la calma, y ensueño 
de toda contemplación,
en vespertina oración,
antes de que venza el sueño.


Bajo un sol de atardecer,
sus aguas llevan la calma,
que va calando en el alma,
cuando el cielo empieza a arder.


Y entre sus tonos bermejos,
un horizonte perdido,
porque el sol, ya se ha dormido 
entre ambarinos reflejos.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 2 de diciembre de 2024

Segundo a Segundo.

El tiempo pasa veloz 
en alas de un viento ufano 
y se escapa de la mano,
en ese segundo atroz.


El segundo no se para,
pues el tiempo se dispara, 
se declara vagabundo,
transitando por el mundo,
porque tan sólo un segundo,
es como un soplo lejano 
y es pequeño, como un grano.

Grano de arroz, diminuto,
que, por su consecución,
fomenta una nueva unión 
y se conforma un minuto.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El néctar de la vida.

A ver, si ahora no entiendo 
el problema de existir,
cuando la clave es vivir,
sin un maldito remiendo.


Cuando todo vaya mal,
trata de buscar su origen 
en las leyes que lo rigen,
o en la abertura abismal 
que se cierne en la razón,
si falla tu corazón,
por un caos en tu intuición.


Decide de nuevo el paso,
si caminas sin temor,
en el frío o el calor 
de ese propicio verano,
vendrá de nuevo a tu mano,
llenará de nuevo el vaso,
donde reposa la vida
y es algo por conocer,
porque vivir es beber
su deliciosa bebida.


El néctar que se disfruta,
cuando se exprime la fruta 
de todo conocimiento,
pues la vida es un momento 
que pasa raudo y veloz,
porque en ese tiempo atroz,
nada queda en el recuerdo,
si no lo siento, lo pierdo 
sobre este mundo feroz.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Cómo expresar un instante de alegría.

Todo es una alegoría,
cuando tratas de explicar 
cómo se debe expresar 
un instante de alegría.


Nada queda en la quietud 
de un tiempo que es impreciso,
muere la flor del narciso
con una gran inquietud.


Porque a la orilla del río,
crece entre  cañaverales,
como desnudas vestales
en una danza con brío.


Y en esa melancolía,
nos suceden tantas cosas,
que hasta las flores hermosas,
pueden marchitarse un día.


Esta es una alegoría,
en una contradicción,
que ha retado a la razón 
y en la mente desvaría.


Y se ha de volver otro día 
a tomar de nuevo el ritmo,
si encuentras el algoritmo 
que resuelva tu porfía.


En  esta cruda presencia,
desde el corazón emana
esa respuesta que sana
con su prudente elocuencia.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Muestra tu Sinceridad.

No existe mayor alarde
en la persona sincera,
que ser igual que la cera
y no hay más cera, que la que arde.


La cera es blanca pureza,
de la abeja, su labor,
le ocurre igual al amor,
cuando ocupa tu cabeza.


La cera oculta razones,
que no se quieren mostrar
porque tratan de tapar 
algunas imperfecciones.


Pero al retirar la cera,
se muestra una gran verdad,
la auténtica realidad 
de una persona sin cera.


Sincera en la imperfección,
dadas las vicisitudes,
también vemos las virtudes 
dentro de su corazón.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 1 de diciembre de 2024

La intuición en el descubrimiento.

Por ese espíritu inquieto 
y la inquietud por saber, 
he llegado a conocer 
algo intuitivo y concreto.


La suerte no es mi amuleto,
es mi determinación.
de hallar una decisión,
desentrañando un secreto.


Pues será reconocido,
cuando por tu proceder,
el mundo llega a saber
y es por todos conocido.


Al cumplir lo prometido,
siguiendo el modelo antiguo.
lo que al final averiguo,
jamás es tiempo perdido.

Y en esta resolución,
queda patente la ciencia.
que se basa en la paciencia 
con una clara intuición.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La vida no se detiene.

La vida no se detiene,
crea nuevas situaciones 
y aparece en los rincones 
del tiempo en que se entretiene.


La vida, por su estructura,
se mueve con el misterio 
que brinda su ministerio,
sin una forma o hechura.


Pues, la vida es aventura 
sobre una línea que, incierta,
aparece y te despierta 
sobre una cama muy dura.


Y te obliga a respirar,
cuando nunca lo habías hecho 
e intentas tocar un techo
al cual, no puedes llegar.


Sólo queda imaginar,
que tú existencia es un sueño,
del que nadie somos dueño 
y no se puede cambiar.


En esa larga vereda,
se va acortando el trayecto 
y lejos de tu proyecto,
nada surge o lo remeda.


Pues no tiene imitación 
esta vida que te hiere,
no se detiene, no quiere,
nunca ha sido su intención.


Y así, de esta infausta suerte,
la vida esconde un matiz,
agachando su cerviz,
se inclinará ante la muerte.


Pero hay una gran verdad,
la vida puede ser dura,
pero por siempre perdura
en toda la eternidad.

Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Creí que había muerto, pero… ¡No!

Creí que había muerto,
la gente que pasaba,
apenas me miraba 
y me sentí desierto.


Creí que había muerto
pasaba entre la gente,
como algo transparente,
tal vez, no esté despierto.


Si acaso estoy soñando, 
la forma más sencilla 
que puedo ir observando
es irme despertando,
porque es mi pesadilla.


Creí que estaba muerto,
vagando entre los vivos,
me faltan adjetivos 
para algo tan incierto.


Es fácil, que no vean 
que sigo manteniendo 
la suerte que no entiendo,
por eso me rodean.


Deshaciendo el entuerto,
comprendo que, el finado 
no soy yo, he imaginado 
que yo era un triste muerto,
vagando entre los vivos 
y me sobran motivos,
que puedo demostrar,
en este caminar
en medio de la gente,
que sólo queda ausente 
las ganas de vivir,
que, desde su ignorancia,
desdeñan la importancia 
de mantenerse en vida
y así, en cierta medida 
aunque sigo viviendo,
muerto me estoy sintiendo
y no quiero morir.


Escrito en Diciembre 2024 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.