martes, 17 de febrero de 2015

Becerro de Oro


Si muere el Amor,
muere Dios y muere el hombre.
No digas que no lo sabes,
no fingas que esto te asombra.

Hombre convertido en perro,
sirviendo al Mal, como único ideal.
Hombre, mono de feria,
cegado por la materia.

Por un falso bienestar,
que consiste en no pensar
y atesorar tantos bienes,
que ya no aguantan las sienes
a punto de reventar.

Perder el rumbo y el decoro
y todo cuanto se ha forjado,
para estar arrodillado
ante el Becerro de Oro.

Escrito en Febrero de 2015 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


Todo tiene su Consecuencia

¿Crees que puedes escapar de mi?.
No sabes ignorante, que cada una
de las heridas de mi alma
tienen una respuesta hacia ti
y no necesito beber el té amargo de la venganza,
para saber, que cada renglón escrito
será nuevamente leído
y ha de resonar en tu cabeza
tanto si hiciste bien o mal.

Cada acción o latido tiene un eco
y su reverberación puede
relajar tus músculos
o desgarrar tus tendones.

Escrito en Febrero por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"




La Naturaleza del Miedo

¿Qué forma la naturaleza del miedo?.
¿Qué es el miedo?.
La sombra alada de la duda,
transforma toda realidad
y los fantasmas crean vida en tu cabeza
y como el humo, llenan
cada espacio vacío.

Preñan tu vientre con coleópteros
de inquietud y tu mente se confunde
con el aleteo de los cuervos
de la incertidumbre.

La locura no es liberación,
es a veces, muchas veces,
un presidio de paredes oscuras y húmedas,
que se deshacen como la cal
se desprende de tus pensamientos.

Escrito en Febrero 2015 por Eduardo luis Diaz Expósito."zuhaitz".




El Miedo y la Certeza de la Muerte

¡No temas! ¡Espera!.
Al fin caminará el gusano por tu calavera.
Muerte aciaga, en el limo
de la existencia.
De nada sirve la fé que no tienes,
porque el miedo habita
en todas las habitaciones
de tu alma.

El miedo es el gusano que te devorará
en la vida y en la muerte.
busca quien eres,
pregunta a todos tus muertos
y te dirán el secreto de tu realidad,
de tu ser.

Tú no lo sabes aún,
pero posees la llave del Cielo y del Infierno.

Escrito en Febrero 2015 por Eduardo Luis Diaz."zuhaitz".


Todos somos Culpables

Todos buscamos culpables
que mueran bajo la arena,
para redimir la pena
y sentirnos honorables.

Nuestro crimen o delito
es la pura cobardía
de enfrentarse cada día
a nuestra suerte en un grito.

Un grito tenso y caliente,
que rompa la sintonía
en nuestra monotonía
de siervos in consecuentes.

Un grito con mano alzada,
que rompa la sinrazón
que aflige así el corazón
y al alma desesperada.

Culpables por consentir,
viviendo en nuestra ceguera,
seguir una larga espera
que jamás ha de venir.

Culpables por no luchar
en esta vida con creces,
cuando esta vida merece
cuanto te pueda entregar.

Y si esa entrega se niega
y nos es arrebatada,
puesto que es vida prestada,
lucha con tu fé y a ciegas.

Busca tu razón y suerte
en tu vida, por derecho,
aunque se ahogue en tu pecho
y te sorprenda la muerte.

Hayas ganado o perdido,
tan sólo valdrá la pena
si tienes tus manos llenas,
sabrás al fin que ha vivido.


Escrito en Febrero de 2015 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"







La Última Escena

El tiempo de vida en las gentes
son racimos que se desgranan
a cada paso.
En principio, no damos importancia,
cuando alguno cae
y quedan los suficientes
para colmar nuestras manos.

así como el agua o mal arena,
discurre entre los dedos,
el tiempo que vivimos
escapa sin rastro, ni huella
y muere así cada personaje
que fuimos.

Tantas escenas, tantos seres encarnados,
que al fin dudamos en saber
cual fué la mejor representación.

Cada uno en su tiempo y su edad,
en cada muerte y vida sucedida,
hasta cerrar los párpados
en la última escena.

Escrito en Febrero de 2015 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



Tomando las Riendas

Pesa la vida cuando se vive el tiempo
llevando la muerte a cuestas.
Tratando de limpiar la amargura
con sonrisas perfumadas
y ojos que vuelan alto
y se mojan con el rocío
de una lágrima de añoranza
desbordada en la emoción.

Un círculo de preguntas
vagando en el patio
de la prisión de tus fracasos,
quieren hallar la salida a la luz,
pero la Libertad tiene un alto precio
y no consigues que tu voz
se oiga al exterior, de la misma forma
que tú la escuchas en tus silencios.

Sabes lo que los demás ignoran
e ignoras todo lo que ellos saben,
porque eres tú y no ellos
quien dirige tus pasos
hacia la aurora o el ocaso.

Escrito en Febrero de 2015 por Eduardo Luis Diaz Expósito. "zuhaitz"



Nostalgias

La inconsciencia es víctima del tiempo
y las edades mueren en el lecho de los días.
El tiempo es levadura agridulce
en la que se eleva el sufrimiento
que no pudimos pasar por el cedazo
del olvido y del perdón.

La sal escuece en las heridas
y por más luz que proyectemos,
no impedimos ocultar la sombra.

Tal vez se deba al ángulo o la inclinación
que damos a nuestras vidas, a nuestros hechos.
O una mano ciega que en la razón nos dirige,
cuando aún no conseguimos un despertar pleno.

La angustia dibuja tupidas cejas, techando la esperanza
y los ojos caen pesadamente
en el abismo de la tristeza.

Escrito en Febrero de 2015 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


lunes, 29 de diciembre de 2014

La Boca

Boca por boca
que acierta o se equivoca,
en la pasión por loca,
por el beso que provoca.

Boca de dulce embeleso
en la nana o en el beso,
para seguir el proceso
del verso puro e ileso.

Boca desbocada en prosa,
atenta boca y hermosa,
lapidaria, cual la losa
que sepulta nuestras cosas.

Boca que nos da sustento,
que nos nutre de alimento,
boca que guarda el momento,
de la razón, su cimiento.

Boca tímida o altiva,
temblorosa o creativa,
boca barco a la deriva,
boca de sayón  o escriba.

Boca por dulce y por buena
en la alegría y la pena,
boca más nuestra, que ajena,
que nos libera o condena.


Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015


Porque Existe una Inquietud

Siempre he sabido quien soy,
a pesar de las tormentas
y esas voces que alimentan
el cambio del ayer por hoy.

Siempre pensé, que el destino
puede ser cualquier sendero,
caminar es lo primero,
lo que importa es el camino.

Vivir siempre la aventura
que proporciona el saber
y es curioso conocer
el cauce y desembocadura.

De todos esos misterios
en que nos vemos envueltos,
por resolver o resueltos,
que nos tomamos en serio.

Porque existe una inquietud,
una pregunta, en la cual
gira todo el bien y el mal,
la dulzura o la acritud.

Preguntas en el vacío
de las mentes que originan
todo afán, que se encaminan
hacia la razón con brío.

Con ímpetu y decisión,
haciendo de exploradores,
el secreto de las flores
o el sentir de un corazón.

O sobre el rayo inminente,
que forma en sí las ideas,
las cosas bellas y feas
que hacen hueco en nuestra mente.

Las obras que nos suceden
y quedan por rubricadas
en la labor realizada
y en hechos que nos preceden.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016


Por un Sano Proceder

Para un sano proceder,
escuchar es lo primero
y poner en candelero
lo que pueda suceder.

Pues para obrar con prudencia
debes conocer los hechos,
el trazo firme y derecho,
actuando con diligencia.

Nunca obres sin saber,
puedes causar un perjuicio,
no precipites tu juicio,
si el buen juicio ha de nacer.

No te colmes de loores
juzgando a todos en vano,
lo que tienes en tus manos,
tan sólo son tus errores.

Enmarañados, cual hiedra
que se enreda en nuestra vida,
quien libre esté, que lo diga
y lance la primera piedra,

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"
Publicado en el poemario:
" Calles desiertas de la esperanza". ISBN: 978-84-15176-65-7

Depósito Legal: BI-701-2016


viernes, 26 de diciembre de 2014

Al Prepotente

Muy a pesar de tu empeño
de querer ser lo que no eres,
no te admiran las mujeres
por estúpido y "pequeño".

Lo que para ti es grandeza
es un paso hacia el abismo,
jamás te mostraste a ti mismo
y cada intento es torpeza.

Es que te falta "cabeza"
y henchido en tu prepotencia,
no contemplas tu imprudencia
y tu hipócrita aspereza.

Falto de razón y entendimiento
impones tu fatuo juicio,
sin importarte el perjuicio
que causa tu aburrimiento.

Por si fuera poco hastío,
tu falta de realidad
crece en tu falsa verdad
de intrépido desvarío.

Aunque te sientes "muy chulo",
no es cierto nada de esto
y resultas más molesto
que grano puesto en el culo.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"



Entre las Zarzas

En el trecho
   yace el hecho,
más torcido que derecho,
desvirtuado y maltrecho.

Ahogado por la ambición
sin aliento, ni razón,
porque falta corazón
y una buena dirección.

En la zarza, la simiente
su muerte clara presiente,
todo el mudo calla y miente...
servidor, servil y sirvente.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015


La Verdad por Nacer

Para la voz, un sonido,
un cuenco vibrante,
un después y un antes
en el eco sucedido.

Mudo silencio, que rebaja,
ante su poder, breve latido
en ondas que en el éter se ha perdido,
apenas queda su huella entre migajas.

Para la voz, la ciencia
que asiste a la razón y entendimiento,
que la voz no sea para ti sólo un lamento,
sino el eco profundo en la conciencia.

¡Despertad del letargo al alma mía!.
¡Despertad la mudez que os asesina!.
¡Precipitad la voz de esquina a esquina!.
¡Lanzad al viento su pregón y letanía!.

Para la voz el tronco hueco y la memoria,
guardad como tesoro lo expresado,
como un mosto en vino transformado,
fulge el oro separado de la escoria.

Se abre paso en un nuevo amanecer,
la palabra, por la voz bien expresada,
remontemos ya, las épocas pasadas,
la verdad está muy próxima a nacer.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015



Tiempos de Crisis


Apenas la voz, corva la distancia,
se pierde en el hilo de la lejanía.
Amargos los días, faltos de prestancia,
como el eco insomne de una letanía.

Cabalgar el tiempo siempre con pericia,
a sobrevivir la mortal rutina,
una hora cae, otra se avecina,
falta la sorpresa, ya no son noticia.

Apenas un cuenco de ánimos vacío,
entre tempestades en lo sucedido,
apenas esbozo, sonrisa o latido,
hierve el pensamiento en el desvarío.

Falta la ilusión, cuando todo gira
en una cadena hacia la extinción,
faltos de valores por la corrupción,
donde triunfa ufana sólo la mentira.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"




Estampa de Bilbao


Bilbao de mi alegría y mis pesares,
ancho para mi, pues es mi mundo,
metido en el alma, por rotundo,
dispuesto entre montañas y los mares.

Cuna mecida en nanas y zortzikos,
hundido entre los montes, soterrado,
espíritu de fuego contemplado,
abierto hacia El Abra en abanico.

El cielo se desciende a borbotones,
la lluvia en bendiciones se presiente,
Bilbao se queda en gris e iridiscente,
cual yerro entre la fragua de ferrones.

Bilbao, tan nuestro, tan leal y a veces fiero,
tan noble y señorial, como aguerrido,
se siente entre las voces tu sonido
tan puro y tan brillante, cual acero.

Al fin, por vertebrado y distendido,
la ría pone rumbo a tu sendero,
gabarra suelta del embarcadero,
hacia la mar se pierde tu latido.

Bilbao, tú sólo sabes y te envuelves
en esa tradición que te hace ufano,
quien viene a estrechar tu recia mano,
seguro, sin pensarlo ¡Siempre vuelve!.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015




jueves, 25 de diciembre de 2014

Callejón sin salida

El hambre se come al miedo
ante la necesidad de dar respuesta
a esa mirada, que perdida, busca una razón
o acero al acecho, porque quien vuela alto
no quiere recordar a quién le robó sus alas.

Demonios de máscaras y anteojos opacos,
sus oídos cavernarios no dan valor al lamento
y en su selva se escuchan
otros sonidos de ronca piedra
y cristales de ámbar.

Flores formadas en el humo de  las cremaciones,
tras la autopsia de la voz enmudecida.
El miedo asoma al balcón
y sólo a veces, convierte en héroes
a quienes buscan la luz
en un oscuro callejón sin salida.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"


Vasijas de Barro

¿Puede una mirada atrapar un sueño?.
Acaso el cristal de la pupila
sea el reflejo del agua contenida
en una emoción, o tal vez
seamos vasijas de barro
en las que los residuos o cenizas
sean el recuerdo o el rescoldo de la pasión
que un amor, cuyo fuego interno
consumió en su anhelo,
todo lo que pudo vivir con la calma
que ofrecía un labio distendido,
mordiendo así cada día
una porción de tiempo.

Ese tiempo de arenas movedizas,
que jamás frena su caída
y se precipita en el abismo de las horas,
transformando cada segundo
en una nota finísima suspendida en el aire.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015



Miradas

Pueden cambiar el valor
de una expresión demostrada,
según vaya la mirada
hacia el frío o el calor.

Hacia el frío, indiferencia
en la imagen congelada,
la vista despreocupada,
variando así su incidencia.

Al calor surge la entraña
y madura la emoción
lo que expresa el corazón,
su fidelidad no engaña.

Hay miradas, que cercanas,
inundan todo tu ser
y otras han de entristecer,
les falta calor, son vanas.

Unas, próximas, vecinas,
cercanas, como de casa,
otras sientes que fracasan
y se tornan asesinas.

La mirada es expresión,
esto no es nuevo, ni viejo,
pues son el claro reflejo
del brillo del corazón.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

Publicado en el Libro de poemas " Glorias áureas" ISBN: 978-84-15176-55-8

Depósito Legal: BI-1461-2015



Tras los Cristales Empañados

Me llueven recuerdos como estaño desprendido
en una mala soldadura.
Retazos en la memoria girando en tiovivo,
pasando una imagen tras de otra.

Deshilachadas, perdidas y capturadas
en un suspiro que salió
del profundo letargo.
Un paso atrás, intentando coger
ese tren que partió lleno de añoranzas.

Queriendo recobrar la lluvia
y protegernos a la vez bajo el paraguas.
Recojo una imagen y se va de nuevo,
huyendo al calor,
mientras el párpado se cierra
e intenta atraparlo sin conseguirlo.

Cada suspiro exhalado aventa los recuerdos,
como cenizas de la memoria,
que el viento arrastra.
El ánimo se torna gris
y apenas vemos el horizonte tras las nubes,
con los cristales empañados.

Escrito en Diciembre de 2014 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"