sábado, 18 de septiembre de 2021

¿Cuando se debe perdonar?

Arrastra los pies hacia el perdón,
olvida todo el daño que te han hecho;
perdonas y has perdido ese derecho 
de hallar tan sólo un puro corazón.


Quien vive en la maldad, no se arrepiente 
y vuelve a destruir esa inocencia,
que ataca con tesón y complacencia 
y ocurre porque tú se lo consientes.


Perdona, si se ve arrepentimiento 
y una enmienda en su propuesta, valerosa,
pues si no, de nada sirve, es otra cosa,
no es verdad, si aún prevalece el sufrimiento.


Perdona, cuando hay reparación 
de los daños que en tu vida han infringido,
perdona, si acompasa sus latidos 
a ese ritmo de tu frágil corazón.


Perdona si su intención, es noble y buena 
girando a la razón y en su verdad…
se afirma en la concordia y amistad,
si esta es su actitud, valdrá la pena.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Eres Luz, no hay eclipses en tu vida.

Me incomoda la fácil verborrea, amparada
por una prepotencia con esa sutil 
carga paternalista de ficción, que sólo trata
de arrinconar tu criterio, para intentar 
pobremente destacar por encima 
de su interlocutor.


En aras de un lustre inusual y excesivo 
de sus virtudes, repetidas hasta la saciedad,
la prepotencia de esta persona, intenta 
hacer sombra a los demás, para hacer visible 
su escasa luz y su carente seguridad.


No debiera ser necesario, ni encuentro 
un motivo justificado, si contemplamos
que cada cual brilla por su propia estrella.


¡Qué triste es la noche en la incredulidad 
de la luz! Cuando los logros de cada persona,
no debieran ser el eclipse de otras vidas.
Nadie está por encima, ni por debajo,
si contemplamos nuestro lugar en esta vida,
sabiendo que nuestras órbitas pueden 
ser tangentes, sin llegar a chocar,
ni salirnos de nuestra propia realidad,
sin menoscabo, ni menosprecio 
de otras luminosas vidas, que aportan luz
en nuestra andadura.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





La cenizas del mediocre.

La  mediocridad es la ceniza que queda
en la hoguera de las vanidades.
La vanidad quema y ensucia el brillo 
de la inteligencia.
No hay transparencia en ninguna 
de sus acciones y aunque su opacidad,
pueda parecer sólida, se trata del limo 
que queda de su apagado rescoldo,
cuando coincide en su encuentro,
con una mente luminosa.


El mediocre siempre intentará resaltar 
los pequeños defectos de quien cree 
que es su adversario.
El objeto de su envidia no es otra cosa,
que su incapacidad de superarse a sí mismo 
y ve en cada triunfo y éxito ajeno,
una amenaza a su frágil integridad.


La mediocridad es el color ajado y deslucido 
de todas sus virtudes, olvidadas y perdidas,
por observar las ajenas, cuando debiera
dar lustre y cuidar su propia conducta.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





viernes, 17 de septiembre de 2021

Mejor con una sonrisa.

Sonreír es el motivo 
para seguir paso a paso,
sin temor ante el fracaso,
como un pájaro furtivo.


La sonrisa es la apertura 
a un cielo prometedor 
que se pierde en tu interior 
y es amplia su envergadura.


El consuelo es su amplitud,
suaviza toda dureza,
que ocupa nuestra cabeza,
provocando una inquietud.


Estar tranquilo y sin prisa,
es la clave de vivir,
además de compartir 
y obsequiar una sonrisa.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Reflexiones de media noche.

¡Ah, los inefables errores! ¡Tan humanos
y tan sacrílegos!.
Las manchas permanecen en la conciencia 
y se borrarán con las hojas secas,
arrastradas por vientos de otoño.


En los ímpetus de nuestra juventud 
y la vorágine y celeridad de nuestros actos,
nos encontramos con cada uno 
de los personajes que inventamos,
hasta hallarnos con nosotros mismos.


La negrura de la noche invita a la reflexión,
tal vez se deba al café, que deja sus posos
en el fondo de la taza, como una consciencia 
recién estrenada y la clarividencia 
de una madurez extenuada, durante 
un largo aprendizaje en nuestro camino.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





jueves, 16 de septiembre de 2021

El llanto del Viento

Sin pies camina el viento
y llora sus ausencias,
oculta su presencia 
y emite su lamento.


Con el aliento helado,
siente desnuda su alma
y en las noches de calma,
su llanto es escuchado.


El viento está muy triste 
no tiene corazón 
y silba su canción, 
acaso ¿No la oíste?.


Se esconde temeroso
en la penumbra ciega,
porque la luz le niega
su beso generoso.


El viento es la condena 
que en un lamento errante,
el corazón amante
declara con su pena.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 15 de septiembre de 2021

Confusas Interrogantes.

En el fondo del abismo 
se ha encontrar las respuestas,
a todas esas propuestas,
que brotan desde uno mismo.


Todas las interrogantes 
serán por fin satisfechas,
cuando se agoten las fechas 
en los años dislocantes.


El tiempo será testigo 
en su mudez, por discreto,
declarando por decreto 
y avalando lo que digo.


Porque al tocar firme el fondo 
de esta vida que termina,
la lógica se aproxima 
y la elimina en redondo.


En todo esclarecimiento,
al mostrarse generoso,
por su ámbito misterioso,
mostrará el conocimiento.


Todo emerge de la entraña,
que busca resolución,
y al final la solución,
puede parecer extraña.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Una lágrima deslizándose en mis recuerdos.

La sal de mis lágrimas evoca 
un mar de nostalgias, 
una profundidad del alma entre las recónditas 
simas del pensamiento.
El peso inerte de los recuerdos, 
que como fantasmas emergen a la superficie,
traen sin duda, imágenes del pasado,
amarillentas y deslucidas, ajadas por el tiempo.


Vuelven esos rostros apenas visibles 
o reconocibles, que dejaron esta vida
y sin embargo permanecen en nuestra memoria.
Algunas vivencias, aún intactas, 
conservan su colorido y dibujan 
amplias sonrisas y destellos de luz sobre
nuestro horizonte, al elevar nuestros ojos 
y cerrar el frágil postigo de nuestros párpados
con ternura.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Fundamento del diálogo.

La abominación se desarrolla cuando el Ego
crece sin medida.
Creyendo estar en posesión de la verdad,
olvidamos nuestra condición y nuestras
limitaciones.


Abominable es la falta de respeto, fundamental 
en toda buena relación. La armonía 
y el equilibrio es la base en la que se sustenta 
una fructífera amistad 
y un fluido entendimiento, compensado 
en el diálogo y la comprensión.


Para llegar a esto, debemos escuchar,
sin que nuestra voz quede por encima 
de las demás. Hablemos y dialoguemos,
sólo cuando seamos capaces de escuchar 
y comprender.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 14 de septiembre de 2021

Un nuevo color de vida.

Voy a salir ahora, fuera del tintero;
con color sobre mis dedos extendidos,
para dar un nuevo toque colorido 
y que el mundo sea hermoso y más sincero.


Un color al que la lluvia no elimine,
que persista, a pesar del aguacero;
un color que nunca merme el lapicero,
un color que permanezca y no termine.


El color es vibración y fantasía,
por presente, en la corola de las flores,
pues sus pétalos ardientes, son colores,
que destellan como el alba, cada día.


Si la magia del color nos trasmutara,
la tristeza o el rencor de nuestras vidas,
sanarían sin dudar nuestras heridas 
y el dolor acaso pronto se olvidara.


El artista en su paleta de color,
pinta un cuadro y se convierte en obra de arte,
¿Tanto cuesta esa labor? Si voy a amarte,
necesito que en tu lienzo esté el amor.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





lunes, 13 de septiembre de 2021

Razones de Peso.

Todo lo que pesa, termina por hundirse 
en las aguas turbulentas de la conciencia.
Nos pesa la vida irremediablemente,
por el inagotable paso del tiempo.


Nos pesan los errores, como una carga 
que nos cuesta desprender 
de nuestros hombros.
Hay palabras que caen por su propio peso,
hacia un abismo de olvido y otras nos dejan
una imborrable huella en nuestros recuerdos.


Nos pesa y hiere el fuego de la pasión,
cuando somos marcados en las entrañas
y de pronto llega un frío denso
de desesperanza y abandono.


La muerte nos pesa, cuando se presiente 
o nos anuncian su repentina llegada.
Nos pesan las realidades 
y el etéreo pensamiento 
que ronda en nuestra mente sin fatiga 
en su vuelo.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





¿ Quiénes escriben la historia?

¡Cuánta verdad se nos pierde
por el desconocimiento!
Mentiras con el cimiento
bajo un campo agreste y verde.


Enterramos nuestros muertos,
otros, los suyos sepultan,
las culpas se catapultan 
sobre ideales inciertos.


Nadie gana, no han vencido 
quienes ganaron la guerra;
el hambre es cruel y perra 
sobre quienes la han perdido.


Después de un ruido de sables,
se cierne una gran miseria
y en esta estúpida feria,
nadie busca responsables.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







sábado, 11 de septiembre de 2021

A quienes me envidian y me traicionan.

Funestas sombras entre claridades,
oscuras intenciones silenciadas,
ninguna palabra pronunciada,
que  pueda apoyarse en las verdades.


Bajo los intereses soslayados 
con una premura en verborrea,
que son de la razón, una diarrea
de verbos sin sentido, alborotados.


Se cuece a fuego lento la traición 
y las buenas palabras, desmayadas
se caen en el abismo, y olvidadas
destrozan a un sentido corazón.


No se, si al fin compensa la mentira,
ni esa traición al uso desmedida,
se pierde la amistad, cayendo herida
en una acción letal, en la que gira…


Toda la vanidad, viniendo abajo
una antigua amistad, y por la  envidia, 
se ataca sin piedad, con la desidia 
de quien nunca valora tu trabajo.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







viernes, 10 de septiembre de 2021

Trabajar lo justo y vivir a gusto.

Cuando todo se termina en la jornada,
la lasitud  nos vence en un instante, 
tras el día, ahora queda por delante 
el descanso de una noche relajada.


Nunca sabes lo cansado que te sientes,
hasta el cese en la labor, pues la tensión 
te mantiene con firmeza en la ocasión,
porque así lo necesitas y consientes.


En la vida, al tener prioridades,
el descanso queda al margen, relegado,
una vez que la labor ha terminado,
admiramos nuestras grandes cualidades.


El esfuerzo es del trabajo su condena,
procuremos que nos sirva, si es medido;
la salud es un tesoro, precedido 
de una vida por gozar, valiente y plena.


La labor si es bien llevada, dignifica 
si el trabajo se valora en su virtud 
que no así, si es una ingrata esclavitud; 
será el mal que al ser humano perjudica.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







jueves, 9 de septiembre de 2021

A veces… Me vence la tristeza.

A veces…Me vence la tristeza con su peso 
de ausencias  y emociones 
de agua estancada, produciendo un limo
o sedimento oscuro en el alma.


A veces…Me vence la tristeza, porque 
la risa es efímera y explota, como burbuja 
de esos deseos que no podemos alcanzar,
ni perpetuar.


A veces…Me vence la tristeza, con su tinte
gris- azulado, posado sobre la amarillenta 
esclerótica, de una Luna que se sumerge 
en las aguas de un lago, para perecer
y olvidar con su ahogo, 
las promesas incumplidas 
de todos los amantes .


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 8 de septiembre de 2021

Sólo es un peldaño roto.

He subido en un peldaño viejo y roto,
de esta vida que traiciona mis sentidos,
me ha alterado mi visión y mis latidos 
y no acepto este destino, aunque lo noto.


Lo he notado, aunque caí por mi inconsciencia,
en errores, que ya fuí solucionando,
a medida que por fin voy comprobando 
el estado de mi fe y de mi paciencia.


Nadie nace conociendo, a ciencia cierta 
las respuestas a tantísimas cuestiones 
y no sirven las banales soluciones,
si te cierran el acceso de su puerta.


He subido este peldaño sin reparo,
y he pensado que tal vez, me gane el tiempo,
es por ello que aprovecho mi momento,
pues se evade como un trueno…en un disparo.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
 

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Ritual de la Vida y los elementos.

Una amalgama de gritos cruzan el aire.
Comienza el ritual de los elementos 
y el viento danza con las llamas del fuego 
a la orilla de una playa nocturna y misteriosa,
hecha de ojos radiantes, que esplenden
en cautividad, dentro de una negra pupila.


La tierra es un estremecimiento, 
entre el frío viento y el calor de una hoguera 
que toca su densa piel.
Penachos al vuelo y pies desnudos rotando
en una vorágine o torbellino de círculos 
que emulan la rotación de la vida, 
dentro del círculo eterno del nacimiento 
y la muerte, como conclusión inexacta 
de un destino que no aceptamos,
aunque sea irremediable.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





La leyenda del enojo de la Madre Tierra herida.

Sobre un lecho de hojas secas, duermen
los sueños ancestrales y su magia desapareció
bajo la Tierra.
El enojo de la Madre Tierra se hizo palpable 
al romper la cima de algunas montañas 
para escupir fuego desde sus entrañas.


Nadie, ningún mortal debió sepultar en ella,
ni su magia, ni sus sueños, pero la ambición 
rompió los lazos que les unían a su madre.


De su corazón la arrancaron sus gemas,
olvidando su culto y respeto, adorando 
al efímero poder que produce 
la riqueza material.

La humanidad ha olvidado, que nada
nos hemos de llevar de esta vida,
durante nuestro tránsito y que el tiempo 
es un implacable villano, que nos robará
los momentos mágicos que nos hacen eternos.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





martes, 7 de septiembre de 2021

¿ Es un poema la vida?

¿Metáfora o realidad?…
La vida es una sorpresa 
que va montada en calesa,
perdida en la inmensidad.


Se extingue, como burbuja 
que explota en su aciaga suerte,
pues se alía con la muerte,
bajo su hechizo, la embruja.


Metáfora ha de ser, sin duda,
pues muda de vestimenta,
la imaginación la inventa,
la engalana o la desnuda.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 6 de septiembre de 2021

Terapia en un beso.

Un beso nunca se evita;
en su clara transmisión 
se engrandece el corazón,
porque en su gozo, levita.


Va creciendo en la emoción 
que expresa su sentimiento,
porque en tan sólo un momento,
se siente como canción.

Su música llega al alma,
se instala y nos va creciendo,
mientras está sucediendo 
su milagro, en dulce calma.


El reloj se paraliza 
pues detiene el instante,
cambiándonos el semblante 
y ese tiempo se eterniza.


Pues no conoce premura,
si ese beso lleva amor 
y nos mitiga el dolor,
llenándonos de ternura.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Un anillo de Luna.

Con un anillo de Luna
voy a hacerte una sortija 
y la gema que yo elija
no se igualará a ninguna.


Ha de tener el fulgor 
de tus ojos, al mirarme,
capaces de embelesarme
en el más sincero amor.


Esta noche es el testigo 
del sueño que me acompaña,
mi corazón no se empaña,
si al soñar, estoy contigo.

Por ello, creo preciso 
hallar esa gema bella,
con el brillo de una estrella;
es mi anhelo y compromiso.


Porque estoy enamorado
y busco un amanecer,
para amarte y complacer
un sueño tan deseado.


He de encontrar ese anillo,
pues tu amor es mi fortuna;
voy a pedirle a la Luna 
que lo forje con su brillo.


Y así, en tu dedo prendido,
será como una promesa 
de amor por ti, mi princesa 
por mi corazón henchido.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







domingo, 5 de septiembre de 2021

La joya del corazón, ennoblece nuestros pensamientos.

En las selváticas entrañas, enmarañadas
en un bosque de intrínsecas 
ramificaciones orgánicas,
 se guarda celosamente un rubí, forjado 
con las más nobles emociones.


Tal vez, por la penumbra de su escondite,
llegamos a olvidar su naturaleza y dejamos
que se malogren sus virtudes, haciendo 
un mal uso del mismo.


En la elevada meseta, donde habitan 
todos nuestros pensamientos, se suceden 
las tormentas que alteran el mecanismo 
de la razón.



El corazón se enfría y ya, casi apagado,
pierde su capacidad de empatía 
con nuestros pensamientos.
Entonces, las emociones fluyen sin control,
desbordadas en iracundos torrentes.


Debemos recobrar el valor del rubí 
que se esconde en nuestro pecho,
conectando con una vibración de amor,
tan elevada, que pueda ascender 
hasta la meseta, para ennoblecer 
todos nuestros pensamientos.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






viernes, 3 de septiembre de 2021

Una prisión para las mentes.

Todo cuanto nos muestran, no es lo cierto,
nos crean una nueva realidad 
y acaso, predicar por la verdad,
es como predicar en el desierto.


Así, nadie comprende que este entuerto,
pueda tener alguna solución…
si siempre nos desvían la atención,
hacia un motivo al fin, que ya está muerto.


Ya no construyen cárceles con hierro,
ni encierran la verdad, tras de sus muros,
se sienten protegidos y seguros,
optando por crear un nuevo encierro.

Vacían manicomios, los dementes,
están por la ciudad en libertad,
pues nos han construido, sin piedad,
una prisión más dura en nuestras mentes.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz





jueves, 2 de septiembre de 2021

Las alas de las mariposas.

Los ojos cansados, gotas de sangre 
sobre un teclado o un cuaderno en blanco.
¿Qué diferencia existe entre el vacío 
desértico del alma, dejando su huella 
sobre un folio o esos apretados dientes,
que buscan melancólicamente, una armonía 
entre la locura y el equilibrio perdido?.


Álgido suspiro, el emitido 
desde la afónica garganta, al desmayarse
los cabellos sobre las arenas 
de una remota playa, 
hecha de silencios nocturnos y soledades.


Murmullos de mar y violines 
de llantos desgarrados.
El alma asciende en una libertad 
de dolor vencido y la muerte acaso sea
una promesa de redención, a una vida
sin valor, etérea y voluble.


Mariposas hay, que liban en las flores
el néctar de la vida y otras sin embargo…
queman sus alas entre las llamas 
de una banal ilusión, que las reducen 
en cenizas y olvidos.


Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 1 de septiembre de 2021

Con la misma madera…

Con la noble madera se hace el trono,
que ensalza  a todo rey y a la nobleza,
difícil mantener en su cabeza,
si surge la traición y el abandono.


Se sube al pedestal, como la espuma,
pero la gloria es sólo pasajera,
es fácil que se extinga o se nos muera,
con un soplo de viento, en que se esfuma.


Jamás busqué el boato, pues es falso,
prefiero la ocasión, por oportuna,
pues la misma madera, hará tu cuna 
o puede convertirse en tu cadalso.

Escrito en Septiembre 2021 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Se trata de Bilbao.

Está el aire, se nota su aroma y sabor.
Se impregna de cantos y melodías,
de encuentros y sonrisas que vuelan alto.
( Cometas de las ilusiones), cuyo destello 
produce el encanto almibarado de un beso 
o la calidez  de sentido abrazo.


El esbozo del carácter de una ciudad,
circula libre por las calles y se le siente crecer 
entre las terrazas al aire libre.
Se vuelca el Sol, precipitándose 
entre las nubes, mientras el aire travieso,
desempolva las luces y las sombras, 
destacando y remarcando líneas que definen
los contornos de las aceras 
y los estrechos cantones.


El juego ha comenzado y la vida bulle,
untuosa de júbilo y gracia, txirene 
y con un inequívoco carisma.
Se trata de Bilbao, eterna,
 joven y a la vez vieja. Reciente y perpetua,
descubierta hacia la mar y sin embargo…
aún por descubrir en toda su dimensión 
y bagage.


Escrito en Agosto 2021 por Eduardo Luis Díaz 
Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.