lunes, 20 de enero de 2025

Un enigma sin resolver.

La humanidad se pierde en el espacio,
que intenta desde siempre comprender 
y lentamente, al caos se va despacio,
al punto en que nos puede sorprender,
que queda una frontera infranqueable,
que emerge desde un desconocimiento,
que por desconexión, se rompe el cable,
que ignora por cada descubrimiento.


Absortos, contemplamos las estrellas,
por un afán, que al ser contemplativo,
dejamos de observar las cosas bellas,
que llenarán sin duda, otro motivo.


Se escapan sus enigmas de las manos,
tratamos de encontrar en el abismo,
algo muy diferente, en otros planos 
cuando la realidad está aquí mismo.


Y como siempre, existe una frontera,
que debe completar su exploración,
porque el mayor misterio, no está fuera,
está escondido en nuestro corazón.


Del ser humano, poco se conoce,
su mente es un enigma a resolver,
pues entre sus neuronas, sólo un roce,
invita a regresar, para volver
a casa, hacia el espíritu indomable,
que rige la razón, y nos permite 
volver a reparar lo reparable,
sabiendo lo que ello nos transmite.


Volver a casa siempre, hacia el origen
a caminar seguros y despacio,
porque las fuerzas que ahora nos dirigen,
no se hallan solamente en el espacio.


Están alrededor y gravitando,
a punto de poder ser descubiertas
y es algo que, tal vez se esté olvidando,
cuando cerramos ciegos, nuestras puertas.


Así, desconocemos nuestra tierra 
y la matriz de toda creación,
en la investigación, también se yerra,
si no se encuentra pronta solución.


Nuestro planeta muere lentamente
y nuestros ojos ven en la distancia,
los mundos que ignoramos pobremente 
y hay temas que tienen más relevancia.


Debemos de trazarnos una meta,
en nuestras voluntades, como humanos 
y es preservar con celo este planeta,
antes de que se muera en nuestras manos.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 19 de enero de 2025

Gotas de puro amor.

El agua brota en la vida,
fluyendo en su manantial 
y alguna gota perdida 
llevará un brillo especial.


Son las gotas de rocío,
bajo un sol primaveral.
Son nostalgias ¡Amor mío!
transparentes, cual cristal.


Son las lágrimas de amor,
que, en la tierra derramadas,
producen ese verdor 
en la esperanza soñada.


El poema resumido
en la emoción, que te embarga
y por amor, lo has sentido 
porque es dulce y no te amarga.


Agua que fluye y destila 
sentimientos deseados,
que brotan de la pupila
en rostros enamorados.


Agua pura, que del alma
son su frescor y consuelo,
cuando se medita en calma
y es el fruto de un anhelo.


Agua, que de la emoción 
es un caudal incesante,
y no existe más razón 
en el corazón amante.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 18 de enero de 2025

Nada muere eternamente.

No digáis que acabó su vida, tan sólo 
se detuvo un instante en la reflexión.
Voló con un pensamiento fijo, hacia otras lindes no resueltas, 
a punto de descubrirse,
bajo el misterio de una hoja que,
 oculta su envés a los rayos del sol,
para proteger el aliento de vida,
 de su clorofilada existencia.


No mencionéis su nombre en pretéritos cauces, 
no caminados, no soñados, 
tan sólo percibidos en la imaginación.
Nada muere, dentro de la hermética nuez
de la memoria.


Vestid vuestros recuerdos con blancos hábitos 
y navegad en la luz, en ese radial que gira
en torno de los destinos, pronunciados 
como sentencias no resueltas, no declaradas.


A buen juicio, se perpetúa una imagen,
que fluye entre las sombras 
de una noche eterna, para descubrir 
su cuerpo desnudo, ante la luz 
de un nuevo amanecer.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 17 de enero de 2025

Hay locuras insanas.

Por el colmado andamio de las flores,
camina sobriamente y con premura,
el síndrome cruel de la locura
que halaga con su paso a los amores.


Si escuchas el cantar de un ruiseñor
y luego, va siguiendo en su momento,
el grito desgarrado de un lamento,
sin duda es el prefacio de un horror.


Vivimos entre varias convulsiones,
que agitan el sentido de la vida,
la mente que adolece de una herida,
refugia su tensión en emociones.


Perdida entre guarismos que no entiende,
en una selva extensa y complicada,
a fin de cuentas, no comprende nada
y es amplio el enigma que se extiende.


Procura en su locura, discernir 
aquello que es real o imaginario,
ante un razonamiento que es precario,
cuando es lo primordial… ¡Sobrevivir!


Por lo senderos, se mueve la calma
y por su orilla franca, la locura,
es triste comprobar, tanta amargura,
que anida en lo profundo de su alma.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El Viaje Inacabado.

Apenas, a duras penas, el labio febril 
roza la espuma en el borde ávido besando 
la playa. Su aliento es la brisa, vestida de tules.


Nunca se presta a la insensatez de acercarse,
sin emitir un sonido de advertencia.
Es ave que se precipita sobre las aguas resueltas y después flota,
 entre sus caprichosas mareas,
pero siempre hay una nota que huye lejos,
desde el impecable rumor de sus olas.


En el vértigo, se cuentan historias de abruptos 
arrecifes y promesas rotas sobre las quillas 
de sus barcas, otrora engalanadas.
(novias recientes, bajo el altar de un límpido 
cielo)


Algunas migajas en la memoria,
 dejan constancia de los recuerdos 
y la nostalgia invade cada rincón, en donde 
el agua no llegó a calar dentro 
de sus conciencias.


Hubo una marejada con vientos nuevos 
y una tilde sobre los hombros, que fueron 
descargando un inusual peso de párpados 
insomnes, en cuyos pliegues se guardaban 
todas las distancias que quedaron por recorrer,
en su travesía hacia otros mares de leyenda.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 16 de enero de 2025

Por tu gracia al caminar.

Me mira dulcemente, me seduce.
Es espuma de sueños inconcretos,
la cúspide que reina en los abetos,
su estrella rutilante, siempre luce.


Sonrisa hacia abra abierta,
de un mar sereno, y la sal
de la gracia prematura,
que lleva con la premura 
de su grácil caminar.


Cuando la ves caminar,
el ritmo en sus caderas,
lleva en su movimiento,
la suave caricia del viento,
danzando en la primavera.


Flor de fresca lozanía,
voz que, naciendo de un beso,
produce un total embeleso,
a quien conoce y admira 
su pausado caminar.


Ella es la vocación,
que, en el amor, manifiesta 
el beso en su breve ingesta,
porque la miel de su boca,
endulza y no empalaga,
para que así, se deshaga 
un verso, que no equivoca,
porque en su alegre dicción,
se me va la vida entera 
y se ama, aunque no se quiera,
se quiere amar, pues se puede 
amar, porque no se hiere
ni su candor, ni su ciencia,
ni el verbo de su verdad,
ni el fruto de su bondad,
pues en ella se conjugan 
la bondad y la belleza,
como una firme promesa 
de hallar la felicidad.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”. 





miércoles, 15 de enero de 2025

Los Ángeles Caídos.

Los bordes recientes de la estéril piedra,
el tiempo que pasa, insomne, precario,
sobre una constancia, que a veces no medra 
en el devenir de un torpe diario.


El ángel caído, que nunca se duerme,
e intenta a diario, conseguir volar,
un diablo no habita un espacio inerme,
porque en su maldad, no lo puede evitar.


Sus ánimos pueden perder compostura 
y alzarse en un grito procaz, cavernario,
tan sólo su rabia persiste y perdura
desde la alta torre de su campanario.


Echado del cielo, es el mensajero 
de humanas traiciones y penas que crecen,
como el ruido eterno de su sonajero,
que lanza gemidos a los que adolecen.


Ánimas en pena, dolientes suspiros,
de la boca ávida, que exhala su alma,
volviendo la espalda en sus raudos giros,
y al azul del cielo imploran su calma.


Ignoran el credo de aquél que los hizo 
de tierras y de fuego, de agua y de viento,
ignoran que son de aquel frágil granizo,
ardiente en las plagas, por su testamento.


Ángeles terribles, tormentas atroces,
negrura en el cielo, de extenso capuz,
lejanas se escuchan, sus tremendas voces,
en un raudo rayo, cegando su luz.


Nada fue creado, tan sólo se inventa,
ahora se recrea, mientras luego crece,
así queda oculta la feroz tormenta,
que, en la voz del trueno, de pronto aparece.


Ángeles caídos, demonios del daño 
que envueltos en sombras, al género humano,
le prestan su ayuda, en hábil engaño 
y luego su espada le amputa su mano.


Ángeles que mueven nuestras voluntades,
de amargas sentencias, hasta someternos,
frágiles conciencias, ante sus maldades,
nuestras almas arden entre sus infiernos.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 14 de enero de 2025

Oda a una cuerda.

La cuerda es para saltar
en los deseos pueriles 
y llegar a imaginar 
nuestros juegos infantiles.


Saltar y alcanzar el cielo,
con un salto decidido,
que es el fruto en un anhelo, 
de un horizonte perdido.


Cuerda para sujetar 
nuestro impulso en la locura 
o comenzar a jugar 
con nuestra pueril ternura.


Cuerda que siempre recuerda 
el pulso de la razón,
de cada persona cuerda,
que pone su corazón,
en toda esa decisión,
para llegar a la meta,
en aras de una ilusión 
y que esta te comprometa,
a guardar en tu equipaje,
lo que ha de ser necesario,
al emprender nuestro viaje,
con un trayecto diario.


La cuerda sirve en el juego,
para hacernos a la mar,
sirviendo de amarras, luego
al barco que va a atracar.


La cuerda es maroma fría,
que el puerto delimita,
la rutina, que en su día,
queda como ley escrita,
ante un mar de incertidumbre,
profundo, como esa pena,
que por fuerza de costumbre,
de nuestra ansiedad, se llena.


La cuerda, por vegetal,
en el tiempo queda inerte,
pues su frágil material,
tiene el sabor de la muerte.


Cuerda que ahorca conciencias 
en sinrazones profanas,
para matar imprudencias
en los  meses y semanas.


Cuerda para el desatino,
de una ley que es impartida,
para cambiar el destino,
segando una triste vida.


Cuerda para liberar 
la nave que nos conduce,
hacia el cielo o hacia el mar,
si la idea nos seduce.


Cuerda que a los pensamientos,
los priva de libertad,
nudos en los sentimientos,
que sujetan su verdad.


Maroma, por cuya hechura 
se compone la horrorosa 
ley de una dictadura,
negando una vida hermosa.


¡Rompe la cuerda y libera 
tus alas, para volar!
Que la vida es pasajera 
y la debes disfrutar.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 13 de enero de 2025

El verso más hermoso.

Entre todas las mujeres, sólo una
me hechizó con su porte y su candor,
descubriendo el secreto del amor,
bajo el pálido reflejo de la luna.


Trasladó su carisma  hacia mi historia 
despertando mi ilusión, en la inquietud 
de mi loca canción de juventud,
escribiendo su poema en mi memoria.


Y la amé, como se ama a todo sueño,
que mantenga mi atención, porque despierto,
me elevé, como una voz en el desierto,
y clamaba en mi razón, su dulce empeño.


Descubrí la sensación de proyectarme,
hacia ella, por amor, en lo divino,
trasformando mi tristeza en dulce vino,
cuando supe comprender, que pueda amarme.


En la núbil esperanza de los días,
ya lograba enfatizar esta emoción 
y el amor, me fue llenando el corazón,
en el gozo de sentir sus alegrías.


Era joven y alocado, en el impulso,
que nos mueve a dedicar a la ternura,
la razón hacia una cándida locura,
que mantenga en el latido, un nuevo pulso.


Era joven y alocado el sentimiento 
que crecía, al estar enamorado 
y era algo, tan profundo y delicado,
que no supe describirlo en su momento.


Con el tiempo, por tu amor, yo descubrí, 
que el sentido de la vida es el amor,
desde entonces, sólo he sido un trovador,
por el verso más hermoso que escribí.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 12 de enero de 2025

Mecido entre las olas de tus mareas.

Tus pestañas, abanicos que se agitan 
bajo la espesura de la sombra bruna, 
sobre el esplendor de tus ojos.
Ojos marinos, olas en el vaivén 
de las emociones.
Lágrima viva que se mece en las mareas.


Ala volátil de cuervo en ciernes, atrapada
por un vuelo de palomas.
Si, es esa ternura de ave nívea, la que cautiva 
mi alma, estrellándome sobre los arrecifes 
de tus caderas.
Es esa presencia núbil, que asalta la razón 
con su belleza.


Esa demarcación de la ilusión, 
hacia lo imposible, para trepar (a duras penas)
hacia la cima de tus senos, alcanzando 
un cielo de leche y miel, o ese fresón cautivo,
que tus labios me ofrecen 
en cada beso furtivo.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



No busco tu aplauso.

No es necesario un halago,
cuando en verdad, no se siente 
ese destello en tu frente,
por todo lo que escribo y hago.


No me alimento de sueños 
que jamás vieron mi escrito,
soy un poeta proscrito,
que está en lid con sus empeños.


Soy el ave, que transita 
el azul de un amplio cielo,
que, en el fruto de su anhelo,
vuela si lo necesita.


Soy un mundo, que asumiendo 
sus líneas sobre un poema,
se reconoce en el tema,
que ahora voy reconstruyendo,


Un fracaso, que no asume,
morirse en anonimato,
soy ese feto nonato,
que ya, de nada presume.


Una intención, un guarismo,
que ha vencido su ignorancia 
y apuesta en la relevancia, 
descubriéndose así mismo.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 11 de enero de 2025

¿Qué sabemos del futuro?.

El cielo se derretía en plomo, 
sobre las angostas calles.
La lluvia incesante, impedía ver la belleza 
de los tejados, huyendo de la rutina, hacia 
un cielo cubierto de negros presagios,
en la densidad de las nubes.


Se buscaba la claridad en el ojo de la tormenta 
y al elevar los ojos, un rayo de sol dibujaba
un arco de color entre el cielo y la tierra.


Lo venablos de agua, se partían al estrellarse 
sobre el pavimento y un repiqueteo
 de cascabeles, anunciaba el exasperante 
destello de un rayo, cayendo sobre las copas 
de los árboles.

La nostalgia visitó las habitaciones vacías 
de mis pensamientos y el destino abrió 
las puertas hacia un incierto futuro, visto 
desde la predicción de un presente insondable.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Me anegas el alma con tu amor.

La luz irradia belleza 
desde el balcón de tus ojos,
desciende con ligereza.
deshaciendo mis enojos.


La calma anega mi mente,
voy notando un hormigueo,
que todo mi cuerpo siente,
cada instante en que te veo.


Tu voz es de una ternura,
que aseda mis pensamientos,
parecerá un locura,
pues brotan mis sentimientos.


Y en esta bendita calma,
mi corazón extasiado,
lleva hasta mi boca el alma,
con un beso enamorado.


Ese mágico momento,
al paraíso me eleva,
transportado por tu aliento,
con una promesa nueva.


En un caudal de emociones,
navegan nuestros sentidos 
y el ritmo en los corazones,
llevan los mismos latidos.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 10 de enero de 2025

Meditación en una noche cuajada de estrellas.

Ascendiendo por los escalones de una locura,
comúnmente aceptada, damos paso a una 
permisiva genialidad.
La encontramos en el enmarañado ramaje
de ideas que fluyen. Unas fluyen hacia 
el abismo y otras gravitan en la imaginación,
Cultivadas con tiempo, en los márgenes 
de lo imposible, abren las puertas del huerto,
donde la tierra yace, bajo la humillación 
de una azada.


Curiosamente, se sepulta una semilla para ver
brotar la vida, desde la entraña.
El útero marino contiene el líquido amniótico 
que crea la vida de dioses y besa los cuerpos 
recientes de las medusas.


La tierra gime en silencio, el cielo llora 
y la consuela.
El viento susurra una nana y todo duerme 
en la paz y tranquilidad, de una noche 
cuajada de estrellas.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz".

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Suicidio de la razón en los arrecifes de la locura.

Los pájaros obscenos que anidan 
en los huecos de tu cuerpo, huyen, se elevan 
desde el guano de sus propias miserias 
y ascienden hacia las cumbres de las rocas 
marinas, para caer en picado y desplomarse 
sobre las crestas de los arrecifes.


En la inexacta locura de un febril tiempo,
durante esa inercia, la razón sucumbe 
ante los ojos atónitos de un oficiante que,
consagra cada sacrificio, como justo y necesario.


La impura vida, deshace su cuerpo 
entre las arenas de impávidos desiertos.
Concluye un período de resignación,
cuando el mercurio brota desde los ojos
de los amantes ciegos.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Los frutos de amor.

El amor es vibración 
que fluye en nuestro vivir,
porque el amor es sentir 
el pulso de una emoción.


Amar no es la posesión,
que se pretende guardar,
porque el secreto de amar,
consiste en la aceptación.


En abrir tu corazón 
ante el éxito o fracaso,
a lo demás, no hagas caso,
conduce a tu frustración.


Para amar, piensa primero,
que se trata de ofrecer,
nada puedes recoger,
si nunca has sido sincero.


Siempre es dulce su sabor,
si en tu tesón y paciencia 
hallas la correspondencia 
en los frutos del amor.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



No basta con un remiendo.

Hay algo que nunca entiendo:
Evadir la solución,
por tener la presunción 
de que bastará un remiendo.


Si a medias dejas las cosas,
no acabas por resolver,
eso que tratas de ver 
en situaciones jocosas.


Y ante la incomodidad 
de un problema “No resuelto”
una vez que está revuelto,
suma inestabilidad.


Un remiendo sobrehilado,
queda al final, descosido,
te lleva un tiempo perdido 
y queda mal remendado.


En toda buena labor,
un remiendo no es seguro
y no resuelve un apuro,
pues nos deja un mal sabor.


Debemos considerar,
que lo que está bien, nos place,
perdura y no se deshace
y no hay nada que arreglar.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 9 de enero de 2025

A tumba abierta, te digo.

A tumba abierta, declaro 
que, no tengo propiedad,
sobre el destino o mi edad,
para pasar por el aro.


En toda esa divergencia,
opino que la razón,
no es poner el corazón,
si gobierna la impaciencia.


A tumba abierta, mis huesos,
me recuerdan, siempre a mano,
que sólo soy un humano,
entre mortales confesos.


Por eso pienso y medito 
sobre el fin de la existencia,
porque aún, teniendo paciencia 
lleva algún toque maldito.


Si no sabes disfrutar 
de cada instante vivido,
será ese tiempo perdido,
que no puedes rescatar.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Misiva a las conciencias de las Naciones Unidas.

No puedo guardar silencio,
cuando veo una injusticia,
lo razono y lo sentencio 
y mi voz es la primicia,
que se alza en la multitud,
por lo que pienso y declaro.
No soporto la quietud 
y aunque te parezca raro,
necesito denunciar 
por valor y por derecho
y trato de congeniar,
porque siempre doy por hecho,
que se debe equilibrar 
la justicia en esta vida,
cuando va a ser impartida.


Al pobre debemos dar
un techo y el alimento,
pues se trata de ayudar 
a mantener su sustento.


Nuestro mundo siempre ha sido 
una fuente de riqueza,
no concibo la pobreza,
si el mundo es mal repartido.


No concibo la violencia,
ni una guerra fratricida,
ahondemos en la conciencia,
como punto de partida.

Hacia una ley de igualdad,
que rija las realidades,
defendiendo la verdad 
de nuestras necesidades.


Nadie vale lo que estima,
si no tendemos la mano 
y se ignora y se lastima 
a quien debe ser tu hermano.

Todos vamos a un camino,
llegando a la conclusión,
de que nuestra evolución 
marcará nuestro destino.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.




Llueve durante una larga espera.

Una mirada de hielo,
un desdén en el desprecio,
para segar en el vuelo,
mis alas, que tanto aprecio.


Al final, has conseguido 
que, como animal en celo,
emita un terrible aullido,
que lo disperso en el cielo.


Como lobo solitario,
me alejo de la manada
y en mi devenir diario,
me voy quedando sin nada.


La profunda soledad,
hace mella en mi conciencia,
ya voy teniendo una edad,
que desgasta mi paciencia.


La vida es una sorpresa
en continuo movimiento,
de la cual me siento presa
y avanza en cada momento.


Todo es voluble y se mueve,
aunque haga frío o calor
y yo espero, mientras llueve,
la llegada del amor.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz “.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Acéptate como eres.

Si estás abatido 
y nadie te quiere,
solloza en silencio,
que nadie se entere.


Mantén siempre firme 
y alta tu cabeza,
no cuentes a nadie,
que sientes tristeza.


En tu soledad 
medita y escucha 
la interna razón 
que rige tu lucha.


Acéptate siempre,
tal y como eres,
porque lo decides,
lo mandas y quieres.


Porque en tu interior,
se encuentra el abismo,
que hay que franquear 
y verte a ti mismo 


Dirige en tu vida,
tu fe y su reflejo,
guarda compostura,
mira en un espejo.


Te hallarás desnudo,
falto de equipaje,
nada necesitas
en tu corto viaje.


Anduviste siempre,
mirando hacia afuera,
pero en tu interior,
la aventura espera.


Ahora que ya sientes,
tu próximo aliento,
sabes tu verdad 
y el conocimiento.


Descubres que habitas
la piel que te viste,
la carne, los huesos, 
la mirada triste,


Te sabes humano,
tu chispa divina, 
brota de tu alma,
desde tu colina.


Y en la plenitud 
de tu soledad,
hallas la virtud 
de tu realidad.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.














miércoles, 8 de enero de 2025

Canción del fluir de la vida.

Cada canción lleva un tema,
que de la vida es reflejo 
y se muestra en el espejo 
resolviendo un teorema.


A veces es el amor,
otras, es el desengaño,
algo que hace mucho daño
y que nos causa dolor.


El amor, la vida o el lento
caminar entre las horas, 
entre prisas y demoras,
que se evaden con el viento.


Porque todo es pasajero 
y la vida es un suspiro,
aunque un instante lo estiro
acabando en mi tintero.


La vida se nos derrama 
en instantes fugitivos,
nadie sabe sus motivos.
queda la flor en su rama,
cuyos pétalos marchitos,
una vez, ya desprendidos,
son los momentos perdidos,
que se sueñan en los mitos.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Todo tiene solución.

Nada es difícil, la vida
es la perfecta ecuación,
que tiene su solución
a pesar de su medida.


Lo más absurdo y complejo,
aun siendo muy radical,
tiene remedio su mal
y puedes llegar a viejo.


No te angusties en extremo,
siempre podrás caminar 
o cruzar el ancho mar
a golpe firme de remo.


Es cuestión de decisión 
y si algo te entretiene,
se irá, al igual que viene, 
en la misma proporción.


Nada es tan complicado,
si lo puedes resolver,
el sol, cada amanecer,
se asoma por tu tejado.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Sueño de amor.

Era de noche y el cielo ardía 
con estrellas preciosas, fulgurantes.
Tratábase la noche como al día 
se dedican poemas delirantes.


Era de rojo carmín, su encendido labio
y al beso sellado, se restaba,
beso en la calma que, por sabio,
de la escasa luz, se alimentaba.


La amé, como se ama la presencia,
apenas despejada o desprendida
de un soplo de ternura y de inocencia,
o apenas desde el sueño presentida.


La amé, como se ama en la pasión,
sin veto en la virtud, con la prudencia 
que rige en el latir del corazón 
y marca la piedad, por excelencia.


Soñé con el contacto de su piel 
y hallarme en el placer, por el camino 
que augura en su sabor de dulce miel,
que sea claramente mi destino.


Amé por su contacto, la ternura,
la tibia seda, que su amor tejía 
y quise mantener por su figura,
el fuego que, al mirarla, yo sentía.


Noté que, al abrazarla, se moría,
como muere una flor en el desierto,
pensé que, al olvidarla, viviría 
y que tal vez su amor, no fuera cierto.


Pensé que se debía su agonía,
por darle tanto amor, si la quisiera 
tanto que, al fin, la flor de un día,
se fue desvaneciendo en su quimera.


Los sueños del amor son los suspiros 
del alma, que pretende conservar 
sus hechos, entre frágiles papiros,
que arden, cuando se comienza a amar.


Amar es esa vana pretensión 
de realizar un sueño, que intangible,
se muere en esa hoguera de pasión 
y arde con su propio combustible.


Amar es dedicar la vida entera,
a perseguir un sueño, que evadido,
oscila en tu reloj, en esa esfera 
que observas, cuando al fin lo has comprendido.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 7 de enero de 2025

Silencios.

Silencios hay, que al igual que los dolores,
en su mudez atacan la calma en la desgana,
silencios en la piel de los horrores,
dolor que, de la herida no se sana.


Silencios del vacío en el sepulcro 
del alma, que abandona el cuerpo inerte,
acción que nos demuestra el tacto pulcro,
que queda en el vacío de la muerte.


Silencios de un estruendo que oneroso,
procede en su labor, al estallido,
de todo lo que guarda generoso,
dejando la mudez de su sonido.


Silencios que en la boca se marchitan,
que nunca se delatan, y al oído 
ignoran, porque sólo resucitan,
por un breve murmullo en el sonido.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







lunes, 6 de enero de 2025

Nunca te precipites.

Casi en el rumor de sus latidos,
apenas descendiendo en su corriente,
se encuentran voluntades de la gente,
en todos los senderos recorridos.


Apenas un rumor en el vacío,
o una promesa, al fin de ese trayecto,
que traza el destino de un proyecto,
volviendo a su caudal, igual que un río.


Que siente que, tal vez se ha desbordado,
sujeto a los principios que lo rigen
y vuelve lentamente hacia su origen,
dejando atrás, lo que ha precipitado.


La gente, por su impulso se delata,
por no llevar un juicio meditado 
y actúa sin saber, pues no han pensado
que por una omisión, también se mata.


Que basta una señal en la impaciencia,
para dejar su huella, triste, amarga
y el pulso en la razón, así se embarga,
dejando sólo un rastro de violencia.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Belleza cruel y estática.

La belleza está en los ojos extasiados,
que muestran sus párpados abiertos,
perdidos por su calma, en los desiertos 
o en ríos con sus bordes recamados.


Espumas en la ola enardecida,
que entrega su violencia, cuando ensaya
llevar su cometido hasta la playa,
sumisa ante furor de su embestida.


Belleza ante un caos predecible,
ingenio de cruel naturaleza,
que rompe su estructura en la belleza
al límite total de lo increíble.


Belleza que, al saciar la sed del alma,
serena es la quietud de su reposo,
amante de paz, en el ocioso 
instante precedido por su calma.


Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 5 de enero de 2025

Triste melodía de un desamor.

Algo de ti, conservo en mi memoria 
y un poco de mí, por mi locura 
dejé sobre tu frágil estructura,
inerte por el paso de tu historia.


Quisiera que, en el tiempo, nos perduren
 momentos que tuvimos compartidos,
al ritmo y al compás de los latidos,
confiando que tal vez, nos los aseguren.


Algo de tí, en su día fue creciendo,
en este corazón que, dislocado,
miraba tu perfil, embelesado,
mientras tu amor, al fin lo iba perdiendo.


Quise captar tu esencia en el naufragio,
que el agua de mi lágrima destila,
un mar que, lentamente se perfila,
como el triste recuerdo de un adagio.


La música escapaba de mi mano,
como se fue tu amor, y entre mis dedos 
rondaron mis temores y mis miedos,
sonando con las notas de un piano.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Mi propuesta ante la vida.

Entre las cosas livianas,
siempre se encuentra un tesoro:
La honestidad y el decoro 
en los meses y semanas.


El buen hacer, sin pensar 
en obtener recompensa,
se actúa, porque se piensa
y se piensa en actuar.


No existe temor, ni duda 
para hacer lo que en tu mano 
ofreces, porque no es vano
facilitarle tu ayuda.


Siempre lista la propuesta 
a quien pretenda saber,
mi forma de proceder,
siempre a mano una respuesta.


Siempre una palabra amable,
sembrar la misericordia,
vivir siempre en la concordia,
hablar cuando alguien te hable.


Esbozar una sonrisa,
pues la clave de vivir,
es procurar sonreír 
y disfrutar de la brisa.


Vivir pleno cada instante,
abriendo tu corazón,
ante una nueva emoción 
y seguir siempre adelante.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



La belleza de la rima.

En este carnaval que agita el viento,
haré que el verso brille y que os estalle,
aunque cierre mi boca y ahora me calle,
si  estiman que no es un buen momento.


Verso para aquel que siempre estima,
la palabra engendrada en la belleza,
sin cometer el escarnio y la torpeza 
que al idioma sacude y lo lastima.


Verso que, mostrándose esquisto,
en rima y ritmo, de su tumba sale,
verso de oro, que demuestra lo que vale,
del idioma es todo cuanto necesito.


En este carnaval de vanidades,
que al verso lo condenan sin piedad,
he de rescatar de su verdad,
elogios por sus muchas cualidades.


El verso es acción y movimiento,
que expresa en un contexto musical,
su ritmo y su matiz, por lo esencial,
que lleva la pasión de un sentimiento.


El verso cobra vida en el sendero 
de quien cultiva el arte de la rima,
porque su vocación, así lo estima
y el bardo ha de ser su pionero.


Honrando en el poema su carisma,
que antaño se erigió como estandarte,
de la literatura, siendo un arte,
nació la poesía, por sí misma.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 4 de enero de 2025

Te escribo palabras de amor.

No hay poema fiel para describirte,
blanca es tu alma, pared encalada,
acaso no deba decir ahora nada,
ahora que puedo, por fin escribirte.


Hablar de tu amor, de tu hechizo bueno,
que guardo en mi alma, por desprendimiento,
al hallar en ti, el descubrimiento 
de algo tan inmenso, que me siento pleno.


Algo que jamás hube imaginado,
un rayo de luz creció en el momento,
porque de tu amor estaba sediento,
cuando comprendí que siempre te he amado.


Tú eres esa flor que no se ha libado,
por ese motivo, nunca se marchita,
vives en mi mente, porque lleva inscrita,
la gracia del verso que me has inspirado.


Ahora te contemplo mientras va fluyendo,
como un río inmenso, tu amor en mis venas,
atrás se quedaron tristezas y penas,
pues mi vano orgullo se va deshaciendo.


Arde el sentimiento en mi corazón,
me quema la angustia, cuando no te siento
y vivo tu amor en cada momento,
con el tibio gozo de mi devoción.


Te escribo un poema, porque he de decirte,
que llevo tu nombre en mi alma grabado,
es el sentimiento de este enamorado,
que siente tu amor y decide escribirte.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 3 de enero de 2025

Tú me enseñaste a vivir.

Tu huella muestra desnuda,
el contacto que, en el suelo,
dejas al bajar del cielo,
decididamente aguda.


Y asedas con paso firme,
un camino que has hollado,
porque por fin, has logrado 
detenerme antes de irme.


Y me lo voy a pensar,
pues no soporto la ausencia,
cuando tu grata presencia,
me hace sentir y soñar.


Buscaba la lejanía,
perderme en mi soledad
y he de decir, en verdad,
que me alegras cada día,


Asomas por una esquina,
haciendo tus travesuras,
como flor entre espesuras,
para romper mi rutina.


Ya no te puedo ignorar,
sin ti, mi vida no es vida
y aunque ignoro mi medida,
te he comenzado a amar.


Te reconozco por bella
y como soplo de brisa,
me llenas con tu sonrisa,
camino sobre tu huella.


Huella, que quiero seguir 
paso a paso a tu medida,
porque tú me das la vida,
enseñándome a vivir.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Mis silencios no tienen faltas de Ortografía.

Alguien dijo que no sé lo que digo,
porque ignora todo lo que me callo.
En el silencio guardo las reflexiones que no puedo pronunciar, 
porque no todos están preparados para escucharlas.


Enormes rocas de arenisca se vencen 
sobre sus conciencias y quedan perdidos,
vagando por las oquedades 
de unos razonamientos, carentes de fundamentos demostrables,
 en el sínodo de la razón.


Comúnmente es aceptada una discusión,
inherente al fracaso del diálogo y se gravita 
entre los apóstrofes, con el temor de ser
subrayados o recamados por la impetuosa 
fuerza de las tildes.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Ojos de pedernal.

Los ojos de pedernal evitan las miradas.
En su confluencia, se producen las chispas 
de la ira, ante el temor por desconocimiento 
de saber quién le dedica o enfrenta su mirada.


Temerosos, se esconden en el interior 
de sus cuencas y sólo se elevan en un enfrentamiento verbal, 
con truenos y maldiciones, al sentir el frío 
en la desnudez de sus almas.


Los ojos de pedernal, expresan una dureza 
inusual, al desconocer la fragilidad del espíritu 
de la piedra, y divagan entre el bien y el mal,
quemándose sus razonamientos en la hoguera 
de sus propias dudas.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Amanecer Otoñal.

La piedra detiene el tiempo sobre el musgo
apacible y florecido. 
Verde paisaje, en la humedad de un gélido beso, cuyo labio se extravía 
en los hayedos del bosque.


Reminiscencia de un somnoliento bostezo que, marca un antes y un después.
Verde presencia entre la exuberancia 
de ramajes ocres de otoño.
Barbados gigantes, que de la tierra brotan,
como angustias de fuego, apagadas, consumidas ante el esplendor de la luz que,
transita entre las horas vacías.


Las sombras se ciernen, coronando ese instante de luz, que tímidamente emerge,
vistiendo de oro y púrpura las copas 
de los árboles.


Engaño de un párpado que no se cierra,
no pestañea, ante el asombro de la claridad,
que avanza, bañando cada recodo que habita,
miserablemente triste y, sin embargo,
pletórico ahora, en el gozo de sentirse 
declaradamente cierto, palpable
 en la inmensidad de su voz, musitando 
la gracia de aparecer brillando entre ardientes 
topacios, que al sol sustrae, tal vez inadvertido
en esa innata sonrisa, que va creciendo 
sobre el horizonte.


Ha amanecido otro día, otro milagro emergente 
entre las sombras difusas de una noche 
de ensueño.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Año tras año.

En los caminos de antaño,
se detiene el tiempo laso,
perdiéndose en el ocaso,
transitando año tras año.


Pasan los meses, los días,
y casi, sin darnos cuenta,
nuestra memoria se inventa,
pasajes con alegrías.


El pasado está obsoleto,
de nada sirven excusas,
buscando reglas confusas,
como único amuleto.


Pues ni aún, por la inspiración,
se resuelven los problemas,
cambian todos tus esquemas,
tomando otra dirección.


Pasa un año y se disuelve 
el tiempo que consumimos,
es algo que no advertimos 
y lo que se va… no vuelve.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




jueves, 2 de enero de 2025

Unidos en la Esperanza.

He tenido la impresión de estar ausente,
en el hecho que transcurra en un suceso
cotidiano y se extienda en su proceso 
de una forma que no ha sido inteligente.


Siempre intuyo, que es una equivocación,
tan palpable y a la vez, asaz molesta 
pues resulta que es visible y manifiesta 
toda duda, por una interrogación.


Nada sólido se evade o se disuelve,
si creamos un conflicto, y permanece 
otro día en la tristeza, y amanece
sin saber, si se ha vencido o se resuelve.


El conflicto va creciendo, nada impide,
que envenenen con el odio a la razón,
si no existe una firme decisión
y se ignora lo que el pueblo exige y pide.


Pues la paz, no se genera en la venganza 
y debemos de tener por fin y meta,
un tratado que obligue y comprometa 
a buscar la solución en la esperanza.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








miércoles, 1 de enero de 2025

Amigos para siempre.

He guardado los abrazos 
que se quedaron sin dar,
cuando he intentado abrigar 
tu cuerpo entre mis brazos.


Nunca he dudado, al sentir 
la calidez del encuentro,
pues te llevo muy adentro
y es lo que puedo decir.


Cuando te siento tan cerca,
se eleva la vibración 
y late mi corazón 
en otra vuelta de tuerca.


Se produce una alegría 
que, dentro de la amistad,
se siente, porque es verdad 
tu ritmo en la cercanía.


Y en la misma sintonía 
se mueve nuestro dial,
en esa onda vital,
con la misma melodía.


Sabemos que el corazón 
es un cristal que no empaña,
es muy sincero y no engaña 
al entonar su canción.


Las mismas notas sentimos,
al unirse nuestras voces 
y sé que te reconoces,
porque así lo dispusimos.


Hoy renuevo mi amistad,
sintiendo que siempre crece,
algo que nunca envejece 
y es nuestra cordialidad.

Escrito en Enero 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.