miércoles, 5 de junio de 2019

 El vacío de una pregunta sin respuesta 

Al menos alguna vez, surge desde adentro
una pregunta inquietante que nos desvela.
Damos vueltas y vueltas a la naranja
que gira en torno a nuestra órbita
y no somos capaces de extraer,
ni el zumo, ni la respuesta satisfactoria.

Se desploman todas
las lógicas convencionales
 y una masa blanca, baja del cielo,
subordinando a los montes, obligados a llevar
una capa de invisibilidad.

Proseguir nuestro camino, sólo sirve
para mostrarnos el  trecho que dejamos atrás,
pero seguimos con interrogantes, que captan
nuestra atención, como si de anzuelos
se trataran.
Y uno se da cuenta de esa falta de libertad,
cuando presos de nuestros pensamientos,
divagamos sin caer en la cuenta,
de que hoy es el primer día, desde el cual
podemos construir esa felicidad
que vamos buscando en cada una
de las repuestas válidas, a todas las preguntas
que nos abordan de manera acuciante.

Escrito en Junio 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".





martes, 4 de junio de 2019

Un buen propósito 

Se deshace el barro de los ladrillos.
Todo cuanto construimos, va cayendo
por exceso de peso y falta de consistencia.
Muerdo mis labios con la rabia necesaria,
para mostrar mi desacuerdo, sin lastimar
mi boca.

Genero un aliento sin pulso, átono,
pero profundamente sincero, a juzgar
por la expresión henchida,
del color sanguino de mi rostro
y mis venas gruesas, como cuerdas de laúd,
que espera ser tañido.

Se cuelgan los ánimos de un grueso clavo,
cuya indiferencia, apenas es visible
en la amplia pared de mi diario devenir.

Un esqueje de esperanza, brota en medio
del caos, que se origina.
Tal vez, en su arduo cultivo, se consiga
el equilibrio necesario, para cambiar
la arquitectura de todos los errores
y convertirlos en aciertos, en cuyas aguas
navegamos buscando un ancla,
donde afianzar y cumplir sueños
y realidades.

Escrito en Junio 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Retorno a la Inocencia 

Siempre quise que la vida fuera un retorno
a la inocencia, al disfrute de los años infantiles,
con esa mentalidad de niño.

Volver a sentir esa pureza fluyendo
desde su voz hasta sus pequeñas manos,
desconocedoras de una violencia,
aún no nacida, ni manifiesta.

Vivir y dejar vivir, dejando un espacio
a la imprevista casualidad o simplemente
a la causa que se precipita desde cada uno
de nuestros actos.

Detener el reloj en el espacio preciso,
en el que nace la reflexión y sin ser agorero,
aventurarse a sentir un futuro,
con la misma gratitud que vivimos la alegría
de nuestro presente.

Llevar sonrisas sin cocinar, mondando
la piel seca de una triste existencia,
para que la luz del sol fluya por cada uno
de nuestros poros .

Escrito en Junio 2019 por  Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

lunes, 3 de junio de 2019

La aventura amorosa 

Trémulo y tembloroso
se acerca el labio al acecho,
disputándose el derecho
de otro labio candoroso.

Lo beso con gesto hermoso,
aún perdiendo la razón,
con alma y con corazón
en ese gesto ardoroso.

El riesgo es la aceptación
de ese beso, que entregado
en tus labios ha estallado
y es preso de mi emoción.

Cuando se ama, no se niega,
tal  vez por atrevimiento,
vivir en ese momento,
que es el amor en la entrega.

Que se acrecienta en el roce
y nos permite soñar.
se siente en el palpitar,
ensimismado en el goce.

Amar es esa aventura,
que aún sin saber si es cierta,
franquearemos su puerta,
con actitud insegura.

Escrito en Junio 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Jamás jures amor eterno 

Tú me dijiste: ¿ Me amas?
Y te respondí que si,
preso ya del frenesí,
me he consumido en su llama.

Ahora mi amor te reclama
y entre tu altar y en tu pira,
ardo en tu cruel mentira
y mi corazón se inflama.

Ahora dices: No te amo.
Te he dejado de querer.
Me acuerdo bien del ayer
y todo cuanto dejamos.

Ya no se, si nos queremos
o fue pura fantasía,
que surgió en aquellos días,
sin saber cuánto perdemos.

Nunca jures que tú amor
nunca ha de tener final,
si su destino es fatal
sólo nos traerá dolor.

Escrito en Junio 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



Amor sin caducidad 

      No quedan labios marchitos,
      si besan con el furor
      de ese, tú primer amor
      o el primer poema escrito.

      Ya se que la edad detiene
      el ímpetu en juventud;
      todo volcán de inquietud
      se marcha al igual que viene.

      Pero queda la ternura,
      la calma y todo el sosiego,
      en el beso que no niego
      derramando en ti dulzura.

      Quedan mis sobrios cuidados,
      mi dedicación en pleno
      y mis sentimientos llenos,
      por todo lo que tú me has dado.

      Es tiempo de devolver
      todo el amor que guardamos
      y cuánto de él disfrutamos
      en aquél bendito ayer.

      Hoy es un tiempo feliz
      con un amor más pausado,
      porque sigo enamorado
      y más entregado a ti.

      Escrito en Junio 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".





      Llegó el invierno en la espera.

      ¡ Acércate de nuevo a mi!.
      Han caído las primeras nieves de invierno
      y mi corazón sigue estando frío en esta
      interminable espera.

      Nada a cambiado, sino en las flores
      que recogimos, ( ahora sin pétalos ).
      Mi amor aún conserva la llama primigenia,
      que se alimentaba  en el fulgor de tus ojos
      y vivo en el recuerdo del contacto
      con la calidez de tu cuerpo.

      ¡Cómo pesa la añoranza en el ánimo !.
      Mis ojos son vidrios con la opacidad
      de la tristeza adherida.
      Llueve internamente
      sobre  mi cuerpo marchito y mis cabellos
      son hilos, que descienden
      sobre mi rostro sereno, cuando los charcos
      reflejan esa melancolía de otoño,
      que arrastra las hojas muertas
      y los sueños que quedaron por cumplir.

      Escrito en Junio 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




      viernes, 31 de mayo de 2019

      Vértigo amoroso 

      En el vértigo se crece hasta la cima,
      hasta vencerse en una vertiente
      que queda oculta entre tus muslos.

      La calidez de tus pechos turgentes
      hace que sueñe con playas lejanas
      y un sol de caricias, que encienda mi piel
      y acreciente mi deseo.

      Todo ello crece en átomos radiantes y un rubor
      sube desde las plantas a la cabeza,
      haciendo que pierda la orientación y el sentido.

      Acaso el cielo sea eso,
      perderse entre tus pechos y caer abatido
      entre tus muslos.
      Saciar mi sed de infinito y saciarme de ti,
      por si una mañana despierto solo y triste,
      después de una resaca
      de amor incomprendido, donde el llanto
      no tiene cabida, ante la austeridad
      de una negación que me condene
      al fuego del infierno, para estar en soledad...
      sin ti.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




      Te amo ¿ A qué quieres que juguemos?

      Sobre un papel blanco escribo un poema
      y sobre tu bragas blancas, poso un beso
      inmaculado y puro, para despertar tu sexo
      al placer o a la intuición de un gozo futuro,
      hasta el clímax o la extenuación.

      Percibo un aroma acre, profundo y femenino,
      que precede a tu posterior excitación.
      Comienza el juego y sujetas mis manos
      con dos de mis corbatas. Vendas mis ojos
      y recorres  mi cuerpo con el cuero caliente
      de una fusta, que desea dejar su huella
      sobre mi piel.

      Me encanta que tus ojos estén cerrados,
      cuando recorro vertiginosamente tu vientre,
      hasta la desembocadura de tu pubis.
      Jugar con inocencia y malicia, para romper
      todos los esquemas y las monotonías,
      haciendo que cada encuentro sea inolvidable.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


      La noche guarda nuestros susurros amorosos.

      La noche, callada y discreta, fué cómplice
      de unos besos, que estallaron en el silencio.
      Tan sólo los élitros de algunos insectos,
      acompañaron con su sonido
      nuestro encuentro.

      Ante el resplandor de la hoguera,
      sus ojos brillaban ( ascuas de puro carbón
      encendido).
      Su boca  fue un dulce manjar, mientras
      mis manos rodeaban su cintura, sintiendo
      la curva de sus caderas bajo la seda
      de su falda.

      La amé lentamente, queriendo perpetuar
      el bramido del fuego y transmitir
      su cálido abrazo hacia su ardiente corazón,
      henchido de amor y de gozo.

      Su jadeo fue in crescendo y continuado,
      hasta que un torrente de femeninas aguas,
      descendió desde su Monte de Venus,
      hasta el valle de sus muslos, gráciles
      y nerviosamente huidizos, en un telúrico
      temblor o espasmo.

      Me arrodillé, como se arrodilla uno,
      ante el altar de una diosa.
      Y en plena adoración, bebí del dulce néctar
      de su sexo palpitando, en el instante en que
      las estrellas celosas, titilaban
      en un copioso compás.
      Y bajo la cúpula celeste, su cuerpo fue
      una elipse o parábola de placer,
      orbitando en mi entorno... Amorosamente.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




      jueves, 30 de mayo de 2019

      Entre cristales erguidos 

      He soplado sobre tu oído de virgen dormida
      y el instinto me declaró tu ausencia.

      Buscando una respuesta entre las espinas
      de las rosas que te obsequié, no hallé
      sino la sangre coagulada sobre sus ramas
      y una sólida incomprensión, que me informó
      de un corazón labrado en roca viva,
      que llegó a ser fósil, por su inoperancia,
      al detener todo latido emocional.

      Mi mano hurgó entre cristales erguidos,
      en miradas heladas y obtuvo en una redoma
      de inexplicables conductas, el resultado
      de unos oídos sellados por caracolas marinas
      y cera de abeja.

      A veces, la herrumbre del alma se produce,
      por no cultivar la esencia de la miel furtiva
      de la vida o la sal que solemos poner
      en el aderezo de nuestras esperanzas.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz",

      Dominados por el pánico 

      El esperpento se alimenta tanto del miedo,
      como de la ignorancia.
      Se acuesta a nuestro lado cada noche
      y marca su pulsación sobre los dientes
      que crujen con un pronunciado roce,
      ( cerradura herrumbrosa, que impide
      que la voz prolifere en su recorrido ).

      Tan sólo un hilillo se escapa
      en un suspiro entrecortado.
      El temor no conoce límites, crece y se agranda
      sin ser visible y la noche se muestra
      propicia al espanto.
      En la penumbra, las sombras sin definir,
      desencadenan una tensión cinética
      sobre todos los músculos y un soplo helado
      recorre la columna vertebral.

      El aliento es vapor enquistado,
      ante la lágrima sólida que hiere
      el ojo expectante e impávido,
      preso de una mudez inviolable.

      Todo atisbo de comprensión
      de la imagen aberrante,
      que genera en la mente el terror,
      es totalmente inválida.
      El pecho da un salto al vacío al sentir angustia
      y la piedra se hace notoria y palpable
      en la epidermis erizada y sorprendida.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”



      miércoles, 29 de mayo de 2019

      El día después de una guerra 

      Desde el oscuro fondo en el cual me hallo,
      apenas se divisa el rasgado sonido
      de las azuladas respiraciones.
      Entre el ocre del miedo aparecen las larvas
      que antaño, en el umbral del olvido,
      devoraban cuerpos una vez por día.

      Ahora huele a carne abierta
      y a estertores soterrados bajo sonrisas
      dibujadas con cuchillas de afeitar.
      Los ojos estallan dentro de sus cuencas
      y el agua baja hasta los sumideros,
      sucia de barro y desprecio.

      Algunos pies descalzos
      dejan rastros de sangre
      sobre el barro hediondo y es difícil contemplar
      alguna construcción en pie.

      Ya no quedan voces con que llenar los ecos
      y tan sólo se escucha algún latido,
      momentos antes de que paren
      su motor de vida, seguramente extenuado.

      Ningún vidrio oscuro conseguirá
      el tornasol necesario, para que retorne la luz
      que se perdió durante
      todo este tiempo de angustia que padecemos.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




      Los espacios abiertos 

      Los brazos abiertos son el espacio
      donde crece el alma, a través de los abrazos.
      Se nutre el espíritu en un contacto
      de brillante radiación de amor.

      Las cuencas de toda existencia se consiguen
      llenar de flores y sonrisas. Cada parpadeo
      es un signo de admiración
      ante una nueva sorpresa.

      Sorprender es eso, alterar y subir la vibración
      hasta un estado de paz y bienestar, en el que
      la música, los aromas y el tacto,
      desarrollan la capacidad
      de ensanchar el alma, para guardar en ella,
      todas las constelaciones de amor,
      que brillan en nuestro entorno
      o particular Universo.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




      martes, 28 de mayo de 2019

      Cuanto soy, leo y escribo 

      Voy absorbiendo el néctar y la sangre vital
      de toda la existencia que gira
      en mi entorno.
      Me están aislando y desean comer
      mi corazón de poeta,
      ante la incapacidad permanente de escribir
      un verso.

      No temo la dentellada fiera de quien
      no ha desarrollado la capacidad de morder,
      mi siquiera los restos mortales
      de su existencia .
      La inmortalidad es conseguida
      por letras sabias que se prolongan
      desde el abismo de la incomprensión,
      hasta las altas esferas de todo el conocimiento
      ignoto.

      Todo está escrito en tu mente,
      tu mente es un libro que debe ser abierto.
      Si no lo abres no verás, ni siquiera
      tus propias limitaciones.

      Crecer y evolucionar, es abrir tus brazos
      y tu mente, para hacer que lo imposible
      nos pueda resultar cotidiano.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz
      Expósito.”zuhaitz”.

      Pinceladas de luz 

      Da una pincelada al cielo
      y llénalo de color,
      los colores son amor
      para  proyectar tu vuelo.

      Una luz sí es triste, es fría,
      si en la opacidad se basa;
      pierde su belleza y masa,
      también pierde su alegría.

      Musgo adherido a su presa,
      tal vez a la piedra inerte
      que falta de luz, no advierte
      lo que su color expresa.

      Porque el color arrebata
      todo el canto, que en su inercia,
      a toda voz, que se tercia
      salva en su mudez ingrata.

      Y arrastra un polvo dorado
      de astros de luz brillante,
      cambia en sentido y semblante
      del objeto iluminado.

      La luz, estrella perdida,
      se deshace en sus amores,
      proyectando los colores
      e iluminando la vida.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

      Siempre son la misma mierda

      La vida tiene entresijos
      y el futuro se ve oscuro,
      nada tenemos seguro
      ¿Qué herencia tendrán nuestros hijos?.

      Buscas arriba y abajo,
      ponemos el corazón
      en buscar la solución
      y no hay puestos de trabajo.

      Hay quien lo sabe y aboga
      por marchar a otros países,
      porque estos cielos tan grises,
      los blanquean con la droga.

      Quieren cambiar nuestra suerte,
      usan la ley de mordaza,
      la democracia adelgaza
      y cae herida de muerte.

      No está claro el panorama,
      llegando al convencimiento
      de luchar, sin ser violento,
      si la sangre se derrama.

      Cierto es, que al cielo clama
      todas estas injusticias,
      por quienes por su codicia,
      en su interior les inflama...

      Esas ansias de poder,
      importándoles un bledo,
      si van a salir al ruedo
      para volver a ejercer...

      De vanos y mentirosos,
      que repiten sus promesas,
      comiendo en la misma artesa,
      en ágapes amistosos.

      La derecha con la izquierda,
      parecen ser radicales
      y en ruedas electorales
      siempre son la misma mierda.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




      lunes, 27 de mayo de 2019

      Versos Sinceros 

      Me deshago en versos, dando forma
      o intentando darte cuerpo y sentido.
      Toda mi vida te he estado esperando
      para llenarte de besos y amarte
      como el sol a la hierba, con su cálida caricia.

      Hay un profundo vacío, que sólo tú
      puedes llenar. La vida sigue su curso
      y yo me noto incompleto, como si me faltara
      la voz en mis poemas o ese motivo
      que surge desde lo más profundo
      del alma y es capaz de crear lo más grande
      o lo más pequeño, con ese aderezo de ternura
      que nos separa del resto de los humanos,
      para sentirnos cada vez...
      Un poquito más cerca de ese  Dios
      que anhelamos.  

      Escrito Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




      Imagen de amor, que como bruma se diluye.

      Su cutis era nieve con reflejos de palo de rosa,
      Ámbar en su mirada, con la dulzura exacta
      de un rayo de sol vespertino
      sobre las cepas de vid.

      Hablaba pausadamente,
      con una cadencia de lira, tañida por un ángel.
      Sus torneados brazos
      movían con gracia las manos,
      modelando el aire y dibujando esferas
      con una acertada caricia de seda.

      Todo en ella era luz celestial en un propósito
      de besar todo cuerpo inerte e inanimado.
      Rebosante de vida desde sus labios
      hasta su cintura, ceñida de vaivenes y olas,
      cuya sensualidad me hizo zozobrar
      y naufragar sobre su playa.

      Me levanté torpemente, ascendiendo
      desde sus plantas hasta el perfil de sus labios
      y en sus ojos creí ver una estrella
      o ese sueño que perdiera en una descuidada
      noche de insomnio.
      Su visión fué breve y etérea, como bruma
      que desaparece detrás de una montaña.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".





      La flor de loto sobre el mandala del Universo 

      Toda la música huele a nardo y jazmín,
      palpo sus aromas, pulsando las cuerdas
      de la consciencia etérea.

      La tierra se mueve bajo mis pies
      y se desplaza, mientras mi voluntad, vagando,
      atraviesa las finas capas del aire
      sin densidades, ni enredaderas subyacentes
      en las aguas de algunas de mis emociones.

      Caronte descansa en la paz del fondo
      de este lago triste, oscuro y absurdo.
      Realizo el viaje solo y sin temor,
      desvestido de todas las pieles
      que fuí dejando en el camino de las edades,
      acercándome a beber
      el agua de la inmortalidad .

      No me importa fragmentarse y extender
      la textura de mi alma, siendo uno
      con la insondable unicidad del universo.
      Verso único que crece en su propia metáfora
      y que se amplía en la radiación mística,
      que largo tiempo busqué, cuando la vida
      era una  flor que ignorábamos que llegaría
      a marchitarse.

      Escrito en Mayo 2019 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".