sábado, 16 de septiembre de 2017

Demasiado olvido

Los cadáveres se agitan 
entre los engaños de la carne 
que se corrompe y parecen estar vivos
entre sonrisas descarnadas, 
que disimulan su gesto de dolor 
y soledad.

La frialdad de las lápidas impide 
que su voz se pronuncie entre 
los estratos estériles del silencio.
Los muertos ignoran el diálogo 
e irrumpen con su lividez, desafiando 
a la luna llena.

La soledad crece entre la hierba,
cuando nadie escucha los lamentos,
demasiado ocupados en sus quehaceres 
para observar las voces sepultadas
de los que ya no cuentan entre nosotros,
bajo unas pocas capas de tierra
y demasiadas capas de olvido.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo 
Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



Carnaval de vanidades

Los murmullos demuestran, una vez más
la incomprensión de las lenguas 
y el individualismo de las gentes,
preocupadas por fingir una realidad 
en la cual no creen.

Aturden al silencio con su voces
enardecidas, exaltadas.
Insultan a la razón con 
una carcajada histérica, para justificar 
una soledad que no admiten, 
ni demuestran y se pierden en las esferas 
que forman sus voces, 
desviando la atención,
 hacia un hueco impávido,
 que nadie conoce y sólo existe
dentro de sus mentes.

La verdad ha muerto y ahora toca 
presenciar un desfile de vanidades,
para ocultar nuestras tristezas.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

En los límites de la demencia

Los cuerpos se agitan,
 las almas se serenan.
Toda la pena crece en el espacio 
del absurdo y suenan trompetas lejanas,
en unas voces  las que nadie acude.

Vacíos de contenido, ruidosos,
para que no se escuchen 
sus lamentos internos.
La demencia de hace cargo del sonido,
para cerrar las espitas de la razón,
albergando un sentimiento de culpa,
bajo una carpa que nos proteja 
de otras voces y de la lluvia incesante,
que trata de lavar nuestros errores.

¡Venga ya! ¿Quiénes cree esto? ¡Nadie!
La voz muere lentamente 
en la inconsciencia, por eso 
no advertimos la importancia de estar
y sentirse realmente ¡ Vivo !.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito. "zuhaitz".

Desde mi exilio

Estoy comenzando a darme cuenta 
del duende que habita en mi
y refleja lo que siento y pienso 
de forma automática.
 
No es mi tiempo, no es mi mundo,
vivo en un exilio prematuro 
y sólo puedo decir que digo lo que digo,
porque nadie más lo dirá.  

La vida que conocemos es un fraude,
porque admitimos lo que sea
y sucede que deberíamos 
cambiar las normas, porque nadie más
lo hará.

¡ Craso error ! Siempre hay alguien 
que escucha tu voz, por lejana que esté
y hay conciencias que han despertado 
del letargo y que no pueden observar 
los que todavía duermen.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Diapasones

En ocasiones suenan las campanas 
que tienen el mismo tono,
en distintos lugares y se sabe entonces,
que en el otro extremo hay alguien 
con la misma vibración que tú.

Somos diapasones en nuestra 
estructura cristalina y la forma de sentir
los hechos, determina la afinación 
de cada uno de nosotros.

Existen almas gemelas 
con afinaciones iguales, lo difícil 
es coincidir y cuando ocurre, 
tal parece que se obra el milagro,
para sentirnos especialmente bien.

Tal vez el destino, sea la mano 
que remueve el cajón de los juguetes 
y nos encontramos a veces, 
con esa maravillosa vibración,
que nos acerca y nos identifica.

Algunas personas nos damos cuenta 
y lo vivimos.
Los demás están demasiado ocupados,
desperdiciando su tiempo.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

La palabra ( Arquitectura de la emoción )

La profundidad de la palabra 
se halla en la consciencia 
del tiempo vivido y el encontrar
la forma de describirlo.

Hablar puede parecer fácil, si se ignora 
que una idea encerrada en la mente,
se puede comportar 
como una fiera sin domar.
Sin la forma adecuada, una expresión 
puede ser o no, la correcta, dependiendo
de si ésta se ajusta a la naturaleza 
de lo que deseamos transmitir.

El vacío del silencio también muestra
el diálogo interno que transmitimos
a los demás.
Un gesto es una sinfonía que muestra
la arquitectura de una emoción 
y el diálogo que trata de salir al mundo,
aún sin palabras.

Somos pura expresión, en capas
que se van sobreponiendo a lo largo 
del camino de nuestra vida.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"





viernes, 15 de septiembre de 2017

Mariposas de mis sueños

Tus caderas son el milagro que dibuja
la curva perfecta, que sin duda traza,
la sensualidad de tus nalgas.

Madejas de carne y cielo, un beso 
dormido en la ascensión de tus piernas 
y la fragilidad de tu gesto al caminar,
diciéndome sin palabras, cómo es que 
un apretado giro, hace oscilar el péndulo
que abre las puertas del deseo.

Aún con el temor al rechazo 
de mi caricia, mis manos y mi boca
se ofrecen al homenaje de mi admiración.

Como guardianes de tu sexo, 
ocultan la belleza agreste de tu pubis,
cuando me das la espalda y me muestras un universo curvo, de apetitos 
vibrantes y ese juego de insinuación 
que recortan tus bragas, cuando asoman
brevemente tu nalgas, cual mariposas,
en un dulce halago a la perfección 
de tu cuerpo.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Flores en tu valle

Me encanta contemplarte totalmente 
desnuda.
En tu desnudez hay un hechizo
de suavidad, que acaricia las blondas 
con las que se visten las nubes.

Un aroma se desprende de los poros
de tu piel, que me arrastra irresistiblemente hacia ti.
Mis labios ya no murmuran, ni susurran
palabras de amor y basan su elocuencia 
en buscar el dulce fruto de tu boca 
o el manjar que guardas 
en la vertical hendidura 
de tu sexo embriagador.

Tu cuerpo es una interrogación 
que se mece en un suspiro 
de media luna y en el aire se suspende,
esperando que una brisa suave
salga desde mi boca y un torrente
de aguas cristalinas recorra
la comisura de tus labios.

No se pronunciar: TE AMO, si no es
precipitándome desde el abismo
de mis temores hacia tu sedoso vientre,
haciendo que en tu valle florezca 
la flor del deseo, cuando el amor renace
una vez más...amaneciendo.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

La estrella de la Suerte

A veces el destino hace un guiño 
y borra el infortunio, para crear 
en un soplo involuntario, 
una ráfaga de alegría y suceden cosas
que nos cambian, si no la vida,
al menos la forma de orientarla.

No es ganar, ni perder en el contexto 
del juego, porque se trata de jugar 
y la supervivencia es más bien,
la decisión correcta que admitimos
por válida.

El color no cae, ni languidece, 
cuando la fe acompaña y el laurel 
que nos ceñimos es el conocimiento 
para poder lidiar con todo aquello 
que se nos presente.

Siempre se posa la luz sobre los párpados de quién sueña 
y no renuncia a sus sueños .

Nuestras manos son herramientas 
y sólo se abren los horizontes, 
cuando sabemos mirar con la suficiente 
confianza de ver un poco más lejos
y atraer hacia nosotros esa estrella 
a la que llamamos suerte.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Evocación en la noche

Camino despacio y escucho
las hojas secas crepitar en el sendero,
como pasos que se arrastran,
para seguir mis pasos.

De la mano del viento voy, 
abriendo mi corazón y dejo 
que su susurro llegue hasta mis oídos.

Bebo la luz entre las sombras
y las caricias del aire, abrazan mi cuerpo,
rodeando mi soledad 
y mis pensamientos.

Evoco la imagen del amor,
en un cuerpo de mujer y me ciño 
como espuma a un grácil esquife,
varado a la orilla de la playa.

Siento una nostalgia, hecha música 
o arpegio de lágrimas, añorando 
tu cuerpo cálido, llenando mi hogar
y dejando una huella sobre mi cama.

Rememorando aromas, 
me vence la noche y entre la penumbra,
abrazo mi almohada y tu ausencia.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Sin embargo, amanece

Se mienten realidades y se manipula 
el buen hacer, se pierde el espíritu 
de cooperación y las colmenas 
se asemejan más a las prisiones,
que los hogares.

La sangre se coagula ante la frialdad
de quienes levantan sus pies, por encima 
de los cadáveres que dejan a su  paso.

El aceite resbala desde una esponja 
y cae en el agua pura, lo difícil 
es beber sin llevarse un mal trago.

Lanzo piedras a las ventanas 
y nadie sale sorprendido 
para ver qué pasa.
La luna es de papel maché y se moja 
en el mismo lago, donde ahogamos 
tanto las penas, como las ilusiones.

Bajo el susurro de la brisa, 
divagan los pensamientos.
Posiblemente amanecerá y el día
trenzará las horas 
con algunos acontecimientos buenos 
y otros... no tan buenos.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


jueves, 14 de septiembre de 2017

Carroñeros de las guerras

Quiero envenenar vuestra sangre 
para que no salpiquéis rostro alguno,
con vuestras matanzas.

Cuando la luna me conceda su magia, 
mis uñas y mis dientes destrozarán
vuestras inmundas carnes, 
habrá entonces una paz tensa,
pero necesaria.

Mi pluma apuñalará vuestras gargantas,
secas de piedad y de razón,
espero tener de ambas, lo suficiente 
para procurar no condenaros eternamente por vuestros crímenes.

Quisiera reunir a una gran manada 
de depredadores para limpiar este mundo de vuestra inmundicia
y borrar el rastro de sangre y muerte
que dejáis a vuestro paso.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"



Risa y lamento de un hombre lobo ( poema gótico )

Cuando las tinieblas y las brumas
se ciernen sobre las lápidas,
una luna llena amarillea con su tenue luz,
los lívidos y descarnados 
huesos insepultos.

Se escuchan carcajadas al otro lado
del muro del cementerio, huele a musgo
y azufre... puedo ver fuegos fatuos, 
al caer la noche, sobre las tumbas
abiertas.

Yo soy quien ríe, al contemplar 
la única justicia que a todos mide
por el mismo rasero.

Mi piel de lobo queda oculta
bajo mi apariencia humana 
y todos aquellos que en su día 
me hirieron, ahora yacen indefensos,
a algunos metros bajo tierra.

Sé que he correr su misma suerte,
pero aún puedo reír y lo prefiero,
en vez de devorar 
sus podridos corazones, para evitar
que corrompan la poca pureza, 
que aún queda intacta en mi alma.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Con sólidos cimientos

No me olvido de nadie,
en cada rincón de mi alma guardo
carpetas y archivos, 
con todos los momentos 
que me habéis obsequiado.

Soy despistado, lo sé, pero 
en ocasiones, mi ser trasciende 
a los lugares más recónditos 
de mi mente y os recobró nuevamente.

Es vuestro paso sobre mi vida, 
el que imprime vuestras huellas en mi.
Mi memoria humana podrá ser débil,
pero mi alma guarda todos los registros
de cada momento que dejasteis
en mi vida.

¿Sentimental? No sé...¡Qué importa !
Me quedo con retazos de cada uno
de vosotros, para formar 
una gran construcción de sentimientos 
con una sólida arquitectura,
que el tiempo no podrá derribar.

El amor y la amistad son fuertes,
si sus cimientos son sólidos.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


Aprende más quien observa, que quien juzga

Estiro la mano y callo,
quiero que al tocar el cielo,
mis sueños, en altos vuelos,
sean montura y caballo.

Caballo, que en mi razón 
cumpla por su recorrido,
recobrar lo que he perdido 
por culpa del corazón.

Quiero que una suerte innata
se haga por fin realidad,
respirar felicidad 
con una sonrisa inmediata.

Flor del cielo es la bondad
y en peligro de extinción 
si no triunfa la razón 
y germina la maldad.

Yo no juzgo, ni sentencio,
porque en todas las acciones,
se ha de saber sus razones,
tan sólo observo y presencio.

Por lo que en la vida se hace,
tiene causa y consecuencia,
debemos tener conciencia 
de cuál será el desenlace.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Levantamos la vieja hipoteca

Habrá que levantar al alba, 
este embargo de siglos, que pesa
como una deuda sin saldar 
o una línea torcida, en el renglón 
de nuestras vidas.

Alzar la cabeza del suelo 
al que fuimos sometidos, para alcanzar
el cielo que nos fué prometido.
No quiero hipotecas, ni intereses 
que no podemos, ni debemos pagar,
cuando la vida, no es propiedad de nadie ajeno, sino nuestra y es la que vivimos.

Cuando nos sentimos vacíos,
 nada pueden robarnos, excepto 
la ilusión por recuperar 
lo que nos negaron o renunciamos
ante el engaño de sentirnos mejor,
más libres.

Habrá que levantar el embargo 
y ser felices, por convicción y derecho
innato.
La historia son residuos del tiempo 
y el "ahora" se construye en el presente.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Pisando sobre los hilos del destino

Caminar y caminar...
¿Porqué no parar y decidir anudar
todos los caminos en uno.

Abanicos del viento, nuestros anhelos
vuelan más lejos que nuestra imaginación 
y las rayas que el destino 
deja en las manos, es una elegía muda
a la existencia que vivimos.

Todos y nadie deciden, son los hilos 
que vamos pisando sin saber,
en nuestra andadura, pulsos de harina 
y tierra, que tratan de huir 
de su condición y vuelven 
como fantasmas de nuestros temores,
ocupando el gobierno de la mente
hacia la desazón.

No se crece, si nos sentamos al borde
del camino, ni se conoce la verdad,
hasta que duelen las equivocaciones.

Lo que vemos fuera, no es mejor
que lo que imaginamos y podemos 
llevar a cabo.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

lunes, 11 de septiembre de 2017

Los tres hermanos

El sufrimiento es un fuego que amaina,
pero no acaba de consumirse.
El desamor aviva las llamas y sólo 
una gran resolución es capaz 
de sofocar el incendio.

Nunca nos abandona y se ampara
en la dulce y melancólica tristeza,
para crecer apoyándose en su hermana.

Ella tiene los ojos grandes, llenos 
de lágrimas y son grises, como nubes
de tormenta, su mirada encoje el alma.

La dicha es su hermana alocada,
pero llena de luz cada estancia,
con su presencia.
Es inquieta y su fuego es fugaz
e inestable, por eso hay que cuidarse 
de su hermanos, la tristeza 
y el sufrimiento.

Son más dependientes de ti y se instalan
en tu alma, con el propósito 
de hacer de tí una morada eterna.

Escrito en Septiembre 2027 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



domingo, 10 de septiembre de 2017

Sendero de La Luz

Eso que llamamos Dios e ignoramos
su forma, irrumpe en nuestras vidas.
Sin saber porqué, hasta al más ateo 
le surgen las dudas.

No me atrevo a nombrarte, 
ni reconocerte en una imagen,
 pero siento esa presencia inmaterial 
en todo lo que me rodea.

¿Un ser, energía o ecuación perfecta?.
Sólo el origen de la Creación posee
la respuesta y he aprendido 
a tener paciencia, para que cada cosa brote, cuando haya germinado también 
la capacidad de comprenderlo.

No tengo prisa y el tiempo es impreciso,
sólo sé de mi sed de luz y conocimiento 
y aunque no te busque, 
me encuentras siempre.

Sabes que sigo caminando
 sobre el sendero que me has trazado.
Vivir es la aventura y la muerte es
el final del camino, donde nos aguardan 
todas las respuestas.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Supongo que estarás bien, aunque muy lejos

He contemplado tu cuerpo inerte,
sin vida y he recordado las voces,
las risas y esa amalgama de sentimientos 
que irradiaban de tu ser.

Busco entre cuatro paredes,
 ese hálito de vida que ha huido de ti
y hasta tu semblante ha cambiado,
algo falta en ti.

No comprendemos  porqué, en tan sólo 
un instante, toda esa energía vital,
parece desaparecer.
Abrazo tu cuerpo y sé 
que no estás en él ...Ya no te siento.

Surgen las preguntas ¿Dónde estás?
¿A dónde has ido?. Hace tiempo 
que no sabemos nada de ti 
y el fallecimiento no es una excusa
suficiente para los que te amamos.

Mala comunicación o inexistente,
es la que tenemos entre los dos mundos.
Desconozco los motivos y pienso
que las razones han de ser poderosas,
pero creo que sabes bien... 
que te echamos de menos.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

sábado, 9 de septiembre de 2017

Cinco verdades para cambiar el mundo

Desde el pentagrama inscrito,
se puede crear la magia necesaria
para cambiar el mundo.

La inspiración no es un soplo,
sino sentir ese soplo y trasladarlo,
dando la forma necesaria para hacerlo 
realidad.

Son cinco las verdades que aúnan 
las voluntades y el crecimiento 
unidireccional hacia los vértices 
del infinito.

Basta con creer, para llegar 
a la manifestación y es latente 
el principio activo de todo milagro 
a punto de suceder.

Cinco verdades guardan cada una
de tus manos y sólo tú puedes
cambiar tu destino, derribar las murallas
con la fuerza de tu voz y tu palabra.

La llave que abre los corazones está
en el fondo de las lagunas del alma,
más profundo que las simas 
de la memoria, donde se forjan 
los escudos que hacen que el olvido,
sea la mejor excusa, para no arriesgarse
a cambiar las cosas, no sé si por temor
o exceso de pereza.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Una bombilla y un aparato de radio

Las serpientes ávidas de luz,
producen la incandescencia, 
encerradas en ampollas de cristal.

El sonido huye de las bocas emisoras
y viaja por el éter, diluido en envites 
del viento.
Las vibraciones dejan semicírculos 
desde las orillas de los labios 
a los oídos, que despiertan de su letargo.

Hay una dimensión que atrapa 
todos los sueños y aquello 
que se te ocurra imaginar.

Todo es posible, si se halla el modo
de convertir una idea en fuerza creativa 
capaz de despertar 
los instintos dormidos.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


Narcótico musical

Un humo rosa y gris ocupa el espacio,
la música daña los oídos 
y crepita el corazón en un fuego inusual
de luces de neón.

Se estiran los nervios y se llega a flotar
sobre una superficie que gira sin parar
en un plano más elevado,
 donde el calor reina y las gentes
se agitan en un bullicioso hormiguero.

Huele a sudor y una mezcla de aromas
de perfume, desodorante y ambientador 
líquido.
Las gentes giran, vibran y tropiezan 
unos con otros, como cartas de distintas
barajas.

No habrá actuación de grupo musical,
tan sólo la esquizofrenia de un técnico
de sonido y el pincha-discos, 
con el volumen adecuado 
para adormecer los sentidos,
ante el estruendo de un sonido,
que roza la calificación de narcótico
y letal.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

viernes, 8 de septiembre de 2017

Nunca bajes la mirada

Una mirada es la estrella 
que lucimos en la frente
y en el brillo de la mente 
se tornan miradas bellas.

Nunca bajes la cabeza,
ni siquiera ante los reyes,
pues no es quebrantar las leyes,
por el respeto se empieza.

Quien no esconde su mirada 
y bebe en los ojos ajenos,
se sabrá si es malo o bueno,
porque no ha ocultado nada.

Respeto y sinceridad 
tendrá, quien en su mirada
no se halle intención velada
y refleje la verdad.

Entre la flor y el abrojo,
los ojos marcan la estima
de quién te ama o lastima,
si en su mirar no hay enojo.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Levando anclas

No me anclaré en el pasado,
aunque aún duelen las heridas
y las cicatrices tardan en cerrar.

No todos me comprenden, 
pero ya...Nada me importa.
No me quedan explicaciones que dar
y mi edad, me produce una inercia 
hacia adelante, a descubrir de nuevo,
otros mundos que dejé en el olvido.

Vuelvo a la magia y a la poesía,
al reencuentro con mi fortaleza,
para que no me arrastren mis lágrimas,
a la auto compasión y el hundimiento 
de mi espíritu.

Yo soy...Y eso basta.
Estoy y desarrollo lo que pueda desear
desde mi realidad.
Si no hay convergencia entre tú y yo,
tu no perteneces a mi mundo
y no diré más...
¡Sobran las  palabras!.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".



No vi verdad en tu amor

Quiero escribir algo alegre,
sin provocar aún la risa,
intentando con una sonrisa,
que la mala fortuna se arregle.

No quise jamás encontrar 
el rictus de la hipocresía,
yo quise poner poesía,
vivir por sentir, por amar.

Fue muy falso tu amor y el despiste 
fue no hallar la verdad en tu boca,
quien se ciega en amar, se equivoca 
y ya he visto que no me quisiste.

Ya he notado desde mi amargura,
el grosor de tu larga cadena,
pues tu falta de amor, te condena
y te arrastra hasta tu sepultura.

Ya sabrás, no deseo tu muerte,
tú prosigue tu propio camino,
pues ignoras que ha de ser el destino 
el que cambie tu rumbo y tu suerte.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Una hoja a merced del destino

 Yo me atrevo y a veces consigo,
todo aquello que sueño y demando,
del sendero que voy caminando 
al cual desde mi empeño persigo.

La ignorancia mata, miente o ciega
y los sueños que quise atrapar,
otra vez me los van a negar 
y me engañan, traicionan y niegan.

Soledades, maullidos de gata,
que acompañan mi sed y tristeza 
y no pierdo jamás mi cabeza,
aunque brote un rencor que arrebata.

Miro al cielo y alzo mi nariz,
confiado, lanzo mi propuesta...
la pregunta no tiene respuesta
¿Porqué no he de ser yo, feliz?

Soy la hoja suelta del peciolo,
en amores, sólo soy triste payaso, 
convencido de que ya no me hacen caso,
condenado a seguir otra vez sólo.

 Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"


Perseguimos lo imposible

A través de un cristal de agua, 
los dedos que buscan el infinito, 
se hunden sin romperlo.

La voz se distorsiona,
 quebrando el espacio 
sus ondas sonoras  se propagan
en círculos que desaparecen,
cuando se agrandan, más aún 
que el pensamiento y la comprensión 
de las cosas.

El cristal crea una nueva forma
e inventa el reflejo de una realidad 
paralela a la nuestra.
Nada de lo que es, manifiesta 
su realidad total y los ojos que observan,
se arquean dentro de sus cuencas, 
carentes de agua.

Un idilio es el amor de la forma,
entre la esencia de lo que somos 
y la consciencia de nosotros mismos.

Prolongamos el brazo hasta 
lo que deseamos alcanzar, 
pero olvidamos que el límite se halla
en todo aquello a lo cual renunciamos.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

jueves, 7 de septiembre de 2017

Para sentir amor... amando

Se me encoje el ánimo o al menos,
siento una sensación que apoca 
mi alma.

Me siento prisionero de mi mismo,
necesito la evasión de una sonrisa 
y un motivo, para que la ilusión 
tome forma en mi vida.

No me sirven las paradojas, 
ni los consejos, si no vivo en mi.
La materialización de mis sueños 
y ese crecimiento interior, me hace salir
hacia la inmensidad del gozo,
sin que se produzca el estallido de mi ser
ante un imposible.

Mis brazos si no abrazan, son
molinos inválidos, que el viento olvida,
ante su incapacidad.

Un corazón que no ama, es un estanque
de aguas corrompidas, en una quietud 
que mata las horas.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".




Cuando vemos lo que comúnmente no se ve

Detrás de cada puerta hay un hueco,
donde no llegan ni la escoba, ni la luz 
y el pensamiento ignora, que el secreto 
segrega el fluido que el misterio necesita,
para moverse en un ámbito, donde
la luz que se filtra a través 
de un ventanuco, es suficiente 
para ocultar aquello que quede en el quicio.

El ministerio del misterio no es concreto,
se oculta tras el secreto,
camina sin pies, deslizándose 
como una sombra detrás 
de un rayo de luz.

El atractivo es el juego 
de la contrariedad, de la adversidad 
y la antinomia, a través de las cuales,
los matices crecen desde lo más oscuro 
a lo más luminoso.

Nos deslizamos hasta el extremo 
de la barandilla, desde la buhardilla 
al sótano y es entonces 
cuando observamos, cuán grande 
es la sala, donde comúnmente 
convivimos.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".



Aún hay corazones perdidos

Hay suspiros que queman el aire
en rescoldos de amor mortecino,
hay senderos que cruzan caminos,
mariposas de gracia y donaire.

Mejillones que caen de sus valvas
y preguntas sin ser respondidas,
hay amores tenaces, suicidas
y ocasiones que las pintan calvas.

Una guerra por dentro del alma
va luchando y quiere nacer,
un quejido al amanecer 
y unos ojos muy tristes, en calma.

Una voz, que al oído susurra
y un silencio que todo lo dice,
hay quien nunca te escucha y maldice
y se enfrenta, te agrede y te zurra.

Hay quien grita y tiene conciencia 
y quien grita y no tiene razón,
hay quien pone siempre el corazón 
y se ríen, dañan su inocencia.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Este no es mi mundo

Este no es mi mundo, no comprendo 
su irracional órbita, ni el desprecio
sobre la vida y la libertad, de quienes
sin respetar, te exigen respeto.

No es mi mundo, estoy desahuciado
de un paraíso, del que fuí desterrado 
desde mi tierna infancia.

Sólo veo gestos adustos, bocas apretadas, sin sonrisas y un exceso 
de realidades movidas por el interés,
sin importar el peso 
que se va acumulando 
en las conciencias, cuando cerramos 
los ojos ante el dolor ajeno.

No es mi mundo, no soy real.
Soy producto de mi imaginación,
en un mundo que soñé feliz 
y desperté en una pesadilla,
donde lo que creé, sólo forma parte
de mis fantasías.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Viento en libertad

¡Protegedme de los vientos que esparcen 
las semillas!.
Si las voluntades son etéreas 
y navegan entre corrientes de aire,
a merced de su fuerza.

Viento amigo, que aportas tu aliento fresco y prolongas las gotas de lluvia,
que moldeas las olas del mar 
y diriges el rumbo de los barcos,
desde sus velas desplegadas.

Viento atónito y sorprendido,
niño travieso, que juega con el destino
de las hojas secas o motas de polvo
o pólen, dibujando volutas y espirales
en las arenas del desierto.

Si las voluntades sin peso,
 vuelan sin rumbo y el temor 
es la sorpresa de no hallar nuestros pies
sobre una tierra que nos niega...

Tú ¡Oh, viento! Ofreces la voluble libertad
de no saber, si nos vamos a detener 
en campo fértil o en áridas arenas
de extrema soledad.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

martes, 5 de septiembre de 2017

En compañía de mis pensamientos

Camino despacio, escucho mis latidos,
hay una pausa en un tiempo 
de calma y de ceniza.

Ante la gravedad del peso 
de la existencia, uno se detiene 
y contempla desde fuera sus adentros.

Una amalgama de sólidos 
y etéreos momentos, entre la llama 
y el agua retenida, entre el sonido 
de nuestros propios pasos 
y el silencio de las palabras
que callamos.

Camino hacia el óbito del día 
y la penumbra de mis ojos heridos
por la luz, esa inmensa luz que
en ocasiones me deslumbra,
cuando aún creo que la claridad 
es una buena apuesta, para quien busca
la libertad del ser entre los escombros 
de las ruinas de nuestro pasado 
y la incertidumbre del futuro.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

No me dejan ser feliz

No me dejan ser feliz, les ofende 
la alegría desbordada, ante
una sobriedad estática, tan razonada 
como falta de emoción.

Ofende la explosión de la risa,
a quien guarda en el silencio 
todas sus cartas, por temor
a ser visto sin su armadura.

Una armadura de insensibilidad,
para disimular, que pueda afectarle
cualquier emoción y queden desnudos 
ante los ojos que les contemplan.

Ofende el gesto distendido, cuando 
los demás, lo fruncen para ocultar
las puntadas de hilo con las que 
han cosido sus lágrimas en el alma.

Que nadie sepa del contenido 
que se halla en mi interior, 
que nadie pueda reconocer como mío,
lo que se mueve dentro de mi.

Evitaré que me roben la poca felicidad 
que logré atesorar con esfuerzo 
y tenacidad, ante la amargura 
de los días grises.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Tu embriagadora presencia

Tus ojos inmensos, abiertos,
espuertas del alma y claridades 
de agua viva, brotando 
en la lágrima viva,
 que surge de la emoción.

Tu boca, sabrosa fruta de labios 
en fresa y esbozo de luz sobre la línea 
del horizonte.
La felicidad emerge desde lo más íntimo 
de tu ser y fluye hacia mi
en una caricia o susurro de voz,
con la calidez del hogar y la sensación 
de estar en casa, al resguardo del frío.

Cuerpo de seda y espuma, con el sabor
de la miel sobre tu piel, en el suspiro 
que brota desde cada uno de tus poros 
y ese perfume que envuelve y embriaga
toda la estancia con tu presencia,
cuando pasas con el vuelo de tu falda,
como bandera 
que con orgullo enarbolas.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".

Tus cabellos al viento

Tus cabellos dibujan caricias en el aire 
y vuelan los besos en alas 
de hojas desprendidas, de los árboles 
silenciosos.

El agua fluye lentamente 
en los estanques, 
entre murmullos secretos 
que surgen desde el fondo musgoso
y se eleva hacia un cielo 
de pupila azul y sonrisas de amaneceres 
radiantes.

Se escucha un roce de pétalos 
o labios besando imposibles,
en brisas que guardan sus dulces besos,
como arrullos o cantos 
de aves peregrinas.

Tus cabellos agrestes, de verde hierba
y encajes blancos de espuma y nieve
vertida sobre los párpados, 
que sueñan el encuentro fugaz
entre las nubes que flotan 
en nuestros sueños.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Un café en una tarde de otoño

Se deshacen las palabras al igual 
que el hielo del café que estoy tomando.
Un dulce aroma impregna el ambiente 
y van descendiendo las temperaturas.

El otoño va entrando con paso lento 
y una melancolía se cuaja como 
gotas de lluvia, en las hojas secas.

Se siente una ebriedad de colores,
que van tiñendo los montes, 
bajo los dorados rayos de sol
y las sombras del atardecer.  

La piel se aseda con las palabras 
que se mecen en susurros en los oídos
y los amantes encuentran en sus labios,
el dulzor del azúcar que se derrite
en el fondo de sus tazas.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

domingo, 3 de septiembre de 2017

Muerte y Liberación

¡Muerte! Libérame de la infamia
del cuerpo, del deseo y la sinrazón,
de la angustia vital de sufrir la vida,
como un profunda herida 
que se extiende.

Libérame de la infección 
de las bocas impías, que dejan su hedor 
a mentiras y traición.

Quiero dejar de ser, para volver 
a ser nada y crecer hacia un todo,
sin nada que arrastrar.

Mis pies descalzos, orlados de nubes
y con la fluidez de la lluvia en mi alma
y el frescor de la inocencia,
sin mácula, ni remordimientos añadidos,
por una fé, en cuya falsedad hallamos 
doctrinas impuestas.

Vuelve a mi Muerte y besa 
mis labios inertes, para volver a tu seno
de madre terrible y volverme a parir,
esta vez, sin los dolores terrenales 
que arrastra la vida.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo 
Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Reencarnación

Contemplo mi cuerpo inerte, 
desde las sombras de la inexistencia,
devorado entre el crepitar de las llamas.

Acaba todo lo que fuí y surge la duda
y la pregunta, pero mi espíritu en calma,
me dicta un nuevo camino
y ante la paz que crea 
la inevitable muerte, siento 
que voy a renacer y busco 
un cuerpo cómodo, donde instalar
mi nueva morada, para seguir viviendo 
desde la nada a la plenitud,
con otro nombre, otra identidad, pero
más yo que nunca,a pesar de la forma.

Sin el peso del recuerdo
de otras pasadas vidas, camino ligero 
hacia un nuevo destino.

Mi paso no es aún decidido, ni conocido,
ni sé cómo será mi nueva vida,
pero sigo vivo, único e inmortal.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".


Alegoría de una muerte cercana ( poema gótico )

Religión con el signo de la cruz,
para morir de nuevo, buscando 
una salvación inexistente.

Bajo el hacha caen rodando, las cabezas
coronadas con el laurel del martirio,
que no de la gloria.

El camino es arduo y el pavor se apodera
del ánimo ante el cadalso
 y el hermetismo del silencio.

La angustia tiene sombras dibujadas
sobre los párpados y la tristeza 
es un ala partida, que duele como la luz 
emanada por las luciérnagas.

Los cuervos llevan la negra presunción 
de la muerte y tú,
 vestido de espantapájaros, esperando 
la caricia del mármol, bajo una lápida 
con tu nombre escrito en letra gótica.

Llueve muy fino y en la niebla, 
los faros de un coche dibuja
espectros sobre la hierba.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".

sábado, 2 de septiembre de 2017

La memoria de los árboles

Uno de estos días, el amanecer 
traerá un viento nuevo 
y nuestros cabellos se irán lejos,
hacia la montaña blanca
de los inviernos eternos.

Vendrán otras primaveras 
a ocupar nuestro lugar y las flores 
se colmarán de rocío y de sonrisas.

Las voces llenarán los valles
y los murmullos del río,
recordarán nuestros encuentros.
Seremos espigas al viento,
copos de nieve que se funden en la tierra.

Tu y yo, brotes desprendidos,
hojas pasajeras, en un tiempo 
que queda en el recuerdo.

Nuestros espíritus de verde líquen
pasarán a ser, la memoria de los árboles.

Escrito en Septiembre 2017 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz".
 

viernes, 1 de septiembre de 2017

Unos cortos vuelos

Las horas de insomnio producen
un letargo en la memoria.
Dormir, morir un poco, cuando no queda 
mucho por lo que vivir, fuera de la cama.

Tan sólo, alguna ilusión fugar,
un globo de helio que ascenderá,
para perderse  en el firmamento.

Una búsqueda de infinito, el apoyo
de la amistad, cada vez más difícil 
de mantener y una alegría fortuita,
flotando a duras penas, 
entre mares de infortunio.

Un anhelo que se va apagando,
como llama de una vela 
que se consume y esa tristeza 
que se instala sin permiso alguno
y no quiere marchar de nuestras vidas.

La alegría tiene las alas frágiles
y su vuelo siempre nos resulta
excesivamente corto.

Escrito en Septiembre 2017."zuhaitz ".


Lleno mis vacíos con poemas

¿Cuánto amor puede quedar, después 
de tanto dolor enjuagado en lágrimas?.
¿Cuántas sonrisas puedo dibujar
en un espacio cargado de nostalgias?.

Amar sin voz en el desierto de un cuerpo 
baldío, sin alma, cometiendo un error 
de nuevo, al pensar que algo se mueve 
en tu interior...que no sea el interés.

Cruel destino para quien el romanticismo 
le muestra una imagen irreal e idílica,
que no se mantiene y como la bruma
se diluye entre los rayos del sol.

Quiero ser feliz y sólo puedo llenar
con poemas, los espacios vacíos 
de mi alma.

Escrito en Septiembre 2917 por Eduardo Luis Díaz Expósito ."zuhaitz"