en dulce y en amargo sino,
por cadenas que sujetan los destinos,
de sentido y de razón es desprovisto.
Cielo derramado y derretido
en haces de luz en nueva aurora,
el tiempo se detiene aquí y ahora,
en segundos descarados y mentidos.
Visto lo visto, así se intuye,
sin un orden y en su enajenamiento,
nada crece, si se hunde su cimiento,
se detiene su afán y se destruye.
Visto desde el saber o la ignorancia,
nada será real, si no es vivido,
todo el tiempo sin vivir, tiempo perdido
que queda en el olvido y la distancia.
Escrito en Agosto 2017 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".
No hay comentarios:
Publicar un comentario